Psicosis. La psicosis es la pérdida de contacto con la realidad, que da lugar a síntomas de brote psicótico, como confusión mental; alucinaciones o delirios y dificultad para comprender lo que es real y lo que es imaginario, por ejemplo.
Con la psicosis existe un quiebre emocional o una ruptura entre la vida real y lo imaginario.
Impresión diagnóstica. Trastorno bipolar; con problemas de psicosis; antecedentes de trastorno afectivo bipolar de tipo I, con mención de episodios maníacos con síntomas psicóticos, así como trastornos del sueño o insomnio, pertubaciones o problemas de ansiedade o mal humor (transtorno de humor orgânico), depresión, trastorno obsesivo compulsivo del comportamiento, alteraciones del comportamiento y del pensamiento, con intervención farmacológica y psicoterapéutica.
La psicosis es tratada por un psiquiatra y suele implicar psicoterapia y/o el uso de fármacos antipsicóticos y estabilizadores del estado de humor. En algunos casos puede ser necesaria la hospitalización.
Medicamentos antipsicóticos. Los antipsicóticos, también denominados neurolépticos, son medicamentos caracterizados por la acción psicotrópica (por actuar en el cerebro, modificando la manera del paciente sentir, pensar, y/o reaccionar), además de tener efectos psicomotores y sedativos.
Tratamiento farmacológico. Se usa sólo durante el episodio, para revertir signos y síntomas psicóticos, tratar la ansiedad y agitación, cuando las anteriores medidas han sido insuficientes. Se debe usar la mínima dosis durante el menor tiempo.
Un episodio o brote psicótico se define como una ruptura de la realidad de forma temporal. Puede ser provocada por diversas causas, como el estrés potente y constante en el tiempo, debido a un consumo de alguna droga, alguna intoxicación o enfermedad mental, aunque cada vez son más los avances que estudian sobre los componentes ambientales que pueden causar este tipo de brotes.
Para el tratamiento de esta patología mental se puede optar por el ingreso hospitalario, así como la administración de medicación antipsicótica a dosis media y la aplicación de psicoterapia de apoyo.
La administracion de la sustancia Aripiprazol intramuscular es una medicación que suele prescribirse para tratar los casos de psicosis y calmar las conductas violentas y de agitación. Otro antipsicótico con el que se trata esta enfermedad mental es la Olanzapina con la que se intenta mitigar las perturbaciones en el pensamiento, así como las emociones inapropiadas en adultos y adolescentes. También es recomendada para casos de trastorno bipolar y trastorno maníaco depresivo.
Terapia adjuntiva. Aripiprazol está indicado como terapia adjuntiva al litio o valproato para el tratamiento agudo de episodios maníacos o mixtos asociados al trastorno bipolar tipo I, con o sin rasgos psicóticos. La eficacia se estableció en un estudio de terapia adjuntiva de 6 semanas de duración.
En el caso de la fluoxetina (Prozac) también trata los trastornos obsesivo-compulsivos.
La medicación prescrita por el psiquiatra debe ir de la mano de la psicoterapia individual, que permita al paciente recuperar su estado mental y poder dejar atrás su estado de enajenación.
Según estudios clínicos, este tratamiento, u otros homólogos, supondrían una mejoría notable en el paciente para poder reiniciar su vida.
Muchos expertos apuntan que el delirio erotomaníaco no suele desaparecer por completo en ocasiones, de forma que el erotómano no deja de ser nunca un enfermo crónico de amor.
Hay que recordar que para una depresión severa, la fórmula exacta para la mejoría es: Psiquiatría+psicoterapia= sanación y reorientación
efeito?
O tempo para avaliar a resposta clínica a um medicamento antipsicótico é de pelo menos quatro semanas.













