Seguir
Odio estar tan enamorada de ti.
Odio no poder comer sin pensar en tus canciones
odio estar despierta por tu culpa
y no dormir también por eso.
Detesto soñar despierta con tu mirada
porque desde que te fuiste sigue mirándome
con ternura, con calor, con dulzura y con un poco de amor.
Odio no saber qué piensas
odio no poder tener coraje de lo que me hiciste
odio saber que no me hiciste nada
y que todo lo que vivimos fue perfecto.
Podría odiar hasta conocerte
odiaría un 12 de mayo, con todo y el partido de la Champions
odiaría que ahora me gusta el fútbol
odiaría que ahora pienso en la vida, en el trabajo y en vivir mejor.
Odio todo lo que me enseñaste, porque no se me olvida
odio ver en la calle tu auto, tus corbatas y tus zapatos
odio con todo mi corazón no saber qué pasa
No saberte bien, ni malNo saber si ríes o te enojas
No estar ahí en los momentos más frustrantes, ni en los más gratificantes
Odio mucho que sin saberte así, te imagino bien
Te imagino contento, satisfecho
Odio tanto haberlo entendido, sin hacer ruido, sin objetar
Me odio mucho por no haberte sugerido alguna solución,
porque, ¿a quién le cambias un sí a un no en 2 minutos?
Odio tanto mi orgullo, mi ego, las cosas que he aprendido que me han hecho más fuerte
odio no ser la niña que jamás se hubiera detenido por nada o nadie
odio haber crecido y haber tratado de ser más sensata
pero sobre todo odio que después de no tenerte
después de no hablarte
después de no tocarte y escucharte
después de todo lo que ha pasado, odio seguir queriéndote.















