Truquitos para atraer miradas
Desde fuera…
1. Algo de movimiento
Hay que aportar dinamismo. Tendemos a fijarnos en todo lo que se mueve cuando caminamos por la calle. Tenemos que ser conscientes de lo que está sucediendo a medida que caminamos, pero la mayoría de los escaparates son estáticos, y algo de movimiento puede ser suficiente para llamar la atención de los más curiosos.
2. Materiales reciclados
Es una buena contribución al medio ambiente y, además, permite a las compañías mostrar los mensajes sociales que quiere transmitir a sus clientes.
Utiliza lo que nadie usa. Emplea objetos que a nadie se le ocurriría exponer. No te compliques. Lo más simple puede aportar un toque original, además de ofrecer interesantes contrastes entre elementos nuevos y usados.
3. El patrón interrumpido
Aunque debe utilizarse con gran discreción, esta técnica sigue siendo válida si se emplea adecuadamente. Se trata de una alteración de la presentación general que hará que sea más eficaz. La interrupción se utiliza para destacar un punto que permite a los clientes enfocar y empezar las compras. Dirige las miradas. Imagina un montón de objetos parecidos. Ahora imagina que son todos del mismo color, tamaño o material, salvo uno. ¿Hacia dónde se dirigirá la mirada del observador? Exacto, se trata de “un recurso para dominar la mente y llamar la atención sobre el objeto distinto”.
4. Punto focal
Puede encontrarse en cualquier sitio. En el centro, en el suelo o incluso en la pared. Cuando contamos con una pared para la presentación, el punto focal debe estar en el centro de la zona más visible. Emplea recursos que potencien la perspectiva o coloca elementos que señalen a un punto concreto. Centra la atención.
5. Contraste
El contraste de luz, color, materiales y texturas puede ser una herramienta muy útil y potente para invitar a los clientes a comprender tu mensaje y distinguir tu escaparate de los de alrededor.
Introduce elementos ajenos. La combinación de los elementos naturales con los productos consigue que los materiales se mezclen con las prendas consiguiendo un efecto plagado de sensaciones. Confortabilidad e integración se dan la mano para lograr que los visitantes más curiosos se adentren en la tienda.
6. Escala
La simple disparidad en el tamaño de la escala o de la forma geométrica normal es una atracción fuerte. Puede ser una réplica de la clave de producto o de un accesorio que forma parte del tema. Construye nuevos tamaños.
7. Algo inesperado
Si el concepto de tu ventana viene de la mano de una presentación que incluya algo diferente para llamar la atención, sin perder de vista tu estrategia de identidad de marca, conseguirás que los clientes se detengan a mirar. Esto puede ser más sencillo de lo que imaginas. Basta con romper parámetros establecidos o eliminar las barreras.
El actor sorpresa es una buena manera de atraer las miradas de los visuals de la tienda
8. La fuerza del color
Aunque parezca evidente, no podemos descuidar el uso del color. Los colores son dispositivos de reclamo. Se pueden ver a una larga distancia y son poderosos persuasores emocionales.
Pinta y colorea. No sólo se trata de mezclar colores de forma aleatoría, recuerda que detrás de cada color se esconde una sensación. Analiza el mensaje que deseas transmitir y alterna los colores hasta conseguir el efecto deseado, pero debes tener cuidado: un exceso de gamas cromáticas puede distraer al espectador y distraer su atención. Prueba a poner tus productos con distintas combinaciones.
En el interior...
9. Formas y composiciones
Con tus artículos puedes crear paisajes o verdaderas obras de arte. Basta con tener claro el mensaje que deseas transmitir para poder construir nuevos conceptos y dimensiones. También puedes emplear objetos pequeños para componer otros más grandes. ¡Imaginación a poder!
10. Interactividad
Internet ha influido en la manera de conectar a las personas y el mundo que las rodea. Esta sinergia es muy importante para la imagen de la marca y para la integración armoniosa entre todos los canales de distribución.
Convierte a tu cliente en cómplice. A través de las nuevas tecnologías podemos crear una experiencia de consumo antes incluso de que el cliente entre a la tienda. Las ventanas interactivas son otra forma de llevar la marca más cerca del cliente y esta experiencia también puede extenderse al interior de la tienda.











