No eres tú.
Siempre yo.
Casa, árbol, dolor,
ventana, pan, baile, temor.
Siempre yo.
Siempre saliéndome al paso.
~ Siempre, Blanca Varela

★
wallacepolsom
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
RMH
Claire Keane
No title available

oozey mess
Lint Roller? I Barely Know Her
Three Goblin Art
I'd rather be in outer space 🛸
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Cosimo Galluzzi

Andulka
tumblr dot com
Alisa U Zemlji Chuda
Stranger Things

Janaina Medeiros
No title available

Discoholic 🪩
almost home

seen from United States

seen from Malaysia
seen from France
seen from United States

seen from Germany
seen from Japan

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States

seen from Romania
seen from Brazil
seen from United States

seen from Netherlands
seen from United States

seen from Türkiye

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
@ojosdeastronauta
No eres tú.
Siempre yo.
Casa, árbol, dolor,
ventana, pan, baile, temor.
Siempre yo.
Siempre saliéndome al paso.
~ Siempre, Blanca Varela
No te aflijas por los demás; no te apures por mí. Yo tengo guardado mi dolor en un lugar seguro. No dejes que se te apague el corazón.
~ Pedro Páramo, Juan Rulfo
Me he quedado pensando
que de pronto una despedida
puede ser un comienzo.
Y he abierto mis manos
y he pensado besarte cuando ya estés dormida
en mitad de la noche
y decirte a los labios
adiós amor
hoy quiero despedirme.
Me he dicho sin nostalgia ni pena
adiós a mí mismo.
Recuerda que aprendimos a llorar juntos.
Y un día habrá un pañuelo entre dos estrellas, y será el adiós definitivo.
Para ser leído en noviembre
Uno despierta un noviembre,
y las cosas no siguen igual.
Es raro abrir los ojos
y encontrar una nota de despedida sobre la cama;
sobre todo en noviembre,
cuando es probable encontrar otras cosas
Es fácil encontrar un libro
o un poco de ceniza sobre la almohada
o un número telefónico sin nombre
pero no una nota.
En noviembre no se puede decir adiós,
es una falta de cortesía
En noviembre, las manos estrujan entre ellas
una ilusión de sobriedad perdida en cualquier bar
a la hora precisa de echar a correr con la miseria colgando del cuello,
pero no andan acariciando unas palabras,
ni escupiendo líneas transversales que apuntan a un reloj que duerme sin recordar.
En noviembre uno olvida.
Uno termina leyendo el mismo libro,
escribiendo las mismas palabras
y lamentando las mismas cosas,
los días de noviembre,
los jueves de noviembre,
los domingos de noviembre pasados de moda al día siguiente
por cuestiones de notas que anuncian adioses
escritas para ser leídas en noviembre.
***
Esta vez es otra cosa,
ya no es de manos tomadas
ni besos largos,
no es de odio tampoco,
no es de muerte ni lágrima.
Después de tanto caminar
hemos avanzado tan poco,
por eso el pasado no se nos despega,
porque corre más duro que nosotros y
cuando volteamos ya nos está esperando.
Esta vez es de pacto y saludo,
de gracias por venir,
de muchas cosas
pero no las mismas.
Mejor así, mejor adiós,
esta vez es de despedida,
para salvar corazones, no
de amor ni desamor.
Es para no morir solamente.
Es tal vez el ultimo día de mi vida.
Saludé al sol, levantando la mano derecha,
pero no lo saludé diciéndole adiós,
hice señal de gustarme haberlo visto, nada más.
Ya sé que la noche no es parecida al día, que las cosas ocurren de otra manera, que las cosas de la noche no pueden explicarse a la luz del día porque entonces ya no existen; y la noche puede ser espantosa para una persona sola tan pronto como se dé cuenta de su soledad.
Cuando los individuos se enfrentan al mundo con tanto valor, el mundo solo los puede doblegar matándolos. Y, naturalmente, los mata. El mundo quiebra a los individuos , y, en la mayoría, se les forma cal en el lugar de la fractura; pero a los que no quieren dejarse doblegar entonces, a estos, el mundo los mata. Mata indistintamente a los muy buenos, y a los muy dulces, y a los muy valientes. Si usted no se encuentra entre estos, también lo matará, pero en este caso tardará más tiempo.
No te aflijas por los demás; no te apures por mí. Yo tengo guardado mi dolor en un lugar seguro. No dejes que se te apague el corazón.
~ Pedro Páramo, Juan Rulfo
El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo. Sonreías. Dejabas atrás un pueblo del que muchas veces me dijiste: “Lo quiero por ti; pero lo odio por todo lo demás, hasta por haber nacido en él.” Pensé: “No regresará jamás; no volverá nunca”.
~ Pedro Páramo, Juan Rulfo