Y sin mucho más que decir, me quedo con esto:
Que donde hayan cenizas sean llamas las que inmolen el dolor.
El otro día soñe contigo, de repente se volvió común verte en sueños, no fue el típico sueño en el que besas a un ser querido que no esta, o te abraza, o te llena de amor, fue un sueño atípico, porque solo era una situación cotidiana, una taza de café, tus panqueques y estar hablando de como el clima esta raro, fue un sueño, que parecía una pintura, como esa pintura que siempre dijiste que era muy hermosa, la de los campesinos, del hombre que apuntaba con su dedo, creo que hiciste un ensayo sobre eso... No lo se, tal vez todo me lo estoy inventando.
Ha pasado ya un tiempo desde la última vez, recuerdo que te vi y te veías preciosa, aunque no pude ver tu rostro por el tapabocas, pero sí tenía claro lo mucho que quería acariciar tus mejillas, aunque de pena y respeto jamás podría hacerlo, tus ojos estaban brillantes, tan llenos de vida.
No se muy bien para qué, ni por qué, solo llevaba semanas con tanto pensamiento, con tanto, tanto que llevo, tanto que quiero decir, que siempre llevan a ideas vacías e inconexas. Quería preguntar, ¿Qué tal va la vida mujer? ¿Como va todo? ¿Qué tal va ese precioso corazón? Por aquí todo esta bien, bueno, desearía llenarte de abrazos, tal vez besarte, tal vez solo mirarte en silencio, pero todo lo llevo de a pocos, con el corazón trabajando a medía jornada.
Es raro pensar en todo como un conjunto, el otro día desperté y mi cuerpo pesaba, traté de levantarme pero no podía, resulta que mi espalda estaba jodida y por ello me incapacitaron, estando en cama y sin mucho que hacer entre a telegram, sí, esa otra aplicación que nunca uso, resulta que entre todo estaba nuestra última conversación, de hecho fuiste el punto final, era una nota de video, estabas sonriendo, haciendo un gesto adorable y eso, no pude escuchar lo que decías, porque me quebró, solo Dios sabe cuanta fortaleza le he pedido para seguir adelante y cuanto silencio ha mantenido.
Y resulta que regresar a esos vídeos ha sido un lugar de calma, un lugar de paso entre todos los reinos, siempre regreso allí, para ver tu rostro y ese ademán que me hacías cuando sonreias, por supuesto que sí, es agobiante pensar en todo lo que me relaciona con vos, nuestras fotos, nuestros videos, las notas de voz, los mensajes, los putos mensajes, he tratado de seguir caminando firme, como soldado y a mitad de camino veo a mi fuerza explotar en pedazos, viendo como mi ser interno se desparrama en partes, en sangre, vomito y tripas, mientras que yo solo me siento, me calló y miro.
No se muy bien que voy a ganar con esto, pero ya nada importa, soy como el kamikaze, que ve su vida incinerarse, recuerdo una vez haber escrito algo para tí, "La vida sin ti no se acaba, pero sin ti vivir no acaba de gustarme." Algo como eso, obvio no es así, ya mi mente no es como antes, pero por algún motivo, siento especial ganas de hablar.
Cuanto quisiera apagar tus demonios, cuanto quisiera seguir siendo parte de lo que vas a ser, siempre te vi haciendo cosas muy grandes y yo siento ese personaje que daría todo de si mismo para ver tus metas cumplidas, cuanto quisiera escucharte, invitarte a un cafesito y disfrutarlo, mientras vemos el sol caer por el borde de la montaña a la que llamamos hogar, por algún motivo mientras todo esto se desenvolvía ví ese último instante en que estabas aquí y yo en desesperación por ver tu dolor no sabía ni que hacer, ese momento en el que solo deje que todo se fuera y por un momento fuí alguien que parecía haberse ido, verte tranquila, apacible, querida, cuidada, verte, llenarte de amor, es algo que debí hacer y será la pena en la que voy a ahogarme hasta el día en que me muera.
Desde que se que acabó por mí han pasado muchas historias, de amigos que estuvieron a punto de perder eso y yo solo dije lo que nunca hice "Sí la amas haz todo bien, llenala de cariño, comprensión, paciencia y sinceridad" no sabes cuanta alegría me da al ver a mis amigos bien, pensando en que si alguien me hubiera aconsejado tal vez hoy no estaría aquí.
He llegado al punto en que no se lo que digo, aún sabiendo que ya la suerte esta hechada, que los dados marcan y las cartas están en la mesa, si, si mañana, Dios me diera la oportunidad de volver al momento en que te conocí y evitar que eso pasará no lo haría, cambiaría muchas cosas, pero no cambiaría el hecho de amarte, porque me diste todo, amor, comprensión, ternura y paciencia, me diste vida, me enseñaste a disfrutar cosas que odiaba y me hiciste una mejor persona, por todo y por tanto, gracias, gracias infinitamente, por haber estado ahí y haber pasado tanto juntos.
Debo decirlo, aunque jamás me hables de nuevo, yo te amo, te amaré hasta morirme, siempre serás esa espina que me desangra y esa sonrisa por la que suspiro, tus abrazos siempre serán los mejores, tus besos los más apasionantes, tu comida la más rica, tu inteligencia la más exuberante, tu profundidad la más misteriosa y tu cuerpo el más sensual.
Serás siempre aquella mujer que estará en mí, ojalá pensar que el mañana sería diferente.
Me gustaría ser feliz en ti, por el resto de nuestras vidas, pero si no es así, que sepas que de mi felicidad tú siempre tendrás una parte importante."