Se mantuvo callada, escuchando aquello, no pensaba que fuera tan grave, pues explicando bien la situación, imaginaba que todo se arreglaría. Dio una palmada amistosa nuevamente en el brazo de la morena y siguió buscando como radar aquel lugar. Inmediatamente al escuchar las voces de infantes, dirigió su mirada al tumulto de personas y sin poder hablar antes, dio con el niño al exacto momento que la otra. ❝ Ya va. ❞ Dijo, antes de soltarse y correr en circulo contrario para emboscar al pequeño, que ya se había dado a la fuga. ❝ Ey, ey, ¿a donde tan rápido? ❞ Preguntó divertida, chocando sus piernas con el niño y abrazándolo para que no se soltara, al mismo tiempo que soltaba una risa calmada.
Juraba que hubiera preferido ser mecánica del parque, aunque no supiera ni lo más mínimo de herramientas y tuercas, que tener que cuidar a niños traviesos y groseros como aquel. Por suerte su compañera lo atrapó, dándole tiempo a acercarse agitada y cargarlo entre sus brazos. “¿Tienes seis años y todavía te comportas tan mal?” Lo regañó aunque al ver que todo parecía ser divertido para el menor simplemente se calmó, suspirando en alivio de haberlo encontrado. “Y gracias a ti por ayudar, en serio.”












