“Oye, no es mi problema si se te cayeron los mocos llorando por lo miserable que es tu vida”Alzó una ceja. “No sé si te diste cuenta, pero los demás no estamos escupiendo arco iris mientras montamos unicornios. Así que si dejas de llorar y sigues buscando comida, no diré nada” Sentenció.
“Sí que eres horrenda sin las drogas. Tendría que haber tomado algunas de las de Kurt antes de separarnos de todo el grupo.”
Fue su única respuesta. No perdonaría jamás a Daphne (¿o sería Belladona? No estaba segura. La línea entre ambas se había borroneado hacía un tiempo.) por haberlas alejado del grupo con alguna estúpida excusa. Ahora estaba mojada, cansada, repleta de barro, y (¡odiaba admitir esto, joder!) extrañaba a Kurt. Los comentarios de su compañera no ayudaban.














