Sanar no es Apto para Todos los públicos
Sanar es como hacer de vientre después de 10 días sin ir al baño.
Es liberador pero el proceso es antiestético como este texto.
Se trata de sobrevivir al tránsito...
Yo ya aconsejo tirar de un profesional cual papel higiénico antes que intentar que encaje en algún molde.
Vamos con prisa y puedes, sin intención, recibir alguna ayuda un tanto equivocada como:
En tu soliloquio fecal aumentas las probabilidades de sufrimiento al escuchar instrucciones de tipo "lo que tienes que hacer es empujar para expulsar todo". Miras a ver si llevas pañales para escuchar tal obviedad. Sufres, porque esa frasecita, supuestamente inodora, se traduce en un esfuerzo añadido para que no salgan todos los demonios sin expulsar porque prevalece que la persona acompañante está envuelta en tu hedor.
Tienes un drama claro que sí, no sabes si lo que queda es media o una hora o finalmente acabará en un enema y ya conoces la deshonra. No esperas que adivinen tus hemorroides pero tú en silencio no las sufres, las amas, es más , son tú identidad en este momento y entoces tu bajer ego escucha "Pobre, tanto arroz...pero ¡venga, que nadie se ha muerto de un estreñimiento!" Estas frases son una deposición añadida por soltar. Porque ¿Cómo sabes si como arroz por gusto? ¿Estás resumiendo este trance en un mero pedo pintor? Déjame que lo haga yo cuando se me borren de la cara las líneas de expresión que gritan Estoy jodid@.
Pero insisto, hay que ser agradecid@.
Y tú como depositante el camino menos recto no es devorar una docuserie de psicópatas o comedia horteras ni acostarte con Mr Wonderful ni Missis Harvard, es reclamar a la persona causante del estreñimiento esperando entendimiento cuando no sabe del daño que libras en el baño.
La primera trampa es invitarle al principio desde el falso glamour de noche sin dormir pero cara guapa, camisa blanca, hombros descubierto, diario y cigarrillo para escribir tu "cochino" cuento como un bestseller emulando así los reportajes de sanación del Hola. Tú váter es tu altar, glorificado por el sol y pájaros limpios que velan tu purgatorio en un acto de empatía galáctica con muchos cachitos de vida social de lo más. Pero no sucede nada, porque tu público diana le incomoda la tuya que está incomoda en el altar que ya toca declararlo váter y momento de mierda
La alternativa es peor, es que llames a la causa a que se persone en el Do mas grave de tu contrabajo y perciba una sintonía en tus lamentos parturientos, y eso le humanice por defecto pero no ocurre y se hace evidente lo atravesado que tienes el juicio al que le maltratas con escenas más escatológicas que la de tus gasificadas tuberías porque la persona entra en tu destrono solo por regocijo de oler su propio pedo en un percal de heces desatendidas Y cuando ya no se les inflan más las narices por gusto te estampa un gesto de asco en la cara.
Pero si, depositante, al final todo sale y aunque luego sientes rubor desde tu recuperada dignidad ésta también se recoloca junto al pudor y la rabia y te alegras de haberte contenido, aprendes a comer menos arroz, y alguna instrucción contra tú voluntad pasa a ser un mantra..
No sé si es bueno o malo pero también aprendes a evacuar más sol@, con menos ruido y con más resignación, y tal vez si no te escuecen todavía las nalgas, con mayor humildad.
Y finalmente eres consciente de la liberación y te da alegría, entiendes que nada es blanco o negro sino marrón y que tu vida tienes menos mierda y más sabiduría.