Un guerra por poder
Un lucha diaria se suscita en nuestra Orden de paladines, el gran maestre se ha levantado intentaba acallar la lucha, mas su intento ha caído en desgracia y le costo la vida, pues ni el fuerte de los paladines puede solo contra 100 paladines ebrios de ira, la Fe había abandonado el corazón de los antiguos, solo los maestres y los iniciados seguían firmes antes sus deseos sagrados de seguir las leyes de dios y sus mandamientos divinos, pero eso no fue suficiente, aquellos herejes nos expulsaron del templo y se hicieron con los textos sagrados, y su gran poder.
Logramos refugiarnos en otra entidad los paladines del Oeste, mejor conocidos como LOS TEMPLARIOS, allí todo empeoro, al contarle las historias a los maestres templarios se desato una guerra entre los Templarios y la Orden de los Paladines, todo por las santas escrituras que nos fueron otorgadas por los ángeles en tiempos antiguos.
Esa es otra de las grandes maldiciones que cargamos los verdaderos paladines de corazones puros... el peso de aquellas muertes, el peso de aquel deseo de poder, el peso y la culpa, que ocasiono el fin de nuestra orden, el fin de aquello a lo que consideramos hogar.


















