-Arpias…Arpias…jajajajaja-miro al tonto duende que grita y danza como loco sobre los barandales de las escaleras de mármol…había llegado a un Hogwarts casi vacio, creo que faltan minutos para que la hora de la comida terminara y en parte mi retraso me parecía algo normal… (o al menos así lo veía)
-Deja de decir tonterías…Dónde están Pevees??
-Serpiente, princesa, cara de pug…- decía el duende cada vez más fuerte, cansada le lanzó un rayo verde, nada fuera de lo normal, nada que me comprometiera, nada que indicará que en algún momento era una de ellos y que seguía siéndolo; el duende aun con risa de loco, me ve parándose en el pilar al final de las escaleras…-supongo que también comes???…jajajaja jajajajaja Cara de pug, cara de pug…-dice dejando una estela también verde al irse cantando una sarta de cosas las cuales rimaban con serpiente cara de pug…
Acomodo mi chaqueta de piel, aliso la coleta de largo cabello negro, y respiro profundo…tenía esa extraña sensación de caer si daba un paso con los tacones, pero estos no fallaron al subir los pocos escalones que faltaban para llegar a la puerta del gran comedor…
Espere unos segundos y abrí ambas puertas con un movimiento de la varita el cual creí exagere pues al abrirse causaron un estruendo al chocar con las paredes….
-No sean tan paranoicos, solo no medí mi fuerza-digo al mirar las varitas de todos los de la mesa principal apuntándome así como la de algunos alumnos seguro de los últimos grados…-Tenía la intención de llegar antes, pero mi niña no se quedaba dormida…-camino por mi habitual pasillo que daba a mi viejo lugar en la mesa de las serpientes, los alumnos me miraban raro retomando sus asientos, mientras que los profesores y la directora me miraban con cara de pocos amigos, Blaize por otro lado me seguía con la mirada, una sonrisa y ese tonto bigote mientras seguía comiendo de su plato, como si nada pasara…y sin la varita desenfundada.
-Hola cariño-dejo un beso en la cabeza de Scorpius sentado del lado donde caminaba, saludo con la mano a Danny, que estaba con una sonrisa triunfante…-la corbata…-señaló a Cam que me ve desconcertado pero se acomoda la corbata con una mano, pues estaba a punto de mancharla; le sonrió y al mirar del otro lado del salón descubro la cabeza rubia de Liam muy concentrado en su platillo y dando la espalda, “lo saludare después”, al parecer los leones presentan cierta reacción al acercamiento de las serpientes y es mejor no alterar a los que tiene a su alrededor…
-Señorita Parkinson…me puede decir que es lo que hace aquí???-me saca de mis pensamientos la vos anciana y tomó lugar en un espacio libre de la mesa de las serpientes pues me había asustado al escuchar mi viejo apellido , miro a los chicos dándoles una sonrisa ladina poniéndome de pie de nuevo, por unos segundos me sentía con 14 años por culpa de esa bruja…queriendo excusar mi nerviosismo…
-Estoy aquí porque soy la unica capaz de cubrir y redactar la nota de la ultima prueba del torneo,el cual, mi esposo es organizador tambien y esta sentado a su lado profesora-me cruzó de brazos mientras la anciana mira a su lado a un sonriente Zabini…
-Es …cierto- coloca sus manos al frente tensadas, si, no habia mas duda, aun le molestaba mi presencia- lo lamento señori…señora Zabini, adelante, pensé que venía con el joven Malfoy…-me dice mientras Neville se quita de estar a un lado de Blaize cediéndome el lugar…
-No siempre estoy con Malfoy…-respondo subiendo las escaleras sin hacer ruido con los tacones y rodeando la mesa- aunque le dará gusto saber que no vendrá, está más ocupado que nosotros los de la prensa- le comento dándole un abrazo al estar cerca-También la extrañe-sonrió y tomó la mano de mi esposo ya de pie…
-Tenias que hacerlo?-susurra en mi oído al abrazarme…
-No hubiera sido yo-le dejo un beso en la mejilla mirando su extrañeza- el bigote amor…-sonrió tomando asiento y mirando a todos los alumnos, ahora comprendía porque el anciano se daba cuenta de todo, desde ahí podía ver a cada alumno cada cara, cada corbata… suelto un suspiro devolviendo mi sonrisa al rostro, sobre todo al sentir la mano de Blaize y que contestaba por mi a algo que no había prestado atención… creo que empezaba a sentir sobre los hombros las verdaderas razones del porqué de mi llegada tan abrupta y sin aviso…