Amar la trama
Un punteo del final de Girls y de Girls a las tres de la mañana porque tengo sueño, estoy triste y tomé tres vasos de cerveza. - Su final no me decepcionó en absoluto. Muchachos, qué esperaban. Creo que fue hermoso y que Lena estuvo en todo.
- Cada uno de sus personajes fue sutilmente despedido a lo largo de toda esta última temporada. Fue imperceptible. Girls es una historia circular (observen como empieza el último capítulo) pero no cerrada, es decir, los personajes no tienen un objetivo concreto y delimitado. Por el contrario, existen intentando darse identidad, accionando para responder una pregunta existencial, quienes son es siempre en un determinado momento: el presente de cada uno.
- Qué placer el no final. Puede haber más realismo que eso? No hay finales, no hay respuesta. Mi amiga que es una fanática de los finales alucino su happy ending con la última escena y ese último plano. Supongo que es lo más cerca que pudo estar esta serie de un ‘final feliz’. En todo caso, que la canción de cuna de Hannah no termine, que se cuele por los títulos y la escuchemos todo lo que dura esa pantalla en negro es la prueba más fiel de que fuimos testigos de nada más que de una porción de vida.
- Defiendo Girls a muerte porque es una serie que hizo que me quiera un poco a mi misma y es dificilisimo eso. Es decir, necesitabamos Girls. Estábamos pidiendo a gritos el abdomen blancuzco y rolludo de Lena, el sexo sucio y discontinuo, las historias rotas, azarosas y todo aquello que valía la pena ser representado porque había un verosímil que lo demandaba. Fue hermoso. Gracias.
Lo mejor que leí sobre el final de Girls













