Desafiando al destinoº
Y pensar que esas ultimas palabras que pronunciamos cumplen ya dos aniversarios, el ultimo aliento que aquel día nos dedicamos retorna como el viento en otoño. Promesas quedadas en olvido hoy reviven cual llama que creí se había extinguido.
Prometiste volver tras dos años, viendo si podríamos disuadir al destino, cosa que sólo lo ha enfurecido y hoy nos persuade al desafío.
Miento si digo que no me inquietò tu llamada, la cordura simplemente se esfumo: - ¿qué podrías querer de mi ya? - ¿que escuchar si ya nada podría brindar? Me pregunto por las noches ... - ¿qué es lo que tu habrás querido decir? - ¿que estabas callando y hasta ahora volviste a por mi? Me embargò un sentimiento de melancolía y por otro uno de ansiedad, quienes han compartido tanta alma no desaparecen jamás. La razòn y los recuerdos abstuvieron mi respuesta, simplemente no me fue posible volver al pasado que tanto nos dañò. No creì que cuando hablamos de un -posible- destino que nos volviese a tocar fueses tù quién se atrevería a con él jugar una vez màs.
Yo no volveré al ruedo, el padecimiento que en mis recovecos llevo se abre como herida abierta que suplica sanar; y es que sòlo tù sabes cómo inmutar mi calma, como llegar a todo desordenar. Sequirè aquí, de frente, en pie y en linea evadiéndote a ti, evadièndolo a él, expectando hasta dónde nos encontraremos desafiando al destino...
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