Detectar la oportunidad e intentar aprovecharla supone nuevos riesgos, porque en el fondo uno nunca sabe si tratando de sacarle provecho a la situación, lo que está haciendo es complicar las cosas más de lo debido. Por eso cuando uno toma una decisión es mejor no seguir cuestionándose sino únicamente estar preparado para asumir las consecuencias.

















