-¿Si?
-¡Hola, mamá!.
-¡Thom, Qué tal estás?
-Bien, estoy bien.
-Hace mucho que no hablamos, ¿verdad?
-Hace mucho que no hablamos mamá, mucho tiempo.
-Pero yo estoy bien,¿Qué tal estás tú?
-Muy bien. Me alegro mucho de hablar contigo. Aquí todo sigue igual, ya sabes.
-Bueno, entonces estáis bien.
-He oído que en España también tenéis problemas debido a la crisis.
Si, si los hay, pero no te preocupes, a mí no me ha tocado, no parece para tanto.
-Me alegro, hijo, estaba preocupada por ti.
-¿Por qué no me has llamado antes?
-No tengo tiempo, trabajo todo el día fuera de casa.
-¿Por qué no me has llamado tu?
-Estas siempre con Lucía, ¿Verdad?, ¿Qué tal está?
-Lucia está bien.
-Estamos juntos siempre que podemos, pero es complicado coincidir, trabajamos demasiado.
-Pero no pasa nada.
-Me alegro, Thom.
-Si, yo también.
-Lisa vino a casa hace unos días, preguntó por ti.
-Mamá.
-Creo que aun te quiere.
-No empieces ahora, ¿Qué tal está la abuela?
-Pero, Thom…
-Bueno, está mejor , camina otra vez, pero a su edad cualquier tontería se le puede complicar.
-Si, ya lo se.
-Está triste desde que te fuiste.
-Dice que no vas a volver.
-¡No me chantajees mamá!
-Sabes por qué estoy aquí, ¡aquello es un pueblo!
-Quiero intentarlo aquí en Madrid, ¿lo entiendes?
-Claro, cariño, sabemos lo que estas haciendo estamos muy orgullosos de ti.
-Aquí ya ha llegado el invierno, llueve muchísimo. Quería ir este fin de semana a la montaña, pero con este frío…
-Me han despedido.
-¿Qué?
-He perdido mi trabajo.
-Cariño, ¿qué ha pasado?
-No lo sé. Últimamente las cosas no son fáciles, soy el primero al que le echan.
-Se hacen menos contratos, no tengo un español perfecto, y hay miles de personas que hacen lo mismo que yo, ¡incluso por menos dinero!
-Has hablado con lucia, ¿Qué dice ella?
-¿Que va a decir ella, mama?
-No lo se quizás te pueda ayudar en algo.
-¡No, no puede!
-Dile que te enseñe español y que te ayude a buscar trabajo. No sé ¿por qué no llamas a un amigo?
-No tengo amigos, mamá, no es tan fácil.
-Cariño, se lo que estas haciendo y te apoyo, pero quiero que sepas que puedes volver cuando quieras. Esta es tu casa y aquí te queremos mucho.
-Lo sé, lo sé…
-Solo quiero que seas feliz.
-Tengo que dejarte, mama, hablamos otro día.
-Acaba de llegar lucia.
-Muy bien, dale un beso de mi parte.
-Está bien, mamá.
-Te quiero.
-Yo también te quiero. Adiós.
-Adiós cariño.