🎨 Breve historia de los colores
🧑🏫El otro día recordé una clase de historia del arte en la universidad. Estábamos viendo al Greco, y la maestra mencionó una teoría curiosa: que su forma de pintar, especialmente en sus obras tardías, se debía a un problema en la vista.
🎴Sus últimos cuadros, decía, usaban una paleta limitada: negro, blanco y rojo.
🤔Eso me hizo pensar que tal vez no vemos los mismos colores en todas las etapas de la vida. Y tal vez, nunca los hemos visto igual a lo largo de la historia.
👀Con el tiempo fui encontrando más pistas en libros y videos. Al parecer, nuestra percepción del color ha cambiado. No solo individualmente, sino como especie. Al principio, éramos conscientes de menos colores. Los fuimos nombrando y diferenciando con los siglos.
👶Al nacer, lo primero que vemos —con los ojos aún cerrados— es el eigengrau, ese negro suave que no es del todo negro.
Después abrimos los ojos y todo se inunda de luz: blanco puro, casi cegador.
🦯Los bastones de la retina (que detectan luz y sombra) son los primeros en activarse. Blanco y negro fueron nuestros primeros colores.
Y no solo nosotros: muchos animales nocturnos o acuáticos solo ven en blanco y negro.
🔴🟢🔵Con los días, el rojo aparece. Luego el verde. El azul, el último.
🔺Nuestra percepción del color depende de la longitud de onda, sí, pero también de lo que era vital para sobrevivir.
🐒🦘Curiosamente, muchos primates y marsupiales solo ven dos colores, usualmente azul y verde.
Así como cada uno amplia su mundo de colores, también lo ha hecho la humanidad.
🗿Durante mucho tiempo, las culturas antiguas distinguían y nombraban pocos colores. No por falta de sensibilidad, sino porque no se percibían o no se diferenciaban como lo hacemos hoy.
🎨Podemos ver en qué en distintas culturas se mencionan ciertos colores como los más importantes en o con un simbolismo espacial. En Mesoamérica, por ejemplo, los cuatro colores principales eran el negro, blanco, rojo y azul (a veces amarillo), ligados a los puntos cardinales.
Y en otras culturas ocurría algo similar.
🌊Hay un dato que siempre me ha fascinado: en los textos de Homero, el mar no es azul, sino del color del vino. 🍷
🍊Y en China antigua, lo que hoy llamaríamos "mandarina" se describía como amarillo.
👀No es que vieran mal, es que ese color era parte de una gama más amplia aún sin nombre.
Hoy en día, aunque vemos más matices que en la antigüedad, tendemos a clasificar todo dentro de los colores del arcoíris (además del blanco y negro).
Pero la verdad es que la forma en que percibimos el color es un proceso que ha cambiado con los siglos, con la biología, la cultura, el lenguaje y la tecnología.
😎Y gracias a esa evolución, hoy podemos describir mejor lo que percibimos y entender mejor lo que nos rodea de maneras que antes eran literalmente invisibles.