La gran diferencia es que lo bueno se queda como eso, algo bueno, que se disfrutó, se amó, fue feliz y que se dijó en su momento, pero lo malo casi siempre se guarda en lo más profundo de uno, lo malo permanece por mucho tiempo y a veces no sabemos como se supone que debe de salir... supongo que por eso dicen que se acuerdan más de eso, de lo que llaman, malo.





