Te fuiste y no me pude despedir, no tienes idea de cuánta falta me haces.
Te pienso todo el tiempo, especialmente cuando cae la noche, es momento en que me doy cuenta que ya no estás para alegrar mis días, cuando no tengo a quién contarle lo trágico de mi día, no poder recibir ese consejo, de verdad que me duele tanto en el alma, por favor, llévame contigo.














