Que lindos son estos días.
Ella se levanta junto a la melodía de un día lluvioso, disfrutando del aroma a petrichor y contemplando las gotas que caen como lágrimas del cielo. Ella sabe lo que tiene dentro de sí misma: tan delicada como una gota y tan fuerte como una tormenta. Ríe con las palabras de su libro en mano y su taza de té favorita, disfrutando de la armonía de su entorno.
Ella sabe que los días lluviosos tienen una alegría diferente; son los días que el cielo pinta de gris y su alma de azul perlado. Su rostro dibuja una cálida sonrisa, amando la tranquilidad de su ser.

















