Hay momentos en los que necesito desaparecer un poco. No porque esté molesta con alguien, ni porque haya pasado algo. Simplemente hay días en los que mi mente necesita silencio, espacio y tiempo para recargarse. Si de pronto dejo de hablar durante algunos días, no lo tomen como algo personal. Simplemente es una necesidad mía, una forma de volver a encontrarme y recuperar energía.













