“Tal vez lo estén… No todo el mundo nos ve de la misma forma” concluyó, sin dejar de esbozar una sonrisa de encanto que poco después fue desvaneciéndose de su rostro al comprender que algo en la cálida atmósfera que los rodeaba había cambiado un tanto, tensándose. Fue como escuchar de fondo el sonido de un cristal resquebrajándose.
Comenzaron a caminar y la mujer optó por ser prudente. “Phil, tranquilo, no pasa nada…” susurró con cautela al ver que se apartaba, pero tacto de la mano del contrario sosteniendo la suya cuando volvió a su lado hizo que se sintiese mejor, aunque no del todo. Había algo que le había molestado y ella de algún modo se sentía culpable. En un intento por tranquilizarse y tranquilizar a su compañero, entrelazó los dedos de ambos y acortó distancia para acariciar con la otra mano su brazo para transmitirle una disculpa silenciosa y negó con la cabeza mientras le correspondía una forzosa sonrisa a la vez que continuaba su juego. “No tengo ni la más remota idea. ¿Pretendes llevarme a algún lugar más romántico? ¿Tal vez al cine? ¿O prefieres un lugar más íntimo?” bromeó, intentando tantear sus intenciones, no obstante, el pequeño peso que había hecho presencia en su pecho se negaba a abandonarla, así que se sintió en la necesidad de decírselo.
“Siento si antes he dicho algo que te ha incomodado… Nunca debes sentirte obligado a decirme o a hacer algo que no quieras, respetaré tus decisiones” quiso aclararle, mirándole con seriedad para que supiese que iba en serio “Realmente te aprecio y no quiero que volvamos a alejarnos, no quiero volver a fastidiarla” se sinceró.
“Tu belleza física está a simple vista, y no es solo eso, creo que lo eres mucho más espiritualmente, finalmente ¿no es lo que verdaderamente importa?” intenta dejar las tensiones de lado, sus demonios personales no deben afectar la cita que ha planeado durante días, realmente no sabe que es exactamente lo que sucede dentro de su cabeza, siempre intenta sabotear cada una de las cosas que parecen ir por el sendero correcto.
“¿Sabes lo que más me gusta sobre ti? Pareces comprender cada una de las cosas que me suceden, sin que haya dicho una palabra... Sucede que, no sé si soy digno de tener tu confianza, temo decepcionarte al final del día, y comprendo que no debes cargar con mis problemas, ya tienes los tuyos, pero realmente quisiera que esto funcione” decide comentar que ha estado perturbando su cabeza, es evidente que Ashley no ignora que algo ha estado sucediendo con él y desea que comprenda, en parte, su punto de vista.
No suelta de su mano en ningún minuto, incluso cuando se expresa con libertad, pero prefiere ser sincero, así logrará conocerle mejor “Es una especie de escapada romántica, cenaremos en mi apartamento, así podrás conocerlo de una vez, además alguien allí te espera con ansias” se refiere a su mascota, sabe que se han llevado de maravillas desde el día en que se conocieron, no perdería la oportunidad de traerlo a tema “Charlie, ¿le recuerdas?” enseguida le obsequia una pequeña sonrisa, desviando por completo el tema.
“Por favor, no digas eso. Jamás has hecho o dicho nada que pudiese hacerme sentir mal, o incómodo, al contrario. Hay asuntos que debo tratar por mi cuenta, y quiero informarte de inmediato que si luzco extraño en ocasiones no tiene que ver contigo” le asegura convencido de sus propias palabras, Ashley solo ha endulzado sus días con gracia, sin embargo no es capaz de decirlo en voz alta “definitivamente no está en mis planes volver alejarme, incluso creo que te conviertes, cada día, en alguien más cercana, pensé que era evidente”.
Luego de unos segundos allí, al encontrarse con él (y muy probablemente haya influido la presencia del perro), fueron factores para que Maxine se relaje y deje que pensar de más. Estaba allí, le agradaba la compañía de Phil y apreciaba mucho el gesto que él había tenido con ella, eso era todo.
–No es molestia–Respondió con una sonrisa–Además, creo que de lo único que tengo conocimiento completo es sobre bebidas–Por suerte, era más gracias a su trabajo y que a su paladar. Maxine no consideraba que se destacara en muchas otras cosas, por su experiencia laboral, también hacía muy buen café. Pero no mucho más que eso. Las palabras ajenas le llamaron la atención, ¿a qué se refería con una relación “que no sea tóxica”? De todos modos, no preguntaría, de momento le alegraba ocupar ese rol. Volvió a ponerse de pie y observó la vista que había desde el lugar. Era increíble. Se preguntó si podría ver su edificio desde allí–Es una vista alucinante–Había quedado algo hipnotizada con las luces de Los Ángeles desde tal perspectiva. Sacudió un poco la cabeza y tomó asiento en la mesa, a la espera de su acompañante–Agua, por el momento–Respondió ante el interrogante, prefería hidratarse luego de su viaje–Deduzco que hace poco vives aquí, ¿vivías en Los Ángeles? ¿O terminaste aquí cómo todos lo hacemos?–Mudarse a Los Ángeles había sido su primer aventura después de mucho tiempo, y estaba contenta de haber tomado el riesgo. Le gustaba allí. Soltó una carcajada fuerte, más de lo que le hubiera gustado, por lo cual se llevó una mano a la boca intentando disimularla. Lo cual, era imposible, pues estaba bastante divertida–Phil, ya estoy aquí. Claro que querré volver a verte. A menos que esta noche me sirvas los deshechos de tu perro, creo que mantendré mi postura.
“¿Tenías la intención de animar la noche embriagandonos?” le pregunta con una pizca de malicia en sus palabras, aún sosteniendo la botella entre sus manos, aguarda en silencio por su respuesta, no es que disfrute crear tensión en el ambiente pero no puede negar sentir curiosidad al respecto “Tanto como tu compañía, por supuesto” Phil se había acostumbrado a la vista de su penthouse, ya no le parecía magnífica como aquel día en que adquirió el apartamento, muchos creerían que era privilegiado al poseer un inmueble como aquel, y tal vez tenían razón, pero por el momento se hallaba mucho más concentrado en lo que tenía para decir Maxine “¿Agua? ¡oh! es cierto, no puedes beber alcohol con el estómago vacío” posiciona la botella sobre uno de los muebles de la cocina, y de inmediato va por agua purificada, por suerte le ha dado de comer previamente a Charlie, de lo contrario estaría molestando a su invitada “¿Comenzamos por unos canapés?” cuestiona con una sonrisa gigante, acercando su copa a la rubia “Acabo de llegar a Los Ángeles, me había instalado en París hace mucho tiempo atrás, ese si es un sitio alucinante, su gente, su cultura y en general todo es fantástico allí, pero necesitaba espacio” no de la ciudad en general, sino de gente en específico “¿Y tú eres originaria?” deja aquella pregunta con ella, mientras regresa a la cocina por el primer platillo “Está muy lejos de ser un platillo de desechos, creo que terminarás viniendo aquí más seguido de lo que crees” menciona en voz alta, esperando que sus palabras se cumplan a futuro.
¿Conocen la guía Michelín? Es el libro. La Biblia. Michelín envía inspectores a los restaurantes para otorgarles estrellas. Una, dos o tres, o ninguna. Nadie sabe quienes son, nadie. Vienen, comen y se van, pero siguen pautas, así pueden juzgar por igual todos los restaurantes, siempre vienen por parejas, entre ellos puede haber también inspectoras. Reservan antes de las siete y media, el primero llega antes y se toma una copa en la barra, el otro llega media hora después, uno pide el menú degustación y el otro a la carta. Siempre piden media botella de vino, agua del grifo. Usan atuendos formales y son amables, pero atentos. Puede que pongan un tenedor en el suelo, debajo de la mesa, para ver si lo notas, y no lo dejarían caer porque eso haría ruido y sería demasiado fácil.
Dos hombres franceses le esperaban fuera del restaurante, Phil sabía perfectamente de que se trataba y en qué líos se había metido, su buen amigo y maître d'hôtel le observaba expectante y con algo de lástima en la mirada, era algo que simplemente no podía tolerar “¿Les digo que te fuiste hace media hora?” pregunta el hombre, buscaría cualquier excusa para no manchar el nombre de su chef, pero Phil creía que podía encargarse de ellos “No. Simplemente volverán” responde rápidamente, dejando su mandil a un lado. Se encamina hacia el exterior, un callejón en donde suele salir a fumar en su tiempo libre, allí aguardan por él.
“Ya hemos esperado demasiado, queremos el dinero. Y lo queremos ya” el maître d'hôtel observaba la escena desde la ventana, deseando poder ayudar, era un tipo sumamente adinerado, no tendría problemas en brindarle una mano, pero de antemano sabía la respuesta. “Dejate de mierdas” amenaza uno de los franceses acercándose al chef, tal como si le ofreciera una paliza gratis, Phil extiende su brazo hacia él dándole un fuerte empujón “Tranquilito” no permitiría que un bravucón le amedrentara. La escena se desarrolla frente a los ojos de algunos miembros del restaurante, todos observan preocupados, los tipos parecen marcharse ante una excusa de Wenneck, aún así todos en la cocina saben que aquello no terminará bien.
“Philip aún les debe todo ese dinero, ¿por qué no se lo prestas?” pregunta uno de los ayudantes al maître, nadie intercedería por el chef, él jamás lo permitiría, era demasiado orgulloso “Se lo ofrecí, pero no quiso aceptarlo”.
El chef regresa con el semblante apagado, tenía un par de días para arreglar la situación, pero jamás conseguiría una suma millonaria en un periodo tan breve. El maître le recibe en la entrada trasera de la cocina “¿Estás bien?” Phil tiene deseos de no responder a su interrogante, pero nunca pierde sus modales “Sí, todo bien” cree tranquilizarle con esas simples palabras, pero se equivoca. Así deja atrás al hombre encaminándose hacia el interior, aún debía terminar de cocinar el cordero.
Cuatro días más tarde.
“Tony. ¡Tony!” se oye fuerte dentro de toda la cocina “¿Qué?” responde preocupado el maître, Phil y todo su equipo ponen suma atención al llamado de atención “Hay un hombre... Hay un hombre en la barra. Está usando traje. Su amigo llegó media hora después. Dejaron sus tragos en la barra. Pidieron media botella de vino y dos copas de agua del grifo, y ahora hay un tenedor en el suelo debajo de su mesa” el ambiente se pone tenso, pero todos saben de que demonios se trata “Michelin” murmura el chef, sin mencionarlo en voz alta todos comprenden la situación y comienzan a ponerse a trabajar, dejan los previos platillos para complacer el paladar de los inspectores.
“Yo me encargo” dice Phil, el día ha sido demasiado pesado, todos desean regresar a casa, incluso él, pero ha llegado el día “¿Dónde está el pedido?” arrebata el papelillo de la órden al maître d'hôtel “Uno de degustación. Uno a la carta” menciona él, todos desean la victoria, pero saben lo complejo que será obtener tres estrellas “¿Esto es todo?” pregunta Phil, nunca se había encontrado tan nervioso en toda su vida “Sí” replica Tony “Bien, Michel, quiero que prepares el costillar para el filete y quiero que prepares la salsa para el robalo de mar” dice a todo pulmón a uno de sus ayudantes “Voy a fraccionar ese pescado y el filete.Max, ¿dónde están mis cuchillos? Max. ¡Max, dame los cuchillos! Y quiero ver todos los elementos de todas las guarniciones. Recuerden. No solo están mirando su propia mesa. Están observando todo. ¡Todo debe ser perfecto! ¿Me escucharon?”por primera vez Max asiente con una extraña sonrisa posada sobre sus labios, parece como si algo no anda bien, pero no tiene tiempo para preocuparse por nimiedades, todos comienzan a trabajar. Phil comienza a moverse dentro de la cocina, ayuda a poner el fuego perfecto para las carnes, agrega un poco más de sal a las salsas para que queden perfectas, las revuelve para una consistencia correcta, ningún detalle se le escapa de las manos. Se molesta por simples detalles, reprende a todo quien no haga su labor a la perfección, arriesgan la reputación del restaurante.
Los minutos transcurren con velocidad, Phil se encarga de que el emplatado luzca como un arte, un plato requiere no sólo de sentido estético, sino de un conocimiento profundo de los sabores, de sus combinaciones, de las texturas, los aromas y los colores de los alimentos a servir, sin embargo confía en su equipo y no se preocupa de probar las salsas una vez que están terminadas, son como una familia, mucho más unida que la propia “Nada de huellas, ¿sí? Que estén parejos. Y exactamente como te lo di. Despejen el área de entrega” entrega en las manos del maître ambos platillos, sabe que conseguirá el éxito, aún así siente como su corazón late más rápido de lo que acostumbra. Aguarda con su equipo dentro de la cocina durante un par de minutos una vez que Tony desaparece, ha brindado lo mejor de si mismo, se encuentra orgulloso de su team.
Sin embargo segundos más tarde el maître regresa con ambos platillos intactos, solo les han probado y los han devuelto tal y como estaban “Lo enviaron de vuelta. Demasiado picante” Phil le observa atónito "¿Qué?” el chef siente que su mundo se viene abajo, no comprende qué ha salido mal “Pimienta. Le agregué pimienta de cayena. Paga tu dinero” Max uno de sus mejores amigos y parte de su familia sale triunfante de la cocina, ha arruinado a posta todo el trabajo en equipo, los tipos de hace cinco días han cumplido su palabra, le han jodido.
early morning - restaurant kitchen
Horas más tarde, todos se habían marchado a casa, o eso creía. Sus impulsos vuelven hacerse presentes, ¿para qué continuar viviendo? había fracasado en todos los aspectos de su vida, decepcionaba a cada persona que tenía a su lado, no podía permitirse una relación estable. Por otra parte su familia no apoyaba ninguna de sus acciones, lo cual les mantenía aparte, y ahora su mayor anhelo se había desvanecido. Dentro de lo cocina aún se encontraba el chef, allí todo había comenzado y todo terminaría, coge una bolsa plástica y la coloca sobre su cabeza, se recuesta sobre el piso frío. Phil usa cada gramo de fuerza en sus brazos intentando sofocarse dentro de esta, no es un método suicida frecuente, pero sabe que tendrá éxito, puede sentir la muerte cerca cuando el oxígeno es totalmente escaso, cierra los ojos sintiéndose totalmente agotado, todos sus problemas se irán con él. Sin embargo vuelve en sí, el rostro de Tony le recibe, su expresión demuestra lo preocupado que está, siente lástima por él. En sus manos se encuentra el material que previamente ha estado sobre su cabeza “¿Te preparo la cena?” pregunta el maître, sin cuestionar su decisión, Phil sabe que guardará silencio y dejará que aquella escena se pierda en el olvido.
La rubia negó con la cabeza, imitando un gesto de burla como si se riera de él. “Eres encantador, Phil. Ojalá el resto del mundo me viese tan solo la mitad de bien como tú lo haces”.
No sabía si se debía al lugar en donde estaban. a la música, aquel entorno tan aparentemente feliz que les rodeaba donde el amor campaba a sus anchas, pero sentía ilusión por estar viviendo aquel momento. La compañía de Phil era justo lo que había necesitado. “¿Yo? No hablo de nada, tan solo de que tal vez llegue un día en el que quiera saber todo de ti” guiñó un ojo “Pero no tengo ninguna prisa, no te preocupes. No es porque te tema ni mucho menos” bromeó, haciendo referencia a un comentario anterior y rió tiernamente ante sus nuevas muestras de afecto. Comenzaban a gustarle, aunque quería resistirse a reconocerlo. Dentro de su pecho sintió una especie de punzada al pensar que tal vez podría acostumbrarse a aquel tipo de gestos y rogó para que no le crearan dependencia.
“Te tomo la palabra” respondió, sin embargo, antes de que se le iluminaran los ojos y compusiera una expresión ilusionada “¿Otra sorpresa aparte de tu compañía? Vaya, nunca dejas de sorprenderme” admitió, encantada. “¿Y qué es? ¿Dónde está? ¿Debo taparme los ojos? ¿Vas a llevarme a algún sitio?” comenzó a hablar atropelladamente.
“¿Me dices que están todos ciegos o qué?” Ashley parecía ignorar el modo en el que se había comenzado a sentir últimamente, pero no sería él quien estropeara el día de San Valentín, deseaba que la rubia se sintiera cómoda a su lado, ella parecía ser la única que le comprendía, incluso cuando mantenía silencio. A su alrededor estaba tan animado, lleno de vida, ¿para qué desencajar? ya existiría oportunidad para charlar al respecto “¿Saber todo sobre mi? ¿Por qué querrías algo como eso?” no acostumbraba hablar sobre si mismo, y no existían excepciones, sabía que respuesta obtendría de los demás, nadie desearía pasar su tiempo con él, demasiados episodios oscuros en su vida “No se si deberías preguntar, tal vez no haya nada bueno que pudieses encontrar, puede que te decepciones, no soy-” de pronto frunce el ceño, está hablando con toda su sinceridad, sin embargo no es capaz de finalizar la frase, espera que Ashley simplemente lo deje pasar.
“Olvídalo, déjame sorprenderte un poco más” intenta cambiar su insoportable humor, poniendo algo de distancia entre ellos, pero de inmediato se arrepiente y se atreve a tomar de su mano mientras caminan “Aún no debes taparte los ojos, está todo listo y preparado. Te llevaré a otro sitio, pensé que ya tendrías una leve idea” ladea su rostro hacia la rubia, intentando obsequiarle una pequeña sonrisa “¿No adivinas?”.
Entrecierra los ojos ante sus palabras, negándose a creer que éste hablaba en serio “La pregunta más bien es ¿te atreverías a jugar conmigo? Vamos, ya sé la respuesta. Un rotundo sí.” Philip le agarró de la mano con fuerza y acarició su piel, Lucy aprovechó de acercar sus labios y besar el dorso.
“Por supuesto que lo siento, querido. Si fuese de otra manera no hubiésemos estado juntos en el pasado” se liberó de su agarre, aprovechando su mano libre para acariciarle la mejilla. Observó como miraba sus labios, de ser más atrevida lo hubiese besado, pero esa no era su forma de ser.
Recordó cuando él tomaba su guitarra y le dedicaba canciones de amor, Lucy acomodaba su pequeña cabeza sobre su hombro, cerraba los ojos y se dejaba llevar por las dulces melodías provenientes del instrumento musical.
“Phil, te acompañaré, pero temo lo que piensas hacer conmigo. Te advierto que si piensas pasarte de listo, mínimo, encuentres una cama para nosotros” advirtió, acariciando la entrepierna del chico.
“¿Por qué crees que haría algo como eso? Solo mereces que cuiden de ti, eres especial y lo sabes. Déjame hacerlo, no te arrepentirás” de inmediato sonríe al ver el gesto cariñoso de la menor, observaba como sus labios se encargaban de acariciar su piel, era una situación sumamente placentera, no lo negaría, había echado en falta su cercanía, ¿por qué habían separado sus caminos? En la actualidad le parecía un total y rotundo misterio “Pasado, presente, futuro, ¿a quién le importa? Disfruta del momento, no permitas que tus emociones nublen tu juicio, entrégate al momento” una vez que se libera de su agarre no vuelve a por contacto, como si le brindara el espacio suficiente para pensar cual será su próximo movimiento, no busca tomar provecho del momento, quiere que sea decisión suya el seguirle el paso. De pronto una caricia se hace presente sobre su mejilla, no logra comprender qué es lo que realmente sucede dentro de su cabeza, observa su almendrada mirada, aún reconoce a la inocente muchacha en quien posó sus afectos, habían cambiado, no existía duda de ello, ¿podrían guardar aún cosas en común? “Aún habita mi dulce Lucy allí, puedo reconocer esa mirada en cualquier sitio, extrañaba la dulzura que emitían” quizá erró al mencionar aquello, pero deseaba que supiera que no se trataba solo de atracción sexual, no era un animal que se dejaba guiar por sus instintos, sin dudas existió un fuerte sentimiento en el pasado “¿Hablas de temor? ¿qué podría hacer alguien inocente como yo?” posó su diestra bajo la nuca de la mujer al sentir el contacto de su mano sobre su entrepierna, seguidamente soltó un suave jadeo “Déjate de juegos Lucy” tomó de su mano, haciendo que la castaña se pusiera de pie, le guió por el lóbrego bar, hasta el baño público “¿Quieres un tour?” le pregunta con una sonrisa ladina.
Send a word for a specific text from my muse to yours.
Send ‘drunk’ to receive a drunk text from my muse.
Send ‘sad’ to receive a sad/down text from my muse.
Send ‘mad’ to receive a mad/angry text from my muse.
Send ‘happy’ to receive a happy/excited text from my muse.
Send ‘tired’ to receive a slow/sleepy text from my muse.
Send ‘busy’ to receive slow texts from my muse.
Send ‘bored’ to receive a disinterested text from my muse.
BONUS: Send ‘reveal’ for a text where my muse reveals their true feelings for yours.
🍰 - What is their favorite type of dessert or sweet?
🐢 - What type of animal would they keep for a pet?
🐙 - They are crossing the ocean. What are the circumstances and how did they get there?
🌎 - If money were no object, where would they live and what would they do with their life? (Ex: entrepreneur, playboy, philanthropist, etc)
🎂 - Do they celebrate their birthday?
🎓 - Are they well-educated?
📬 - A mysterious letter has just been found in their mailbox. How does your character react? Who would it be from?
⌚ - Is your character punctual or procrastinator?
💰 - Your character just found a fat sack of gold on a bench. What do they do with it?
👙 - Is your character trendy or do they just not give a damn?
🎠 - Your character is at the carnival. What kinds of rides or games do they check out to entertain themselves?
🔮 - Your character is having their future told by someone pretty shady. Do they call the fortune teller out or just roll with it?
🎃 - What is your character’s favorite holiday?
🎶 - What would your character say about your personal taste in music?
💒 - Does your character want marriage or a lifelong commitment?
♓ - Hey baby, what’s your sign? What would your character’s zodiac sign be and what qualities do they carry to make them fall under that sign?
🚼 - Does your character have or want kids?
⚠ - What has your character almost done that made someone talk them out of or convince them not to do it?
♿ - Is your character in some way handicapped? (This includes physical, emotional, and mental.)
💊 - Is your character on medication? If so, why?
🌞🌜 - Is your character an early bird or night owl? What makes them that way?
📚 - Does your character read?
📓 - If your character keeps a journal, what is the most secret thought they keep in it?
📰 - An obituary for your character was found in the local paper this morning. What did it say?
💢 - What frustrates your character more than anything?
✌ - Your character just made a trespass against someone else, how would they go about righting it given the chance? Or would they at all?
🍴 - What is the absolute worst meal your character has ever eaten? Were they verbal about it or did they just not say anything?
🍜 - Carnivore/Pescatarian/Vegetarian/Vegan/Other? What kind of diet does your character have?
💋 - Your character was just kissed by someone they can’t stand. Why and how did it happen?
😇 - What was your character’s last good deed?
😁 - Someone just tripped and fell in front of your character. Do they laugh or help the person up?
😨 - Your character just broke wind in public. Do they try to hide it or own up to it?
😍 - Your character’s lust object just passed right by them. How awkward do they get as they try to make conversation?
😒 - “Ugh! Not him/her/them/it again.” How does your character react to annoying people?
😂 - Your character is moved to tears. What’s a kindness that another showed to them?
😄 - What has ever made your character laugh so hard that they almost passed out?
😈 - What’s your character’s favorite cuss word?
😏 - Is your character having a dirty thought right now?
🍺 - Cheers! What is your character’s favorite alcoholic beverage? What was the last thing they got smashed off of?
💫 - Your character is suffering memory loss after being knocked unconscious. What happens afterwards and how did it happen?
💡 - What is the best idea your character ever had?
💍 - Does your character wear any type of jewelry?
⛪ - Is your character religious or spiritual in anyway?
🎱 - Your character and a talking raccoon walk into a bar…
📼 - An interrogation tape emerges regarding a recent interview with your character. What are they being questioned for?
👟 - Is your character into personal fitness? If so, what’s their exercise routine?
📺 - What would your character’s favorite TV show be? What’s their favorite genre?
🍀 - Does your character carry a good luck charm? Do they believe in luck?
Cuando Phil habló de una cena, esperaba algo en un bar, o un restaurante cómo mucho, no que la invitara a su casa. ¿Era una cita? Realmente hacía mucho no enfrentaba una situación parecida, y estaba algo nerviosa. Lo cual le molestaba bastante, puesto a que Maxine siempre había sido parecida un auto sin frenos, llevándose todo por delante y sin frenar a pensar. Pero de eso ya hacía mucho tiempo, intentó recordar. Antes de tocar el timbre, sacó su teléfono de su bolsillo, ¿un mensaje a Zoe pidiendo auxilio? ¿o uno a Lauren pidiendo que la obligue a tomar coraje? No, basta. Ni bien decidió alejar esos pensamientos, tocó el timbre de inmediato y volvió a guardar su teléfono. Al escuchar la voz ajena del otro lado de la puerta, volvió a invocar aquél lado de ella que no se permitía pensar demasiado. Sonrió al verlo y ante sus palabras de bienvenida. Era extraño en ella por la personalidad que poseía, pero la puntualidad y el orden eran fundamentales para la rubia, pero tampoco solía exigirlos–Gracias por la invitación. Traje ésto–Alzó con su mano derecha y un vino tinto que había escogido de su alacena. Por suerte, si de algo sabía, era de bebidas–Espero que acompañe bien la comida, aunque a mi parecer, éste vino va bien con todo–Entró al lugar ni bien éste le dio espacio para hacerlo–Wow–No pudo evitar exclamar, le hubiera gustado poder hacerlo. Su departamento entraba dos o tres veces en ese lugar–Tienes un lindo lugar–Comentó sonriente y volviendo la mirada a él. Ni bien volteó, pudo ver al can que había conocido junto a su amo, correr hacia ella–Hola, cariño–Dijo al mismo tiempo que agachaba y le hacía caricias. Intentó mantener la compostura y no distrarse mucho con el perro, por lo que después de unos segundos volvió a ponerse de pie–Aún no puedo creer que te hayas tomado la molestia de cocinar–Admitió, sin dejar de sonreír. En realidad le gustaba el detalle–Deberías haber aceptado mi churro y ahorrarte todo ésto.
¿Era demasiado invitarla a su apartamento? No estaba seguro, de cualquier modo era una inocente invitación, sentía como si en cuestión de días se convertirían en grandes amigos, ya que compartían mucho en común, o al menos eso creyó en el momento en que sus caminos se cruzaron, ¿por qué no darle una oportunidad? las relaciones espontaneas terminaban siendo las más duraderas, aunque por algún motivo el no podía conservar ninguna.
Una vez que la puerta se abrió le permitió el ingreso a Maxine, no deseaba hacerle esperar más, de seguro venía algo exhausta por el viaje, de pronto pensó que no había sido buena idea hacerla asistir, había olvidado por completo que sus rodillas aún se encontraban heridas, Phil era bastante distraído “Oh, no debiste molestarte” le dice recibiendo de inmediato su obsequio, era una buena cosecha de eso no existían dudas, se encargaría de servir un poco de alcohol para la menor en una de sus copas de cristal “No fue nada, de verdad necesitaba algo como esto, había olvidado lo que se siente poseer una relación que no sea tóxica, te agradezco” una vez que Maxine se encuentra en el interior de su penthouse, cierra la puerta tras ella, y enseguida pregunta “¿Te gusta la vista que tiene hacia la ciudad? Creo que ha sido una de las razones principales por las cuales me compré este sitio. Toma asiento, por favor” procede a dejar la botella de vino sobre el mueble de la cocina, puede imaginar que la menor se encuentra jugando con Charlie, lo cual le agrada de sobremanera “¿Quieres una copa? ¿agua? ¿o lo que sea?” ofrece en voz alta, mientras busca en donde servir lo que ella ordene “No fue una molestia, créeme, y la próxima vez podemos probar uno de esos, no tengo problemas. Claro, si deseas volver a verme”.
‧⁺̣⋆̩·̩̩ “gracias de antemano, sería mucho más sencillo así,” replicó con diversión, siguiéndole el juego al castaño. podía que una parte de ella entrara en duda sobre el autor de aquella tarjeta, pero sabía que en verdad solo estaba jugando con ello. alzó las cejas mientras lo escuchaba, terminando por fruncir un poco el ceño y un tanto incomoda por la mención de otra tarjeta que alguna vez tuvo en uno de sus encuentros con phil. “la guardo porque quién sabe cuándo reciba algo así de nuevo; es un detalle lindo, nada que ver con aquel otro al que te refieres,” contestó, negando al concluir. definitivamente no podían tener relación una cosa con la otra, de eso está muy segura. su semblante vuelve a ser chispeante y coqueto cuando se le acercó, pero al verlo retroceder, simplemente se detuvo. no iba a ser ella quien rogara por un poco de cercanía. “¿no pueden ser las dos cosas?” inquirió, dando a entender que sí, le gusta. pero no se trataba de nada serio, simple atracción que, por cómo es elyse, quizás jamás llevaría a nada más que un poco de coquetería. “¿es que es posible decidir una cosa así?, bueno, de todas maneras, no lo hice. estoy improvisando, ya te dije,” además, con la espontaneidad que la caracteriza, no es inusual que estuviera haciendo todo eso sin siquiera pensarlo antes. “oh, no esperaba que fueras fácil–¿qué tendría eso de divertido?”
“Cuanta confianza en ti misma, me gusta” asintió un par de veces con la cabeza, dejando el tema de la nota de lado, creía que ya no había mucho más que agregar al respecto, se quedaría con la duda, estaba decidido “La joven de las notas anónimas, solo me deja en claro que hay muchas personas interesadas en ti, pero ¿en quién posas tú tu atención? Es un verdadero misterio” una sonrisa invade su rostro, no pierde en ningún momento el contacto visual con la menor, le divierte en la forma que se dirige a él, como si ya existiera confianza entre ambos, recuerda que solo se conocen hace unas semanas, ¿de dónde nace aquella complicidad? aún no lo sabe, pero no protesta al respecto “Tan solo deseas que me sienta bien, puedo tolerarlo” se encoge un poco de hombro y luego, toma suavemente su mentón durante algunos segundos, de inmediato lo deja partir, sabe que es incorrecto, y demasiado pronto. La actitud contraria le roba una carcajada ya que intuye lo decepcionada que se encuentra al haber puesto distancia entre ellos “¿Improvisando como seducir un amigo? ¿Cómo lo llamarías tú?” enarca una ceja hacia ella, le interesa lo que guarda dentro de su cabeza. Acto seguido, le invita a caminar a su lado, cree que existe mucho más de lo que pueden conversar “Nada en absoluto, debiste adivinarlo desde un inicio” mientras comienza su caminata frota suavemente sus manos “Quiero oír un poco más de ti, ¿me haces el favor de comenzar?”.
“Échalos a la canasta, por favor” le pide, antes de pensar a qué se refería el rubio con eso de sorprenderlo. “Ya que pagaste, y gracias por tu aporte, dime ¿qué quieres?” Sería fácil para ella besarlo, era guapo y amable. Solo tenía que pedírselo, y aceptaría de inmediato. “Lo sé, la gente se acerca a mi y les sorprende que bese a los demás, para mi no significa nada” si se tratase de alguien especial para ella se lo pensaría dos veces, con desconocidos no le preocupaba.
Sigue de inmediato las instrucciones de la rubia, no piensa hacerle esperar, después de todo aquello se trata de una buena causa “Listo, encanto” vuelve a guardar su billetera en uno de sus bolsillos “Un beso, por supuesto, aunque acepto ambos gestos de afecto, no podría dejar pasar la oportunidad, mírate eres hermosa” de seguro era uno de esos comentarios que recibía diariamente, sus grandes ojos claros y rostro simétrico se asemejaban a una de sus actrices favoritas de los años ochenta “¿Se podría sentir algo por un simple desconocido? es demasiado pronto, tendrías que compartir más con ellos, te entiendo, solo estás siendo profesional, solo somos nosotros los afortunados” enseguida dirigió su mirada hacia ella, le sonríe ampliamente, entonces decide que será él quien acorte la distancia “Ven aquí”.
Sonrió cuando sintió que le devolvía el gesto con el mismo cariño, quedaba claro que era recíproco, aun así le gustaba disfrutar de los pequeños avances y cómo desde su reconciliación se marcaban los ritmos dentro de un baile en el que imperaba el respeto mutuo en cada paso que daban, situándose más cerca el uno del otro. Se mordió el labio inferior, sintiéndose presa de la culpa. “La verdad es que el sitio es muy grande y yo soy demasiado fácil de secuestrar” confesó. “Me he cruzado con varias personas antes de encontrarte, por eso es que he tardado. Como no sabía que eras tú…” llevó las comisuras de sus labios hacia abajo, como si de pronto fuese una niña triste. “Admiradores, já” no pudo evitar reír, como si le hubiese contado un chiste y le miró con una pincelada de ternura en su mirada cristalina “La verdad es que estaba rezando en todo momento para que mi cita a ciegas no resultase ser con un psicópata” se rascó la mejilla sin que se borrara su gesto animado “Me alegro de que no sea así, a menos que descubra ahora dramáticamente tu mayor y más terrible verdad” dramatizó y negó con la cabeza levemente. “Contactos ¿eh? ¿Debería temerte?”
Cuando el contrario tomó su mano y la sostuvo contra su mejilla, no hizo por quitarla. Aquel gesto le transmitió vulnerabilidad ante ella por parte del contrario y su corazón dio un vuelco por segunda vez. Sostuvo su mirada, como si una fuerza invisible le impidiese hacer otra cosa. “Siempre gusta saber que alguien está dispuesto a ir detrás de ti si te pierdes” dijo con dulzura, moviendo el pulgar de su mano diestra para acariciarle la mejilla.
¿Era merecedor del afecto de la rubia? Estaba seguro que Ashley era demasiada mujer para cualquiera, comenzó a sentir malestar al verle tan radiante, era como si la vida le estuviera dando una segunda oportunidad, la cual estaba desperdiciando por completo, quería ser digno de ella, pero sentía como si su antiguo yo volviese hacerse presente, terminaría saboteandose a si mismo, Ashley no merecía eso “Debía ser yo el único que pudiese hacerlo, no te me pierdas de vista” dijo aún sosteniéndola entre sus brazos, se permitió cerrar sus párpados por unos segundos, tal y como si estuviera disfrutando de su cercanía “Muchos intentan apartarte de mi lado, ¿quién no querría a alguien como tú en su vida?” intentó sonreír cuando Ashley puso distancia entre ambos, un psicópata, ¿por qué sentía como si no estaba lejos de ser algo como eso? “¿Verdad? ¿De que hablas?” su expresión se deformó en cuestión de segundos, pero no mencionó más palabras al respecto, deseaba permitirse ser feliz aunque fuese por un momento “¿A mi? No, nunca” se tomó el atrevimiento de besar suavemente su mejilla, tal y como si esa fuese la última vez. Mantuvo su mano junto a su mejilla, realmente deseaba abrirse ante ella, no había sentido ternura por otra persona, tenía miedo de perderla “Podría seguirte incluso si intentaras huir de mi, es lo que haré” enseguida besa suavemente el dorso de su mano, y de inmediato le deja partir “Tengo una sorpresa para ti”.
“¿Te gusta tenerme cerca? Si fuese cierto no me hubieses dejado ir. Sigues siendo el mismo mentiroso de siempre” permitió que sostuviera su mano, era familiar para Lucy que el hombre fuera atrevido, no le asustaba. Es más, le parecía atractivo siendo ella tan apagada y aburrida. “¿Recuerdas ese día en casa cuando tomaste la guitarra y te pusiste a cantar para mi? Me gusta tu voz.” Philip menciona lo fastidiosa que puede llegar a ser, la morena se alza de hombros “Por eso terminamos, no sabes apreciar mi deslumbrante personalidad” ironizó. “Gracias, pero mas miedo me da ir al tuyo” apretó sus labios, aún así podía notarse una sonrisa en su faz. “¿Tan cambiada estoy que ni me reconoces? Wow” alza su ceja derecha, sin creerle absolutamente una sola palabra. “¿Dónde está mi abrazo?”
“No te miento encanto, ¿crees que me atrevería a jugar con algo tan serio? Espero que para ti esto no sea un misterio” antes de continuar hablando sujetó con fuerza su muñeca, y a su vez acarició su piel lozana con su pulgar “¿No sientes esta magnética atracción que nació desde el primer día en que nos conocimos?” observó sus labios durante algunos segundos, como si aquello fuese una invitación a besarlo “Podría volver hacerlo si me lo pides” le sonríe maliciosamente dejando partir su mano, podía pedir lo que quisiera, estaba a su merced “Cantar, o lo que quieras” por supuesto que recordaba aquellas tardes en donde intentaba llegar a ella a través de la música, sabía que era una mujer sensible, disfrutaba pasar tiempo a su lado en espacios abiertos “No tenemos que ir a mi apartamento, podemos improvisar, ¿por qué no me sigues? Conozco un sitio en donde podemos tener más privacidad” posa una mano sobre su rodilla, y enseguida permite que sus dedos suban con lentitud por su pierna desnuda “Toma riesgos por una vez en tu vida, te daré algo más que un abrazo”.
Dentro de su nuevo penthouse preparaba la cena para Maxine, luego de su fortuito encuentro en la calle creyó prudente conocer un poco más sobre ella, aún recordaba dicha escena, no podía negar que se sentía a gusto a su lado, tenía un gran sentido del humor, similar al suyo, y por supuesto no olvidaba su dulce trato hacia Charlie, era fácil depositar su confianza en ella, o al menos eso fue lo que pensó aquella mañana.
Mientras probaba uno de los canapés de centolla escuchó el timbre sonar, su mascota comenzó a menear la cola, de inmediato imaginó de quien se trataba, Phil se limpió las manos antes de ir a su encuentro “Un momento” dijo en voz alta mientras se aproximaba a la puerta principal, de inmediato se asegura de quitar el seguro y permitir que su invitada conozca el interior de su hogar “Buenas noches Maxine, que puntualidad, tal y como me gusta” le dedica una sincera sonrisa dejando el espacio suficiente para que ingrese “Pasa por favor, siéntete como en casa” Charlie corrió en búsqueda de la rubia, tal y como si se conocieran de toda la vida. @max-i-ne
“Esta bien… parece que no dejará de insistir hasta que las reciba.” dijo con una pequeña sonrisa. observo al hombre y no lo iba a negar dudo ante su ofrecimiento. “oh bueno…supongo que si.” comenzo a caminar y sonreía observando a los niños y las personas disfrutando de su día, otros no tanto pero es que así era el mundo. “Me imagino que esas flores son para su cita de esta noche.”
“Lo haces sonar como si fuese un crimen” una vez que entregó la paga a la florista le siguió el paso a la castaña, difrutaba de las caminatas improvisadas, y esta parecía ser la ocasión perfecta “Cuando vi que encargabas tantas flores pensé que tenías más de una cita, no es que me sorprenda, pero me causó gracia, ya sabes... Relaciones poliamorosas” sacude un poco la cabeza ante dicho pensamiento “Oh no, no hay citas para esta noche. Solo somos Charlie, mi cachorro, y yo, creo que me iré a la cama temprano. ¿Qué hay de ti?”.
“¡Phil!” sintió que su corazón daba un salto de alegría y la rubia se lanzó en un ligero trote hacia donde él estaba, tomándose la confianza de rodearle con un brazo a modo de saludo cariñoso. “¿Cómo que has estado esperando por mí?” preguntó ella sin comprender, aún dándole un abrazo y se apartó para mirarle. En cuanto sus miradas conectaron en su mente ató los cabos sueltos y dejó escapar un grito ahogado, tapándose acto seguido la boca con la mano. “¡Fuiste tú quien me dejó la nota!” acusó y comenzó a reír, dando una vuelta sobre si misma. “No me lo puedo creer. Claro. ¿Quién podría ser si no?” meneó la cabeza, como si hubiese tenido en todo momento la respuesta delante de sus propias narices y ladeó la cabeza a la vez que entornaba los ojos con aire astuto “¿Me explicas cómo has hecho para colarte en mi despacho con tanta facilidad?” realmente se sentía encantada de que el misterio se hubiese resuelto y él fuese su cita a ciegas. El caso del loco psicópata quedaba completamente descartado.
Una sonrisa gigante se posa sobre sus labios al ver como Ashley se aproxima tan cariñosamente hacia él, de inmediato la rodea entre sus brazos, como si verdaderamente no se hubiesen visto hace años, existía cierta familiaridad entre ambos y no pensaba huír de esta “Es un sitio enorme, creí que sería fácil dar con tu paradero, estaba perdiendo la esperanza” aprovecha el momento para depositar un pequeño beso sobre su mejilla, esperando que no se moleste por su gesto “Por supuesto que fuí yo, ¿esperabas a alguien más?” enarca una ceja hacia ella, esperando que sepa que solo bromea “Tus cientos de admiradores, no los culpo, mírate...” parecía como si cada día se volvía más hermosa, adoraba sus ojos color cielo, tanto como su cabello dorado que brillaba como el oro, era una visión “Tengo buenos contactos, no puedo decir más ya que perdería el encanto” aprovecha de tomar la diestra contraria, llevándola directamente hacia una de sus mejillas, como si forzara una caricia ajena “No te pierdas por tanto tiempo, ¿por qué me haces correr trás de ti?”.
“Sigo siendo la misma de siempre, puedo defenderme dándole un puñete a cualquiera, pero me gusta que me defiendas. Como doncella en apuros” golpeó su pecho con suavidad, permitió que se acomodara en su hombro. “Ah, claro… Después que tu novia te dejó quedaste con el corazón partido, ¿me equivoco?” habían mantenido contacto cuando él se mudó a Francia, sabía de su vida. “¿Al bar? A mi duplex no irás, porque desconfío de ti.” bromeó, observándolo fijamente a los ojos.
“Podría hacerlo solo porque se trata de ti, ya sabes que me gusta tenerte cerca, ¿por qué diablos perdimos el contacto?” cuando sintió la mano de Lucy sobre su pecho decidió atraparla con su diestra, mientras le observaba fijamente, lo que habían compartido juntos lo tenía presente en su cabeza, tal vez si hubiese decidido seguirla las cosas hubiesen sido muy distintas, de pronto sintió nostalgia por aquel tiempo “¿de qué hablas? deberías saber que no tengo corazón, no estoy para sentimentalismos” intenta ahogar una risita, dejando pasar el tema, ya que jamás ha sido de los que se quedan detenidos en el tiempo recordando el pasado, y así también termina con la cercanía entre ellos “Que aburrida te colocó Tokyo, no necesitamos ir precisamente a tu sitio, yo tengo el mío, si estás interesada” no tiene la intención de regresar a casa en completa soledad, por tanto decide hacer todos sus intentos “No te sientas comprometida, no voy a rogar por sexo, si es lo que crees, un reencuentro entre amigos. Digo, ya ni te reconozco, a duras penas me saludas, me siento ofendido”.