00:00 Se ha ido de fiesta.
02:00. Son las 2 de la madrugada, sigo sin poder dormir. No sé ni dónde está. Ahora mismo me siento abandonada, vacía, triste. Incapaz de conciliar el sueño.
Pienso que en un principio hubiese dado lo que fuese por pasar una tarde conmigo; y ahora con el paso del tiempo, y mis errores cualquier excusa es buena para señalar que no soy suficiente para él. Los “te quiero” los responde con silencio sepulcral.
Supongo que me comporté mal, pero esto se siente como morir. Me duele el pecho, como si el corazón pidiese romperse en pedazos. Me cuesta respirar. La ansiedad de no saber nada de él continúa. He decidido hacerme cortes los antebrazos, con el único objetivo de que el dolor físico amilanase algo la ansiedad. He fumado porros, he bebido todo el alcohol que había en casa, he ingerido ansiolíticos a dolor, todo por intentar desconectar, calmarme y poder dormir.
6:00: Ha venido la policía, estoy aterrorizada. Hace como dos horas el vecino empezó a aporrear la pared, a gritar profiriendo insultos, a amenazarme, cito textualmente “voy a ir a reventarte la cabeza”, “tienes una semana para irte de aquí”. Le he escrito pero él ni ha reaccionado, ha optado por seguir de fiesta, probablemente con su amigo el speed.
13:00 Llega a casa, se tumba. “Déjame pasar la resaca tranquilo” es lo único que dice y queda profundamente dormido.











