Lo miró con cara de “¿eres estúpido o te haces” porque la estaba observando como si fuera un chiste lo que contaba, no era un chiste, era bastante serio a decir verdad. “Bueno , a ver, que es bonita y toda la cosa pero no sentimientos románticos, sabes lo que quiero decir” murmuró enarcando una ceja. “Qué está bien, besa de maravillas y me ayuda a terminar las botellas de cervezas pero no me gusta ni me interesa” agregó dirigiendo su vista al frente cuando oyó el nombre del muchacho. “Lorcan y yo…bueno, realmente nunca salimos” se encogió de hombros mientras comenzaba a morder el esmalte de su uña. “Pero…él me gusta…y vinimos juntos al baile pero no sé que ocurre entre nosotros y tampoco sé si el no está viéndose con alguien más” ladeó el rostro hacia el castaño. “¿Tú que sabes de eso?”
Bufó por la miradita que le lanzó “Tía, es que es muy fuerte” reprochó. Si ya la noche no había sido bastante movidita, encima iba a ser participé de una exclusiva que pondría a la propia redactora de Corazón de Bruja con el corazón excitado “O sea, que las dos ibais pedo y os disteis un pico ¿es eso lo que me estás tratando de contar?” aclara, con una ceja levantada mientras rebusca uno de sus cigarrillos “Ugh. No tengo interés en saber como besa Doña Perfecta, gracias” musitó, arrugando la nariz en clara mueca de asco. Ciertamente no tragaba muy bien a la serpiente y ello se evidenciaba en lo que pasaba de ella. Respecto a Lorcan se limitó a echar los ojos en blanco, porque no podía hablar a favor ni en contra de ninguno de los dos “Mira, yo no sé nada. Esas cosas deben hablarla entre ustedes dos y a solas. Lo siento pero esos rollos amorosos no son de mi incumbencia” masculla antes de soltar el aire, solo oyendo su eco traspasar el pasillo del Colegio.