Paranoia
Siento un miedo inmenso a caminar sola. En serio, miedo de verdad, de ese que te oprime el corazón y hace que respirar sea difícil. Siempre trato de evitarlo, en cualquier circunstancia me aseguro de que me recojan y me dejen en mi casa, si no es así prefiero quedarme encerrada siempre y nunca volver a ver la luz de afuera. Muchos dicen que soy paranoica.
No recuerdo realmente cuando fue que empezó esta fobia a estar sola en la calle. Tal vez inició con aquel suceso del 2019 cuando caminando hacia la casa de una amiga, dos tipos pararon en una moto y el que iba atrás se bajó, me apuntó a la cara con un revolver y me arrebató el bolso de flores que tenía desde el 2007. O pudo haber sido esa vez en la que, yendo hacia la casa de un amigo, un viejo asqueroso se fue todo el camino a mi lado diciéndome que cosas me haría si solo no hubiera tanta gente alrededor. También creo que una razón puede ser aquella ocasión en la que, caminando de la universidad a mi casa, me encontré en la mitad del camino a un ex con el que no terminé muy bien y él, lleno de irá, me golpeo como una bestia mientras decía que me quería matar.
Puede ser que no me gusta que al caminar ciertos personajes me miren con depravación, me silben desde el otro lado de la calle, me piten en sus carros, me sigan calles enteras, incluso se atrevan a tocarme. Tal vez es culpa de las noticias que muestran día tras día mujeres desaparecidas, violadas, torturadas, asesinadas.
O quizá muchos tengan razón, y ninguna de las situaciones anteriores merezcan tanto la pena, tal vez si soy solo una paranoica.










