Podre escribir versos alegres en esta tarde? me gusta pensar que si.
Cuando se asoma el sol clarito y se siente la calma de la siesta, cuando los perros y los gatos se acobachan en algún rinconcito, con el gustito de un mata y un tabaquito pareciera que todo es posible,
Capas que puedo escribir oraciones más que versos, bien a los tropezones, nunca fui buena siguiendo las estructuras.
Puedo dejarme ensoñar un ratito y dejarla a mi niña interior salir a jugar, darle lápices de colores y papelitos para que pueda escribir de sus alegrías fugaces.
Que hable de las aventuras interminables de esos caminitos
que coloree con todos esos colores las flores y las aves que se imagina
que describa todas las palabras que invento porque las que hay no le alcanzan
que cuente como cada día puede correr un poquito más rápido que el anterior y mañana seguro le gana a algún otre niñe
que puede saltar más alto,
esquivar todas las líneas de las baldosas,
contar todas las estrellas de su cielo
y perseguir a cada luciérnaga que se le cruce hasta encontrar donde viven.
Ella ya se imagino muchas veces como podría ser la casa de las luciérnagas, pero todos los días arma una nueva teoría.
No existe moretón que pueda detenerla, se limpia la tierrita de sus rodillas y sigue... es casi invencible.
Arma manadas con todes sus amigues, no hay misión que no puedan emprender, tienen las mejores aventuras en los patios, los jardines, los baldíos, la canchita del barrio... el límite es el cielo alta y el piso (cuando se caen), por suerte, porque sino son capaces de ir hasta el núcleo mismo de la tierra.
Me gusta pensar que les mayores podemos retomar esa esencia de nuestro niñe interior y usarla para la transformación.
Capas si puedo escribir versos alegres, esperanzadores al menos
Creo en esas manos que construyen
que se meten al barro para armar cosas nuevas
que te sostienen y te agarran con fuerza
que no entienden de raza, religión ni fronteras.
Creo en esos ojos que se miran sin juzgar
que saben que cada otre tiene su propio andar
que siembran en ese encuentro con sincero amor
que arropan como cuando sale el sol.
Creo en esos brazos que saben contener
que lo hacen desde el más profundo querer
porque el tiempo no corre en ese abrazo
lo que importa son los corazones que están en contacto.
Creo en esas personas que ejercitan la escucha
porque saben de su importancia en estos tiempos de lucha
Creo en esas personas que saben del valor de las palabras
que las usan sabiamente y no las desgastan.
Creo sobre todo en las personas
pero apuesto por esos encuentros
que nacen del amor y del fuego.