Escritores-no, nuevos aspectos
Sigo encontrándome nuevos aspectos que van redondeando las acciones que a ciertas personas me llevan a calificar como "escritores-no" (la explicación de este concepto la he hecho ya en otro ensayo), hoy quiero exponerles dos nuevas consideraciones que me he encontrado.
Primera, carencia de evocación. Esto, felizmente, atañe mucho a la capacidad del lector quien es capaz de la evocación señalada gracias al acierto que llevó al autor lograr el texto que fue leído. Los escritores llegan, simplemente, a decir con las palabras que escriben; los grandes escritores, dicen y, además, evocan. Tenemos los siguientes ejemplos:
a) Soy feliz de verte, lo admito. La felicidad a tu lado la he podido encontrar, pues compartimos muy bellos momentos, espacios de eternidad. (Melissa Camorlinga Cobos)
Sencillísimos versos que solamente dicen lo que dicen y ya. No hay mucho qué interpretar. Muy diferentes a estos que siguen.
b) El lienzo de muro está enfrente, para conjurar el círculo de tu sueño. Pero la imagen lanza su grito. (Saint John-Perse, "El muro")
Hay que saber que este poema forma parte de una serie que el poeta reunió bajo el título de "Imágenes para Crusoe", refiriéndose al más famoso del los náufragos: Robinson. Pues bien, Perse nos quiere mostrar la vida de Robinson ya de vuelta a Inglaterra, luego de haber pasado varios años en una isla desierta y con su amigo Viernes. Bajo este contexto es que leemos algo más que lo que está escrito en los versos citados.
"El lienzo de muro", gracias a la palabra lienzo visualizamos un larguísimo muro que se extiende tanto a la izquierda como a la derecha, con lo cual comenzamos a sentir el agobio de Crusoe quien desconoció dichos límites allá en su isla donde, a la larga mar, seguía la inmensidad del cosmos.
"para conjurar el círculo de tu sueño". Aquí advertimos (recordemos que estamos bajo la perspectiva del lector) que dicho conjuro apunta a que el sueño de la libertad ya conocida sea de nuevo presentada ante los anhelos de Robinson. Y eso lo vemos reforzado en el siguiente verso.
"Pero la imagen lanza su grito". El grito de la imagen representa la desesperación de una vuelta hacia aquella libertad perdida en la naturaleza indómita. La imagen es el sueño, la visión queriendo volver a ser presentada ante los ojos del exnáufrago.
Como ven toda esta explicación sobre algo que está más allá de lo escrito es producto de una evocación que hemos logrado hacer gracias a la capacidad del poeta en la reunión de tales palabras para generar esa reacción en nuestra lectura. A eso me refiero, el escritor-no, no tiene esta capacidad de evocación que sí tienen los verdaderos autores.
Segunda, mundo minúsculo, reducido. Otro de los aspectos más notorios es el alcance que tienen los escritores en sí y el "mundo de su publicación", por decirlo así. Ahorita me explicaré. Los escritores-no simplemente quieren llegar a un público muy específico: la amada, los amigos de la infancia, el barrio, etc. El autor verdadero sabe que sus palabras vienen de lejos, que sus imágenes se apuntalan desde antes de su propia escritura y se proyectan mucho más allá de su vida y de su geografía. Sabe que en realidad de lo que está hablando ni siquiera se mantienen en su propio lenguaje y aunque no sea traducido, lo que ha dicho es en realidad universal.