( &* Iskandar )
Conecta poco a poco la información que le es brindada por ella misma, sacando rápidas conclusiones respecto a su profesión. No llevaba tanto tiempo en Estados Unidos como para conocer a muchas personas, mucho menos a una jueza de la Suprema Corte. Entonces, ¿de dónde es que la conoce? Decide que, de momento, el tema carece de importancia, y ya podrá darle vueltas después. —Si no le gusta beber, no se perdió de nada más que un poco de sociales, ya sabe, presentaciones y ese tipo de cosas,— cree haber visto a un par de inquilinos que la pasaron mejor, pero él no fue uno de ellos. —Soy doctor,— responde con una breve sonrisa, acento inglés dictando la respuesta. —Ginecobstetra, para ser más específico,— información que considera necesaria de dar, un momento antes de que su ceño se frunza ligeramente, sabiendo la respuesta de inmediato, pero considerándolo unos segundos de todas formas. —Me temo que no. Llegué de Inglaterra hace apenas unos días. ¿Un viaje que haya hecho, tal vez? Aunque estoy seguro que recordaría haber conocido a alguien que trabaje en la Suprema Corte…—
Asiente en silencio, no es como que esperara algo diferente, de hecho, no esperaría menos, la mayoría de los inquilinos eran unos jóvenes a su lado, y también por eso no se presionó en estar a buena hora para la fiesta. — Soy bebedora social nada mas, pero tampoco me entusiasma la idea, así que creo que al final, no fue nada. - se encoge de hombros. Desde siempre ha sido una mujer muy simple y bastante reservada, la idea de rodearse de extraños particularmente no la entusiasma. Al oír sobre su profesión la sonrisa de la mujer aparece, Isis admira a quienes se dedican a tan noble profesión como la salud. — Eso es interesante. Y estoy segura de que tener un doctor en el edificio será muy apropiado. - dice por todos los jovenes que seguramente recurrirán a él. Hay una sonrisa tenue antes de negar despacio. — Me temo que hace mucho no salgo del país, y menos aún de Nueva York. - se hace de hombros, algo apenada. — Me temo que quizá tengo un rostro muy común y por eso la sensación de que noz conocemos.












