x
Pasé por una montaña rusa de emociones desde ese día, nada se siente igual desde entonces. Nada es lo mismo. Las cosas no tienen el mismo sabor, ésto se volvió monotonía absoluta para mi y muchas veces quise erradicarte desde el odio, a veces quise quererte. Quizás mi corazón todavía se sigue arrepintiendo de haberte conocido, pero también es el mismo que se para con solo saber que existes por ahí, en algún lugar. Y solo por un momento quiero ser honesta conmigo misma, porque desaparecer, irme, venir, hacer, existir, nada de todo eso se siente genuinamente igual a pesar de todo el tiempo que pasó. Un año y medio pasó ya desde ese día y soy la única que tiene los pies clavados en la arena con la esperanza de verte volver conmigo un día. No me culpo, porque fui la única que sostuvo todo lo que alguna vez dijimos. Supongo que te preguntarás qué hago haciendo ésto, a tanto tiempo, después de tantas palabras de odio, despecho, dolor. Y también supongo que pensarás que en algún punto te odio. Espero que tus suposiciones no vayan más allá, porque de mi no han quedado muchas cosas por contar, mi vida y todo lo que me llevaba a "ser" terminó en ese instante. Todas las veces que toqué a alguien, buscaba sentirte, y todas las veces que quise a alguien, solo quería que suenen como sonabas tú. No hay respuesta correcta a la primer incógnita, de serte sincera y lo más transparente posible... creo que estoy tratando de purgar todo eso que me hace mal. Amarte siempre me hizo mal, me arrepiento y borraría todo lo que vivimos si de eso se trata esta vida para mi. Volvería a ese día, volvería a no contestarte. Volvería y deseo cada uno de mis días no haberte conocido. Hago ésto porque muchas veces mi despecho y dolor hacen que te odie. Que intente. Es como el remanente de sentimientos que tengo adentro mío, por ahí, en el camino de intentar ser más sincera conmigo, entendí que muchas veces quise odiarte porque eras de las que no se clavaban en la arena. No sé bien qué pasó, yo jamás fui así. Pero una vez en mi vida me tocó serlo, me toca verme en un estado vulnerable a pesar de todos los intentos que tuve de rehacerme a mi misma. Esta es mi última oportunidad, por eso es que te escribo. En una ficción de volver a ser para poder existir en paz, dejo depositado todo lo que alguna vez no dije, pero en estas palabras. Jamás me había animado a pensar en nosotras como eso que siempre quise, pero ahora supe que durante un año y medio todo lo que hice fue buscarte en cada persona que encontré, todas las que toqué y las que sentí, en todas quería encontrarte a ti. Y no me culpo, yo soy quien mantiene promesas. Me gusta creer que en el escenario más feliz, volveré a existir en la fachada de la felicidad y volveré a resurgir de alguna manera. En el escenario menos feliz... volveré a intentar irme, una y otra vez, sistemáticamente, intentando encontrarte hasta que un día no exista más. Tengo dos caminos que pretendo asumir y tomar, será el que tenga que ser, pero esta mochila de amor no pienso quedármela puesta. Si alguna vez te quise lejos, si no quise hablar contigo, si te odié, fue porque en el fondo de mi corazón no existía otro escenario posible que tu regreso hacia mi. A día de hoy, lo admito y asimilo que nadie -ni mucho menos tú- vendrán hasta mi. Por eso agarro mis cosas y voy hacia donde quiero ir. No tengo más explicaciones que dar, ya agoté tus porqués si es que los tenías, al final, soy la única que quedó con los pies en la arena. Pero voy a sacarlos. https://open.spotify.com/playlist/0VADPKvvrC7za2gb3GmGIq?si=ba6a04ba76ac4ca6













