Incendio en Notre Dame de París.
Hoy es un día negro, que entrará en nuestros libros de Historia y que nos ha dejado el corazón encogido a más de uno. Un día triste para Francia, Europa y gran parte del Mundo. Por la pérdida del valor artístico, la memoria y el símbolo que significa este edificio y todo lo que contenía. A partir de ahora, aspiramos a la solidaridad y los buenos sentimientos, a la fortaleza del individuo y su poder para reconstruir lo que ha perdido y renacer de las cenizas, así como su proyección sobre lo que le rodea; su talento para limpiar las cenizas, aprovechar los cimientos y convertir la piedra en arte milenario. La vida y la Historia son ciclos movidos por la desgracia, la ilusión y la alegría. No dudo en que este edificio centenario volverá a renacer y florecer, para encantar nuestros ojos y hacernos sentir parte de algo bello. Esperemos que los daños humanos sean mínimos o nulos.









