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[SCANS] GOT7 for THE STAR
cr. LEGGO
SUBIN
Ladea el rostro con delicadeza, agudizando el escrutinio sobre el opuesto mientras agradece la visualización de sus gestualidades. Se toma unos cortos segundos para sí, como si de verdad estuviese considerando sus opciones y no hubiese decidido desde un primer instante qué iría a escoger. Relame su labio inferior con sugerencia y sonríe sin mostrar los dientes—. A little treat —canturrea con voz fina y no tarda en agregar: —Pero de mi elección. ¿Está bien así? Prometo no dolerá —agrega, juguetón.
Difícil le fue esconder su nueva y sutil sonrisa, teñida de su propia picardía y esa sensación de triunfo que se traía encima; una parte de él, la que más espacio ocupaba, había estado deseando que esa fuese su decisión final. “Confío en tu palabra.” Así, con la voz enronquecida, aceptó el trato y se reclinó en su asiento, expectante a la siguiente movida del muchacho. No lo admitiría en voz alta, pero no tenía de qué esperar de él y eso le tenía ansioso.
JEONGSUK
La torpeza es una característica que trae arraigada hasta el tuétano, y que por más que intente sacársela de encima no consigue menguar los grados que se carga, como una maldición. Jeongsuk se mantiene estático luego de que un objeto (de extraña procedencia) le impactase en la nuca, dejándolo un tanto anonadado. Si no fuera por aquella observación que taladra sus oídos por la falta de simpatía, el muchacho habría tardado en darse cuenta de lo ocurrido.“¿Me puse en medio de..?” inquiere, con un tanto de ironía en su tono de voz, el chiquillo que se alza frente a él no parece gastar el mínimo de arrepentimiento en sus acciones, lo cual va colmando de a poco la paciencia del extranjero (al que poco le importa el pequeño accidente).
“En medio de,” confirmó tajante, sin sentirse en la necesidad de agregar algo más. Esta era, precisamente, la parte más divertida de dárselas de temerario y utilizar sus habilidades sin cuidado, la reacción sobrecogida y/o escocida de su víctima. ¿Resultado? Theo no logró contener sus risas sardónicas. “¿Por qué no me haces el favor y te corres unos centímetros?” Gesticuló perezosamente con una mano, preparándose para finalizar el camino de su estuchera hasta sus manos. “A menos que quieras que golpearte otra vez, cosa que no me haría feliz porque arruinará mis lápices. Vamos, a un lado,” urgió.
RYUSEI
“Pues poco a poco te vas a acostumbrar. Aquel era su único consuelo, mientras se hacía ignorante del corto cambio de actitud en el contrario. Tampoco era la gran cosa, porque bien tenía sabido que él era un tanto difícil y arisco de a ratos. “No va a serlo, peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero a mí me agradas tú de proveedor.” Admitió sin mucho tapujo. “¡¿Cuándo puedo ir a buscarla?! Compraré uno que otro cáctus y le adornaré la pecera. Será toda una reina.”
Theo nada más resopló en respuesta, apoyando su rostro en una de sus palmas y mirando a la joven con resentimiento. “Espera, ¿yo te agrado?” comentó más por lo bajo y un poquito pasmado, estirando gradualmente una sonrisa... Que no tardó en morir. “Alto ahí, jovencita, ¿me ves muerto? No.” La apuntó con una mano para exterminar este repentino entusiasmo. “Bea está bajo mi custodia hasta entonces, no te emociones tanto.”
RYOUTA
Fingió que lo pensaba, pero apenas vio el estuche volador se imaginó tener un poder así para su propósito. “Creo que la definición de divertido depende de cada persona, pero puedo asegurar que verás a dos personas enloquecidas si me ayudas” admitió caminando de un lado a otro como si estuviera frente a un juez al que debía convencer. “¿Crees que puedas levantar a dos personas de sus camas mientras estas duermen? Con colchón incluido”.
“Personas enloquecidas, mi programa favorito.” Curvó una sonrisa pequeña y maliciosa, cruzándose de brazos y bajando la mirada mientras daba rienda suelta a su imaginación. La escena que el joven puso en su cabeza era tentadora, no podía negarlo, y tampoco tenía demasiado que sopesar. Sus habilidades podrían con un simple favor como ese, ¿no? “Puedo intentarlo. ¿Solo levantarlos o quieres que los lleve a otro lugar?”
BOYOUNG
niega, no estaba segura de hacerlo como siempre le miedo invadía en su cuerpo y controlaba sus pensamientos; en algún momento tendría que dejar ir ese miedo y divertirse con su don, que a la vez era una especie de maldición. ‘no, me refiero a que ser eres’ termina por formular su pregunta.
“Ah, haberlo dicho.” Asintió comprensivo, acomodándose en su asiento. “¿Me creerías si te digo que soy un ángel o no caerías en mi mentira?” Un sutil matiz divertido tiñó su voz, pese a que no hubo ninguna sonrisa presente en sus labios. “A veces extraño mis alas.”
NICOLE
‘ Ajá. ‘ Nicole asintió de manera ligera, un tanto extrañada ante las acciones del castaño, más sin embargo no tuvo remedio alguno que comenzar a caminar en dirección opuesta a él con el dolor de aquel golpe aún presente, el cual, luego de un par de pasos se tornó más intenso y obligó a la femina a parar en seco para evitar caerse sobre el asfalto, más sin embargo, no pudo evitar aquel tambaleo que hizo que su cuerpo cayera sobre el asiento a un lado de ella.
A partir de entonces, Theo se sumió de lleno en su tarea, obviando la existencia de la muchacha que ahora abandonaba el lugar. Sin embargo, cuando escuchó una especie de golpe---¿caída?--- a la distancia, levantó la mirada y arrugó el entrecejo, preguntándose a qué se debió ese discreto alboroto. “Yah, ¿tienes una contusión o algo así?” Tan delicado y atento. “Puedo llamar a alguien.”
HYERI
Estaba tan ensimismada, ojos fijos en el objeto, que no notó el desinterés en la postura del muchacho… sino que lo escuchó. Frunciendo el entrecejo y permitiendo que la concentración se le evaporara de entre los dedos, la señorita se lleva las manos a la cintura y le dedica una expresión un tanto ofendida. Entre ellos se escuchó el clack de la cartuchera contra el suelo. “¡B–Bueno! ¡Puedo…!” achica los ojos. Estaba entre levitar algo más grande, jugar con llamas de colores, ¿qué tal la aparición de algún animalito?, ¿y si cambiaba la temperatura de la habitación y hacía que nevara?, ¿y si…? ¡Oh! ¡Se le había ocurrido algo todavía mejor! “Ya sé. Cierra los ojos. Por favor” se cruza de brazos. Esa misma mañana se había aprendido un hechizo en particular que desconocía le fuera a ser útil tan pronto.
Sus entrañas se estrujaron con fuerza cuando vio a su estuchera caer desde esa altura. Un impacto había sido arriesgado. ¿Dos? Ya podía imaginar cuanto batallaría para sacarles punta más tarde, encontrándose con la mitad de ellos con sus minas partidas. “Cuidado con los lápices, se estropean,” advirtió con severidad, severidad que su tono de voz monótono y rasgos tersos no representaron correctamente. Sin embargo, cuando le ordenó cerrar sus ojos, Theo imaginó que tendría algo mejor bajo su manga y que esta vez no fallaría al sorprenderle, así que obedeció sin chistar y le invitó a proceder, nuevamente, con un gesto de manos. “Están cerrados, adelante.”
DAN
Un cuadro encajando dentro de un ángulo atípico; desempolvando oraciones desde la profundidad de su cerebro. Plasmando emociones como en una hoja en blanco, desatadas por el peculiar contacto a su muñeca. Dan seguía observándole con firmeza, culpando como siempre a los impulsivos actos que le dejaron sin habla. Y a la vez, que le hicieron quedar como un completo tonto. ‘’Entonces.. ¿Qué es?’’ una frase que no deseó traer a la vida, menos formular en aquella escena. La ingenua mirada del fantasma se tornaba cada vez distante, y hasta confusa, embriagada por una comodidad que no pertenecía. No a él. ‘’Te ves como una persona que podría dejar todo por la persona querida, así que, la segunda opción ni siquiera se duda.’’ Pareció lento, profundo. Ahogado en un tono que denotó tristeza, y un tanto de simplicidad. Alargadas por un hondo suspiro. ‘’Que ser humano más suertudo.’’
Con tranquilidad continuó estudiando los cambios en el semblante del espectro, cuyas fases pudo determinar cuadro a cuadro, segundo a segundo. Theo halló curioso este deje distante y solemne que adquirió, y se preguntó cuál de todas sus palabras fue la que detonó esta transformación. La respuesta, para su fortuna, la encontró en lo siguiente que salió de su boca. “¿Lo hago? Creí que me veía como un pervertido guapo y suavecito,” encaró, una risa suave y relajada brotando de su pecho. Quería quitar la severidad en el rostro de Dan. “No estaría tan seguro de cuan ‘suertudo’ fue, pero eso no importa ya.” Y no lo hacía, no para Theo. Había pasado hace ya bastantes años y se le había hecho costumbre, con el paso del tiempo, adormecer todas y cada una de sus emociones. A veces tendía a olvidar cuan escondido figuraba su romántico empedernido interior. “¿Por qué otra razón crees que fue suertudo? Me da curiosidad saber.” Le jaló de la muñeca para acercarlo más a su rostro.
im permanently emotionally damaged but it’s chill, I’m chill
snapchat: open
JINAH
dolllface: soy* la idol famosa dolllface: ¿crees que mi voz no es linda? dolllface: porque todos mis fans adoran mi voz dolllface: pero bueno, cuestión de gustos, buenos o malos.
teong: you say potato... teong: de lo que escuché ahora, ¿no? teong: de lo que escuché en la tv, se oía bastante genérico. teong: recomiéndame una canción tuya y puede que cambie de opinión.
HYERI
“Pero guardarás el secreto, ¿de acuerdo? O me apareceré en la noche por tu habitación y la terminaré volviendo un chiquero. No provoques a una bruja~” amenaza de la única manera en que sabe hacerlo; sin hablar de riesgos personales. Después de todo Hyeri era incapaz de hacerle daño a terceros. “Ahora, para que veas~ puedo hacer~ cosas~” cierra los ojos e inhala profundamente mientras por debajo murmura palabras incomprensibles, dichas tan rápido que parecían desparramadas una encima de la otra. El producto de ello fue el levitar de la cartuchera ajena a la velocidad en que el índice de Hyeri trazaba una línea vertical en el aire. “Ffff…”
“Aunque suena como una idea tentadora, seré una tumba por ti,” prometió sin miramientos y su marca estoicamente coqueta, sellando un cierre imaginario en sus labios. No tenía motivos para ir esparciendo el rumor, partiendo por el hecho de que no la conocía personalmente y tampoco le importaba. “Vaya...” un murmullo procedió el espectáculo que armó la joven, que no resultó nada fuera de lo ordinario para un ángel caído. “Estoy impresionado, wow. ¿Qué otra cosa sabes hacer?” Se desparramó en su sitio y estiró sus piernas, metiéndose las manos en los bolsillos. Lucía aburrido.
NICOLE
Arrugó el puente de su nariz de manera ligera, intentando así apaciguar el dolor que de hecho le había provocado el impacto del objeto sobre su frente, sin embargo, pretendió que aquello no le había causado nada con un leve meneo de cabeza ante la pregunta del contrario. ‘ E–estoy bien… no te preocupes. ‘
“Bien. Te puedes ir, si quieres. Consíguete una bolsa de hielo por si las moscas.” Dado que su estuche ya había llegado a sus manos y no tenía motivos para continuar con la conversación, dejó la presencia de la chica en segundo plano y optó por aplicarse, abriendo su cuaderno de bocetos y sacando un lápiz para acabar su trabajo en proceso. El retrato de un muchacho que vio por el campus, nada particular.
snapchat: open
JINAH
dolllface: *singing gashina in a cute voice* dolllface: i’m boooored~~
teong: no eras tú la idol famosa teong: ???? teong: estoy seguro de que te vi en la tv. teong: creí que tendrías mejor voz.
BAMBIE
“Cierto, ángel caído.” Se recordó a sí misma. Bambie odiaría perder sus amadas alas, por eso escapó antes de que se las quitaran. Se alzó levemente de hombros. “¿No puedes hacer eso?” Con otro movimiento de manos hizo que un cuaderno que estaba cerca de ella empezara a volar por los aires, y segundos después volvió a quedar a su lado. “No soy presumida. Eso ahorra mucho tiempo.”
“Si puedo, pero yo no presumo,” mintió sin pudor ni culpa, luego de haber presenciado, estoico cual piedra, el pequeño acto que realizó frente a sus ojos. Nada que no hubiera visto cientos de veces en un pasado. “Lo hace. Es conveniente para alguien perezoso como yo... Por eso nunca fui el preferido del señor.” Luego rió despacio, sacudiendo la cabeza.
BOYOUNG
con cuanta valentía contaba ese chico, no sentir miedo de ser atrapado y sólo disfrutar el momento era algo que Boyoung anhelaba sentir pero temía hacerlo por las consecuencias que su deseo poseía. ‘puedo preguntar que…’ y con un además trato de terminar lo que intentaba decir. ‘ya sabes…’ hasta sentía miedo de pronunciar la palabra, vivir una vida en el cual tu deber era pasar desapercibida cansaba tanto física cómo mentalmente.
Theo inclinó el rostro y fijó sus ojos, si bien constantemente dormidos y apáticos, un poquito curiosos sobre la joven. Tuvo que tomarse unos instantes para intuir de qué estaba hablando, porque tampoco tenía la habilidad de leer mentes... Para su mala suerte. “¿Qué cosa?” preguntó entonces, sus facciones siempre impávidas. “¿Cómo se hace? ¿Qué se siente? No lo sé, no sabría describírtelo, así que pruébalo por tu cuenta.”
NICOLE
Arrugó su nariz ante el repentino golpe que recibió en su cabeza, llevando la palma de su mano rápidamente hacia arriba para acariciar el lugar. Nicole asintió, quitandole importancia al tema. ‘ T—tienes razón. Lo siento. ‘
Le extrañó que la joven no respondiera indignada, o con violencia, o en un escándalo que le habría asegurado una pizca de diversión. Y fue así como una expresión extrañada cubrió su semblante, el silencio apoderándose del ambiente por unos instantes. “¿Te dolió?” preguntó para despistarla, mientras trataba de traer, discretamente, el estuche de regreso. “¿Estás bien?”