xdiscodiva​:
( Midnight show )
Primero la invitación al barrio residencial (el cual no habÃa visitado, para qué sino habÃa Broadway) y ahora aquella segunda al local clandestino… Todo para sensates, solo para sensates, como si fuera a resumir sus vidas su naturaleza. Como si girase alrededor de lo Sensorium. Pero a pesar de aquella sensación sà que la habÃa aceptado esta vez, sin ser de su agrado, queriendo conocer un poco lo que podrÃan estar enfrentando en el futuro… -Es el cuento de nunca acabar. Protestó después de que les hubieran asegurado que debÃan de cuidar sus espaldas, que los acusados sà eran peligrosos, que habÃan hecho tanto daño… Un daño real. -¿Y ahora qué? ¿Otra vez acabar rodeados de planes para neutralizar la amenaza? Como habÃa ocurrido con Whispers y ay lo feliz que habÃa estado de pensar que todo se habÃa terminado ahÃ.
-Todo esto no me gusta. Añadió pero esta vez refiriéndose a su alrededor, al lugar en sÃ, al tipo de exclusividad de la que se jactaban. -¿Por qué todos se empeñan en querernos hacer ver que ser sensate es único, exclusivo, como algo bueno? Si solo nos ha traÃdo problemas. Refunfuñó de mala gana, aunque esas palabras no eran del todo ciertas porque sabÃa que sà que habÃa traÃdo cosas buenas también su naturaleza y haber despertado dentro de su clan…
Rebeca habÃa decidido no ir, no le interesaba saber más, porque no le daba buena espina que hubieran tantas contradicciones entre las palabras de uno u otros, y lo cierto es que los sensates que habÃan sido acusados podÃan decir misa y ella no les creerÃa, como tampoco confiarÃa del todo en Bates u otros sensates que al parecer ahora tenÃan la intención de intervenir cuando no lo habÃan hecho antes, asà que le daba lo mismo lo que dijeran, asà que habÃa decidido permanecer en Tijuana, sin embargo, una conexión llegó sacándola de la supuesta tranquilidad que tenÃa ahora en casa. –Parece que no se acabará jamás- dijo encogiéndose de hombros, en su habitación, porque se imaginaba de que estaba hablando Jenna, y la razón de que esas palabras hubieran sido dichas –¿Fuiste?- preguntó, aunque quedaba claro cual era la respuesta, pero aunque fuera tal vez un poco estúpido, habÃa terminado por preguntar, buscando una confirmación. –¿Realmente te importan los planes que tengan?- la mexicana alzó una ceja mirando a su amiga, porque si era sincera, a ella no le importaba, podÃan matarse entre ellos y a ella no podrÃa importarle menos –Los planes que tengan que lo hagan solos- agregó, sentándose en la cama.
–SerÃa extraño si te gustara- comentó Rebeca mientras le dirigÃa una nueva mirada, porque a pesar de que no estaba ahÃ, sà que podÃa sentir que a ella tampoco le gustaba, y no se trataba de que sus emociones se mezclaran con las de Jenna. –Porque es algo único, exclusivo, muy bueno para traer problemas- dijo poniendo los ojos en blanco –No sé que buscan con hacer creer eso, pero no somos tan tontos para tragárnoslo- porque si habÃa alguien que se lo creyera, si que necesitaba ayuda… pero al menos miraba que Jenna y ella coincidÃan con lo que pensaban al respecto.




















