orlando → gianna
—Ma che cazzo! —reclamó la italiana, quien se encontraba tomando el sol cerca de la orilla de la playa. Sus niveles de calor eran considerables, pero aún así no quería que nadie la salpicara con agua helada.
— ¡Hey, Gia! ¿con esa boca besas a tu madre? - reprendió a la castaña, con total afán de molestarla. Para nada era inusual para Leonardo escuchar a la chica maldecir o algo por el estilo. pero molestarla un poco siempre era divertido. — Fue sólo un poco de agua, no seas agua fiestas.













