Hada del Ciruelo de Azúcar
Mi nombre era John, John Lennon. Nací el 9 de octubre de 1940 en Liverpool. Cuando tenía 5 mi madre me obligó a escoger con quién debía vivir, escogí a mi padre dos veces, pero cuando mi madre se alejó salí corriendo detrás de ella. Para luego dejarme abandonado con mis tíos. Cuando tenía 17 mi madre murió en un accidente de tránsito, atropellada por un policía ebrio. Con unos amigos formamos una agrupación musical, The Beatles, a los 19 conseguimos un contrato en Hamburgo y dejamos Liverpool…
—Qué piensas de este artículo John. —Paul dobló el periódico y lo dejó sobre la mesa para que John que tomaba té pudiera leerlo.
—Estupendo— contestó, sosteniendo con ambas manos la taza de té caliente que empañaba sus gafas.
— ¿Hay alguna foto?— preguntó George, que miraba al suelo y se daba cuenta que hacía falta barrer.
Antes de que alguien pudiera contestar, John se quedó mirando sus gafas empañadas.
—¡Mira!—se quejó—; se me han empañado las gafas.
Todos miraron, incluso Ringo que se había quedado dormido... y que Paul utilizaba como almohada apoyando el codo. Abrió un ojo un instante para ver a John.
Sin importar que la mesa fuera grande los tres estaban apretujados en un extremo. Todos hablaban a la vez con una incoherencia bromista, sin levantar mucho la voz para no despertar a Ringo. George tomo una escoba y empezó a barrer el piso. John siguió tomando el té con sus gafas empañadas y le pidió a Paul que verificará si había una foto en el artículo.
—¡No hay sitio, no hay sitio!— alegó Paul cuando vio entrar a Lucy.
—Hay sitio de sobra!— contestó ella indignada, le quitó el periódico de las manos y se sentó sola al otro extremo de la mesa.
—Mira John, acá hablan de ti!— miro el articulo por encima y fue directamente al final.
—Estupendo— añadió John, esta vez con más emoción y puso atención a Lucy que empezaba a leer...
Yoko y yo vivíamos en NY. Esa noche regresábamos de una de una sesión de fotos para la portada de la revista RS. Siempre había fanáticos en la puerta pidiéndome autógrafos, le dije a Yoko que siguiera mientras yo firmaba algunos. Escuche 4 disparos, luego el sonido de la ambulancia, el hospital, el quirófano, varios médicos mirándome con los ojos bien abiertos, frescos les dije, grave asunto dijo uno de ellos. Y morí.
—Estupendo— concluyó John.
— ¿Y luego?— preguntó Lucy dejando el periódico sobre la mesa. Entonces Ringo se despertó y también preguntó; ¿y luego?
—Luego...—confesó John limpiando sus gafas— Desperté. Salí del hospital, llovía pero hacía sol al tiempo, era de día y de noche a la vez. Camine por el Central Park, todo olía a Té inglés, baje por la 5ta avenida y por una ventana los vi tomando té. Y aquí estoy.
Entonces George que ya había terminado de barrer, subió las sillas sobre las mesas, cambió el letrero de la puerta a “cerrado” y añadió— que raro, ¿no? vamos muchachos.
Paul se levantó, fue al baño y todos lo escucharon silbar Yesterday mientras orinaba, Ringo dejó unos billetes sobre la mesa y Lucy le preguntó que si había soñado algo.
—Soñé que era un pulpo. Que viajaba por todo el mar recolectando objetos brillantes para mi jardín—. Entonces Lucy le regaló un diamante, John al ver la felicidad que esto produjo en Ringo comentó: estupendo; y salieron todos del bar. Lucy tenía que ir a comprar flores de celofán amarillas y verdes para una boda así que no podía acompañarlos. Ellos bajaron por la 5ta avenida hasta la esquina con Abbey Road, esperaron a que el semáforo cambiara a rojo y caminaron sobre el paso de cebra.
por alex murcia síguelo en twitter
ilustración por Alberto Mielgo síguelo en instagram
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