Hoy celebramos que hace 10 años llegaste a nuestro hogar, nos escogiste, estabas resguardandote de la lluvia desde las 4 de la mañana, quien sabe cuanto caminaste en aquel 2014, tus patitas estaban peladas, estaba muy flaco, quien sabe cuantos dias sin probar comida, y sin enbargo, estuviste ahí, bajo el arbol como si hubieras sentido nuestro olor de quienes sentias serian tus nuevos dueños, y te iban a querer un montón.
Llegaron las 6:30 am y aprovechaste y pese a la llovizna ingresaste al conjunto residencial sin que te vieran aprovechando que otros perros ingresaban con sus amos del paseo mañanero, y sin detenerte, llegaste a la primera torre de apartamentos pero no, ahi no era segun tu corazón, te dirigiste a la segunda torre, y muy bien te hubieras quedado en cualquiera de los apartamentos del primer piso, no, con tus pocas fuerzas hiciste el esfuerzo y subiste 4 pisos, y te desplomaste en el tapete de nuestro portón, rendido, con mucha sed y hambre.
Llego la Sra que nos ayuda y toco el timbre, mi hijo abrió y vio la triste escena, un perrito callejero acostado en el tapete, me llamaron, estaba adentro y cuando sali a ver que ocurria tan de mañana, vi a esa criatura triste, y en ese momento subio el vigilante preguntando por el perro que se habia infiltrado, mi hijo me mira y me dice, Patico, quedemoslo, vi al pobre animalito y senti que toco mi corazón con su triste mirada,como suplicando, no se que me paso, me quede callado, solo atine diciendo, si Patico, entremoslo, y le informamos al guarda, nos vamos a quedar con el.
Al arrastrar el tapete, el perro nos miraba agradecido movio su colita le dimos unas galletas y agua y se las comió y se bebió toda el agua, ahí nos dimos cuenta por todo lo que habia pasado, quizás fue abandonado en el parque.
Se quedo profundo del cansancio, el sabia que ya estaba seguro, dentro de un hogar.
Quedamos observandolo, a que despertara, y notamos algo curioso, sin querer, lo habiamos colocado debajo del arbol de navidad, como si fuera el regalo mas hermoso recibido, y asi fue, Dios Padre nos envio el mas apreciado regalo.
Lo llevamos al veterinario, allí lo bañaron y le colocaron todas las vacunas, segun nos dijeron estaba cachorro, de hecho sus peloticas eran rosadas es decir era un bebe, le calcularon 6 meses.
Hoy Bruno cumple 10 años a mi lado, desde entonces, a sido mi gran apoyo emocional, llegó para ayudarme a sobrellevar la ausencia de mi hijo, porque sino, hubiera sido muy duro quedar solo, porque llega el momento donde los hijos quieren buscar otros horizontes, para seguir su vida independiente y Bruno ha sido desde entonces mi gran apoyo emocional en la soledad.
Aunque tengamos nuestra familia, hermanos etc, cada uno ya tienen sus vidas y sus responsabilidades.
Doy infinitas gracias a Dios por haberme puesto en mi hogar a nuestro hermoso Bruno.
Hoy ya somos tres, Bruno Julieta y Yo.
Esta es la historia de Bruno, el angel que nos llego un diciembre hace ya diez años.