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Fujita Jr. Hayato vs. Yoshitsune (Michinoku Pro - 12/12/2008)
Esta lucha tiene un 7 en Cagematch. UN 7.
Estas luchas son las que me hacen preguntarme por qué tanta gente es reacia a ver más lucha libre y escapar de su burbuja. Me encantaría que otras personas experimenten lo mismo que yo viendo este absoluto combatazo, pero entiendo que esa afirmación es subjetiva, y que lo que me conmueve a mí a otra persona no le importa. Aun así, sigo en esa postura de terminar de ver este combate, y condenar a la persona que se siente orgullosa de no expandir su conocimiento por el hecho de que se pierde experiencias maravillosas en el medio. Una de las cosas más geniales de ser fan de la lucha libre es encontrar esas gemas escondidas que podrían ser las mejores luchas que vas a ver en tu vida, o al menos las mejores luchas de tus favoritos.
Para mí, Fujita Jr. Hayato es uno de los mejores luchadores de la historia, y aunque este combate lo refuerza, me quede completamente impresionada por el estilo aéreo de Yoshitsune, que en 2008 hacia cosas que actualmente vemos en WWE o AEW, como un Moonsault cayendo con las piernas (como hace Mike Bailey) o una Superkick caminando en las cuerdas. El combate en sí es un choque de estilos fantástico, y estos momentos de Yoshitsune son impresionantes porque no se preparan, sino que suceden espontáneamente para contraatacar la ofensiva agresiva de Hayato. Esa es la verdadera magia del estilo High-Flyer, y lo que lo hace realmente increíble. Si parpadeas, te lo pierdes.
No quiero hablar mucho de Hayato en este combate porque yo sé de su calidad, pero lo que sí voy a decir es que me sorprende su nivel en 2008, sabiendo que su peak llegaría años después en 2011, o en 2013. Este tipo de luchadores que parecen mejorar con el tiempo y llegar a un punto donde su estilo no tiene errores son aquellos contendientes para el título de mejor de la historia. Y las cosas que vi de Hayato en este combate son impresionantes. Un pantallazo claro al monstruo en el que se transformaría con un poco más de experiencia, y un año antes de conocer a su rival más importante.
Parece que Hayato tiene el mismo síndrome de KENTA, donde aun si sus luchas más conocidas son las que lo ven asesinando gente (sea, su combate con Keita Yano en Battlarts, o su combate con Kenoh en 2009) sus mejores luchas son las que lo ven enfrentando a un luchador que puede oponerse ante él y lo obliga a soltar sus momentos de aura farming para abrazar un approach de underdog imbatible (como su combate con Katsuyori Shibata en 2006, o su famosa lucha con Jinsei Shinzaki) Este combate no es la excepción a esa regla, y me atrevería a decir que es el mejor ejemplo. No sé si puedo decir que es el mejor combate en la carrera de Fujita Jr. Hayato, porque estaría dejando afuera de esa conversación auténticas gemas como las que le mencione arriba, pero sí puedo decir que está cerca en esa contienda, y que esta es la mejor lucha que probablemente nunca vayas a ver en tu vida. O quizás sí. Me encantaría que lo hagas.
Masaaki Mochizuki vs. Shingo Takagi (Dragon Gate The Gate Of Destiny 2015)
El peak de Dragon Gate.
Si hay algo que Dragon Gate sigue haciendo a la perfección es el estilo Lucharesu. Es su marca única en la industria del wrestling y lo que han cargado desde la existencia de Toryumon y la influencia que tuvieron gracias a Michinoku Pro. El estilo bombástico de la compañía como tal es lo que la ha caracterizado a lo largo de los años, y con una historia tan rica como la que tiene parece un crimen que esta sea la única lucha que ha sido catalogada por el mayor historiador de lucha libre como una obra maestra. Al mismo tiempo, siento que si tuviera que elegir una para tener dicho reconocimiento definitivamente sería esta.
Al mismo tiempo que es una lucha maravillosa, siento que es una gran introducción a lo que es Dragon Gate y a lo que fue Dragon Gate en esta época. Los 2010 de esta compañía son una cueva llena de gemas preciosas como este combate, pero lo que importa más que nada es lo atemporal que se siente. Sucede que en la lucha libre se puede entender a algunas luchas como productos de su tiempo, y de su espacio. En lo que respecta a las luchas de las promociones independientes de los 2010, esto se nota mucho más porque el estilo "superindy" llegaría a su pico en esa época. Lo que ocurre con Dragon Gate es diferente, porque se siente como que su wrestling, en cualquier franja temporal, está completamente adelantado.
Masaaki Mochizuki vs. Shingo Takagi es una lucha impresionante, que desde el segundo uno va a toda máquina, y en ningún momento te abruma ni se siente una mezcla de nada sin sustancia. Es un combate que entiende todo acerca de él, y todo lo que tiene que ser. El ejemplo perfecto de como se tiene que plantear una épica en el wrestling, sin comprometer nada del mismo combate y amplificando la narrativa de Mochizuki, veterano y leyenda viviente, enfrentando al mejor Takagi, que está teniendo su momento en el spotlight después de jugarle segundo lugar a BxB Hulk.
Aunque Shingo es imponente, Mochi es inteligente, y le demuestra que sus años de experiencia no son en vano, al atacarlo rápidamente y tratar de desestabilizarlo. Takagi, junto a sus compañeros de facción, busca defenderse de ese ataque retirándose, pero Mochizuki en su naturaleza termina superándolo y ganándole en ese juego, con una estrategia más agresiva que fuerza a Shingo a caer en las manos de su rival, que con una idea clara de como atacar, busca exponer las debilidades del campeón reinante. Por eso, este combate te hace pensar que ambos están al mismo nivel en cuanto a lo físico, pero las artimañas de Mochi lo ponen a la par de Shingo, que se ve superado al comienzo, pero luego, con su potencia y fuerza, termina dando vuelta el tablero. A partir de este momento, la lucha llega a otro nivel.
Es difícil que una lucha mantenga el control de su ritmo cuando aumenta la velocidad y la agresividad inherente al combate, pero esta lucha lo logra a la perfección, volviéndose una batalla épica que está amplificada por las reacciones del público, que se comen este combate con papas, y te demuestran que lo que estás viendo es una absoluta maravilla. Si nunca viste Dragon Gate en tu vida, te imploro de rodillas que veas este combate, y que veas como te puede enamorar a primera vista.
Así se hacen luchas épicas. Así se cuentan historias legendarias, y así, definitivamente se utiliza el fighting spirit como recurso. Los últimos minutos de este combate son una locura, y la performance de Mochi, tratando de escapar de su inevitable destino a punta de su fuerza de voluntad es una de las mejores cosas que vi en el wrestling. Mira esta lucha, y enamórate como yo lo hice.
Hangman Page vs. MJF (AEW Forbidden Door 2025)
Dejen de mandar a MJF a luchar por el titulo mundial.
Cuando termine de ver Forbidden Door, surgió un debate con una persona que me sigue y que me explico por qué para él, espiritualmente hablando, Hangman Page vs. MJF era una lucha incorrecta porque fracasaba rotundamente en implementar todos los conceptos que fue presentando a lo largo de su historia, y el build de un combate que, para esta persona, fue solamente una demostración del luchador paupérrimo que puede llegar a ser MJF.
El término "incorrecto" me llamo la atención, porque pocas veces se usa eso al reseñar lucha libre, simplemente decimos que algo es malo o que fue mal ejecutado, pero cuando empecé a debatir con esta persona, termine encontrando que tenía razón en la mayoría de sus argumentos cuando analice parte por parte este combate, y todo lo que no consigue cuando lo experimentas por tu propia cuenta, y no acompañada.
Hangman vs. MJF es una rivalidad que me llama mucho la atención.
Podría decir que es hasta mi historia favorita en AEW por lo que representa, y por el hecho de que esta rutina del MJF heel genérico y edgy que tanto le gusta a la gente termina siendo eso, una rutina, que no deja que se explore el potencial narrativo de Max como figura en el universo de AEW. Desde su combate con Hangman en Revolution, hemos visto que Max se encuentra sobrepasado por la figura del vaquero en todo aspecto.
Esta búsqueda de ser como él, y de ser él (una persona que aun con todos sus pecados, encuentra el perdón de la gente) lo termina consumiendo y demostrando que es inseguro. Justamente como en Revolution, MJF se vive preguntando por qué Hangman es el elegido de la gente, y en el más puro estilo MJF (a punta de un nivel de manipulación enfermiza) trata de convencernos de que MJF es real, y Hangman es simplemente un tipo igual de dañado que Max, que no merece dicho perdón. En el videopackage esta idea se muestra a la perfección, haciendo énfasis en otro concepto: "ser real".
Esta lucha, en papel, es el escenario perfecto para demostrar esta inseguridad creciente, porque en el desarrollo de esta historia vemos como MJF se ve como un idiota en el mejor de los sentidos, de hecho, se ve tanto como un imbécil que crea esta discusión en el fandom interno de que "AEW lo está bookeando mal" cuando en realidad, el mejor bookeo de MJF suele ser el que lo ve vulnerable e infiltrado por sus rivales, que con el tiempo, van demostrándole que un chiste puede dar gracia una o dos veces, pero ya a la tercera va a ser acompañado por un silencio incómodo, y a la cuarta, por un golpe en la cara.
Ese tipo de narrativa va como anillo al dedo para este combate, que siendo prácticamente el primer capítulo *en AEW* de este MJF nuevo, campeón del CMLL incluso, debería dejarle una buena impresión. El problema es que Max, no solamente es inseguro con su personaje, sino que también con su wrestling, porque no es la primera vez que una buena lucha de él se ve ensuciada por un sobrebookeo que *él* quiere hacer para quedar bien con el público que tanto dice odiar (los smarks) comprometiendo su propia historia y cayendo en un sinsentido constante.
Cuando lo ves con 45 personas gritando, Hangman vs. MJF es un combatazo, pero cuando lo ves sola, y lo pensás en frío, la lucha se cae a pedazos desde el momento en que el foco de la historia (o sea, la trampa) es usada como un momento en específico, y no como una constante que luego se vería resuelta por el final del combate (Hangman reventándole el contrato) en una conclusión satisfactoria.
Repito, no es la primera vez que MJF compromete un combate suyo que va por buen camino para obtener el pop más barato o el cántico de "Fight Forever" que tanto lo satisface internamente. El reboot de AEW en 2024 nace de un combate que sufrió las mismas características, y que lo vio dando lo peor de sí mismo. Si tan solo el mismo fuera honesto y admitiera que busca esos pops baratos, no haría sentir todo lo que hace tan vacío y justamente, deshonesto.
Él es el problema, en muchos sentidos.
La estipulación de este combate hace énfasis en que Hangman puede perder el título por descalificación, acorralando al vaquero y a las cosas que puede hacer. Como todo en este combate, la idea de Hangman reprimiendo su necesidad humana de reventarle la cabeza a Max de las maneras más dolorosas por amenazar con quemar vivo a uno de sus mentores, y tener la osadía de cuestionar lo que el mismo sufrió durante años es un concepto increíble.
Pero solamente en papel, porque la ejecución es un fracaso absoluto, como toda la lucha una vez que la volvés a ver.
Por favor, alejen a MJF del título mundial. No sé si es la gloria de ser campeón, el ego desenfrenado que tiene, la inseguridad latente de querer ser el mejor luchador del mundo y ganarse el pop de a los que trata como marks en sus promos, o que exactamente, pero parece que tiene un chip en el cerebro que le dice que tiene que tener una lucha horrible cada vez que lucha por ese cinturón.
Es hasta impresionante lo malo que puede llegar a ser un luchador que es clave para AEW, y uno de los originales, pero sí, es un nivel inaudito. El aura negativa hecha luchador, que todavía tiene gente que defiende su mediocridad latente. Ahora entiendo lo que me decía esta persona de la que les hable. Esta lucha es espiritualmente incorrecta porque MJF lucha como si fuera su yo face de 2023, pero está en 2025, y como campeón le fue tan mal que tuvieron que reiniciar la estructura de la empresa. Si eso no es suficiente para demostrarle que está comprometiendo su propio trabajo, y calidad como luchador en una compañía que mientras más pasa el tiempo, más tiene para ofrecer, no sé cuál será el límite para Max.
Y aunque me gustaría seguir escupiendo maneras de decirte que esta lucha es mala, porque la idea de justificar porque algo te gusta o no es un ejercicio fantástico a la hora de escribir, hay algo ciertamente mágico en toda esta historia, y es que dicha inseguridad (que representa al personaje de MJF) es TAN grande que se infiltra en sus combates y los daña permanentemente.
De cierta manera, esto es una meta-lucha, ya que todo lo malo que existe y que se le puede criticar es una consecuencia de que Max no sepa qué approach tomar, y en un blood feud decida hacer una secuencia de pines después de 20 minutos como si se llamara Jerry Lynn. La lucha es tan mala que inconscientemente aporta a la destrucción del personaje de MJF en una cruel ironía, donde Max debería encontrarse a sí mismo y la manera adecuada en la que debe luchar, porque si esto le sigue pasando, irá perdiendo cada vez el efecto de ese Toque de Midas de CM Punk en Revolution 2022.
Genichiro Tenryu vs. KENTA (NOAH Autumn Navigation 2005 - Tag 1)
10/10.
Si has estado viendo lucha libre por un tiempo considerable, sabrás que el nombre KENTA está acompañado de un misticismo bastante claro. Él junto con Naomichi Marufuji y Takeshi Morishima fueron los principales representantes de los NOAH-borns originales que durante la década de los 2000 arrasaron con todo, llegando a posiciones prominentes en la cartelera y haciéndose de un lugar en los libros de historia de dos procesos muy importantes para entender la lucha libre moderna: la creación y consolidación de Ring of Honor, y la creación y consolidación de NOAH como la segunda empresa más grande de Japón. Ambos han sido procesos históricos en los cuales han ayudado a contribuir, pero principalmente KENTA, que en un ascenso rápido y frenético se convirtió en uno de los nombres más significativos de lo que era NOAH en ese momento, independientemente de si haya funcionado o no con las audiencias más conservadoras, y las que consumían dicha empresa. Creo que el ascenso de KENTA se entiende mucho más viendo este tipo de combates y las cosas que podía ofrecer en comparación a Marufuji y Morishima, que aunque muy buenos en sus respectivos aspectos, flaqueaban mucho cuando se les pedía hacer otra cosa. No es que sea obligatorio que lo sepan hacer, o que sepan llevar una lucha por otro camino, ya que cuando eres muy bueno en algo no tienes por qué arreglarlo. El problema yace cuando no lo eres, y en el caso de Marufuji, cuando lo eres y la excesiva repetición te condena. Para KENTA no veo que pase eso porque en lo que fue su ascenso encuentro combates donde lo pasaron por arriba de tal manera que lo convirtieron en un luchador más versátil. Este combate con Genichiro Tenryu es una de las razones principales por las que una persona podría considerar a KENTA el mejor de los NOAH-borns, ya que es algo completamente atípico de lo que una espera del susodicho. Hable de que la figura de KENTA tiene un misticismo alrededor, y esto es porque su estilo, tan recio como carismático, penetro en el inconsciente colectivo del fan de wrestling de tal manera que hasta el día de hoy se discute el impacto que tuvo KENTA en la industria. El tema es que según la perspectiva de la comunidad, los "greatest hits" son aquellos donde hay un ritmo frenético, que caracterizan a KENTA como un luchador "cool". Y no me malentiendan, KENTA es "cool", pero lo que lo hace más "cool" para mí es este tipo de combates, donde el ego que pueda llegar a tener es sobrepasado por su oponente, que en este caso es uno de los mejores luchadores de la historia, y un viejo desgraciado.
Si venís a esta lucha esperando un combate clásico de KENTA prepárate para ver algo completamente opuesto a lo que imaginas. Justo como su combate con Yoshihiro Takayama el año anterior, KENTA sufre como condenado ante un Tenryu que es de un ritmo más calmado pero efectivo, ya que hace falta un jab en el comienzo de la lucha para desequilibrar a su oponente, y dominarlo por el resto del tiempo que comparten juntos. Al ver este combate no pude evitar recordar el Jun Akiyama vs. Katsuyori Shibata del mismo año, con la diferencia de que en este combate ambos no están al mismo nivel, sino que Tenryu domina a KENTA por dos razones claves: la experiencia, y la manía que puede tener. El hecho de que Tenryu le dé una santa paliza al joven bastardo apenas tiene la chance de hacerlo es algo que tiene mucho sentido porque implica que Tenryu le tenía ganas desde hace tiempo y sabía perfectamente como lidiar con él. Las patadas y golpes de KENTA que lo pondrían por encima de sus contemporáneos a esta altura del combate son caricias para un luchador experimentado, que no le teme a una cachetada a palma abierta en el cuello o una patada en la nuca porque él está dispuesto a hacer lo mismo, y de manera más contundente. Me encanta como KENTA se tiene que ganar su comeback a punta de recibir sillazos, mesazos, jabs, e incluso patadas en la cabeza que le cambian las piezas del tablero. El mejor KENTA en esta época es indudablemente el que tiene que sangrar y terminar hecho un desastre para que su momento en el combate valga más e impacte más al espectador y al oponente. Amo lo frenético que es el finishing stretch para KENTA, y como Tenryu nunca pierde el control aun si su rival lo ataca de manera constante. Y la última parte de dicho stretch es fantástica, con Tenryu acomodándole las ideas a KENTA con cada jab, y terminando con un lariat asesino después de un Northern Lights Bomb en el que este se escapa de la cuenta. Esas cosas chiquitas son las que, independientemente del resultado y lo que es una lucha en papel, hacen muchísimo más grande a KENTA, y te hacen entender realmente por qué ha perdurado tanto su trabajo.
El Desperado vs. Jun Kasai: Red Canvas
Death can be the end, or the beginning.
It's the second time I'm writing this. It's the third time I'm deleting whole paragraphs that don't seem to convey the emotions that I hope to represent in this essay. It's the fourth time that I'm doubting if I should write this. It's the fifth time I...fear to not give this match the kind of love it deserves.
It's hard for me to write about wrestling.
It's even harder to write about it without leaving a part of me in what I write and make it just so I can relate with a few parts of what I've seen. This match is about passion, and said passion is what I have for wrestling and what makes me do this again.
Write this again. Share this again. HelI, don't know if somebody is going to see this, but at this point I don't care. I don't care about trying to surpass what I did before. I don't care about somebody that doesn't know me reading this. I don't care about the fact that this could be ignored.
I just don't care, and I don't think it matters.
This, is what "El Desperado" felt.
Well, not exactly, but a part of it.
I don't actually know if Kyosuke Mikami felt this too, but after watching the Death Pain Invitacional classic between Jun Kasai & him, and hearing what he said to who he considers one of his biggest idols and role models in life, I guess I can believe a part of Kyosuke was hidden in that monologue. If you've seen their past encounters, you'll know that one of the most important things that Desperado heard in his life was "do not chase death" from death himself. A poetic, ironic and heartfelt moment that highlighted the mind and soul of who we consider a Deathmatch god in Kasai.
It's through his voice, tired and old, that Despe found the life advice that would make him be stronger, and become undeniable in New Japan Pro Wrestling. It's something that even Despe himself declared. In a year of uncertainty and fear for change, or for missing out on his own potential and the expectations from fans around the world, Despe felt he was getting behind, and he didn't care about fighting because he thought Hiromu Takahashi was on another level.
Under this mindset, he went and challenged Kasai, in the first show right after the pandemic era, with an active crowd clapping and cheering for both men. I watched that match back in 2022 and the kind of hope I felt from it is one that I can't forget, and since that moment all I've seen from both in every single encounter, either teaming up with each other or teaming up against each other, has been absolutely magical.
Last month, I watched Kasai's documentary. I never had the chance to give it a try, but I was interested in Kasai and what was told there thanks to a tweet from Hideo Kojima. I remember the ending of that film, with Kasai turning his back to the camera, showcasing the scars that have embedded in his body as reminders of who he is. He said we needed to follow his back if we've felt like life was missing out on us.
And Kasai, as a wrestler who had considered the idea of retirement thanks to the toll the pandemic era had in himself, had also changed his mind about it and decided to continue fighting until his body couldn't stand it. He said those words, and he told us to follow him, because he was also thinking about giving it all and dying a slow and sad death. That's why, in 2022, the spirit emanating from Kasai motivated Despe enough to challenge him and see if he could feel the excitement and the adrenaline from death. He didn't care after all.
I've said this story many times, and so has a lot of people, but the lessons Despe learned in that match are special. The first one was, not messing with Jun Fucking Kasai because he was going to kill you and make sure you suffer. The second one was, not messing with death because the moment you actually face it you'll be screaming out of horror, pain and anger, scared of what you decided to bring to your life. And the third one was, do not chase death, do not wish for death, and learn to live your life every day you can. These lessons, all related to the concept of death, were a beautiful contradiction from life itself because Kasai is the embodiment of deathmatch, and he motivated Despe to continue living. He motivated us to do so.
This year's Crazy Fest 3-Way between Kasai, Despe and Masashi Takeda, another historic deathmatch wrestler who found life in death, was a celebration of this sentiment. The only sport where something like that could've been done is wrestling, and that match stuck with me because it felt like everything they wanted it to be. It was a ceremony of violence that celebrated the life of a famous referee in the Japanese deathmatch scene and gathered absolutely everybody we can think of to pull a show out of sincere gratitude and love. But, even if I already did a review of that match, one thing was left from that, and it's Despe's feelings after the match happened.
Even with the idea of celebrating life through death, the creeping thoughts and insecurities that drove Despe to do all of this came back in full force, and he was once again asking for death to come. Not because he felt like he didn't care, but because he CARED about it in a way we can't fathom or understand. He cared so much about that loss, he was willing to go through hell again. And the Crazy Pain Invitacional is the perfect stage for it, because contrary to their 2022 affair, Kasai actually invites Despe to this hellhole. He knows that this guy is different, and he knows this guy is a warrior that has unleashed a new version of himself since their classic match. So that's why he calls for him, because he also feels like this is THE match.
Kasai is also a man that has experienced the same things Despe did. They're a mirror of themselves in a way few wrestlers can achieve, and for every thought of ending it all Despe has, Kasai motivates him to live another day. It's fitting that, for every thought of retiring Kasai has, Despe's actions motivate him too. It's a relationship built around competition, and the idea of living to beat each other's asses again and surpass each other. Kasai is an old man, but as we have learned from his words: "Age does not matter."
He is an old man, yes, but he is an old man who has lived in the underground for 25 years of his life, now standing at the Main Event of a Korakuen Hall show, wrestling for New Japan and competing in a match for the IWGP Junior Heavyweight Title. And all of this, is thanks to Despe. Because if not for him wrestling Despe, he wouldn't have the fire inside to do all of this. But he does, and even if his body tells him he can't go no more, he is a crazy monkey, and he is an artist on his own right that will go and do what he wishes.
Despe's work is masterful. At first, you think he's not capable of standing up to Kasai, but it's in the second half of this match we get to see what is really going on. It's not that Despe can't handle Kasai, it's that he's resisting every single thing thrown at him. This is his championship, this is his canvas, and this is his life we're talking about, so Kyosuke just gives in to the violence and absorbs every part of it, just like we see with his white mask, turning red.
Just as I stand in front of this white canvas, bleeding out words in front of you that are vulnerable and heartfelt.
Even with the fear of death lurking inside our mind, our soul, and our spirit, we have to continue living. We have to do it. For our friends, our family, and for ourselves. Kasai has to live, and Despe has to live to fight once again in 10 years as two shitty old men.
Because deathmatch is about life, and life is about death.
AKINO & Ayako Hamada (c) vs. Etsuko Mita & Mima Shimoda (ARSION Carnival 1999)
Una de las mejores luchas de la historia, y la mejor lucha en la historia de ARSION por paliza.
ARSION es un caso de una empresa de lucha libre japonesa femenina que entrando al nuevo milenio se vio con la tarea de navegar las aguas profundas del Joshi, con los que habian sido los monstruos de AJW y GAEA debilitados. Si el interes del publico en la lucha libre profesional masculina se desplomo durante esta epoca, las empresas de lucha libre femeninas la pasaron demasiado mal. Esto fue casi una consecuencia de que empresas como AJW hayan cambiado el enfoque que tenian en los 90, priorizando el wrestling por encima de lo que hizo que la gente amara a las Crush Girls en los 80. Para el fanatico japones promedio (conservador como ninguno) AJW no podia ser tomada en serio si era dirigida a adolescentes rabiosas que amaban a Chigusa Nagayo.
Por eso es que existe la concepcion de que la gran epoca de AJW fueron los 90, donde Manami Toyota, Aja Kong, Bull Nakano & Akira Hokuto eran las principales caras de una era de Joshi que ahora si podia ser "tomada en serio" y que habia quitado cualquier vestigio de publico femenino habido y por haber. AJW ahora si era una empresa de lucha libre a tomar en cuenta segun los fanaticos, y segun si misma por haber entregado en bandeja de plata su identidad por un poco mas de relevancia. El problema fue que ese enfoque hizo que la industria entera este por desaparecer, porque las Joshis ya no vendian como antes y a la gente no le importaba que hacian o como.
En este contexto, vemos una lucha de parejas que representa muy bien el objetivo de ARSION en el panorama sombrio que se asomaba, con una escena practicamente abandonada por el "fan de wrestling" japones que ya no tenia razon para ver Joshi. Por un lado tenemos el equipo de Mima Shimoda y Etsuko Mita, "Las Cachorras Orientales" que habian dejado su marca en la industria. Ellas eran un equipo que habia marcado gran parte de los años 90 en el wrestling y que se gano un lugar a punta de absoluta e innegable calidad. Ellas en si representaban esta supuesta "era dorada" del wrestling japones femenino, y querian llevarse el protagonismo en ARSION, enfrentando a las campeonas Twin Stars of ARSION, el equipo conformado por AKINO & Ayako Hamada.
Para que tengan una idea, ARSION se siente como un prototipo de STARDOM en cuanto a presentacion, pero tambien se siente como un choque constante entre dos filosofias: una que prioriza las emociones, y otra que prioriza lo recio y fuerte. No por nada dos de las grandes estrellas en esta empresa son dos luchadoras que en papel son tan diferentes, siendo la siempre face Ayako Hamada, y la absoluta bestia de Mariko Yoshida, de quien hablare en otra ocasion. El combate en si destacaba por su premisa: el homegrown talent de ARSION que habia ganado los titulos Twin Stars, y buscaban defenderlos contra quien sea, enfrentandose a las temidas rivales que les tocarian en el ultimo gran evento del año para ARSION.
El desafio de LCO era claro, y tanto Shimoda como Mita se encargaron de jugar el papel de veteranas buenas para nada que le hacian la vida imposible a las "rookies". La lucha en si se siente como un caos en los primeros minutos, pero siento que eso le suma muchos puntos, porque te da la sensacion de que tanto Shimoda como Mita no quieren soltar el lugar que ganaron, y van a humillar a las pobres luchadoras de ARSION. Aja Kong esta en la esquina de Hamada, ya que esta es practicamente su protegida durante esta epoca.
Y no lo se, pero la visual de Shimoda pasandole la sangre de Hamada a Aja en su remera blanca con el logo de ARSION dice mucho mas que cualquier otro rant en microfono que se pudo haber lanzado. La poca cooperacion entre los spots, y como todo se siente mucho mas improvisado me parece fantastico, y le da un toque de realidad y desesperacion unico. Esta lucha tambien es una obra maestra de ritmo, y de como usar lo que muchas personas pensarian que es poco tiempo para contar una historia increible.
Se habla mucho de "star-making performances" pero este combate es la mayor definicion de ese concepto, y una de las respuestas correctas para dar. Me parece increible como se usa el recurso de la emocionalidad, y como se siente en el aire el hecho de que tanto Hamada como AKINO se cuidan mucho entre si, y se siguen alentando a pesar de la paliza que se comen en contra de las violentas pero experimentadas rivales. Es como si las dos filosofias de ARSION chocaran en un combate que, obviamente, se ha vuelto uno de mis favoritos en lo que llevo investigando esta compañia unica.
La lucha en si es dramatica a mas no poder, pero eso la hace especial. El frenetismo, la agresividad de LCO, el impulso de Hamada, y el hecho de que AKINO siempre busca defender a su compañera incluso cuando esta quiere seguir luchando. La dinamica de ambas es tan fuerte que resuena con el publico, y al final del combate todo el mundo esta gritando el nombre de Ayako, para que ella pueda sobreponerse a las malditas Cachorras Orientales. De manera inconsciente, esta lucha hace una metafora de lo que fue la escena del Joshi entre los 80 y los 90, con unas luchadoras veteranas y recias en LCO, y un equipo que se hace querer muy facilmente, y emana carisma y presencia.
Si te gustan las luchas de parejas, este es un combatazo para tener en tu lista. Y si te gusta el Joshi, creo que es muy importante que veas el capitulo de ARSION en la historia de este para entender todo lo que vendria despues. Definitivamente, esta compañia fue de las mas interesantes en la escena por el enfoque que buscaban tener y por lo que terminaron siendo: un smorgasbord de estilos, luchadoras y calidad en el cuadrilatero. Como te daban una lucha de parejas para la historia, te daban una pelea de MMA con Yoshida en su prime (que luego reseñare)
ARSION es lo que es. Un proyecto que caracterizo una epoca muy especifica en la industria, y que en parte es la fingerprint de todo lo que vendria en el futuro. Es una empresa unica en su especie, que lastimosamente ya no existe, pero que es un gran primer paso si es que tu unica exposicion al Joshi es STARDOM, TJPW Y AJW. No se si te va a cambiar la vida (por ahi si) pero vale la pena ver su catalogo de luchas y vale la pena adentrarse en un nuevo mundo.
Fujita Jr. Hayato vs. Munenori Sawa (BATTLARTS 15th Anniversary Show)
Esta lucha representa muy bien a las J-Indies de los 2000.
No se si deberia arrancar esta lucha hablando de lo lindos que se ven tanto Fujita Jr. Hayato como Munenori Sawa, pero si, arranquemos por eso. El puroresu en los años 2000 se preocupo de que sus luchadores se vean hermosos, y varias promociones incluso intentaron que sus mayores estrellas se vean como idols o cantantes de visual kei. Por el lado de Toryumon/Dragon Gate, se notaba mucho que querian meterse en el mercado de los idols, y que habian conseguido algo increible con Masaaki Mochizuki, BxB Hulk & Dragon Kid, que aun estando enmascarado tenia aire de superheroe.
En New Japan no hubo un intento tan marcado de que los luchadores sean esteticos, pero tenias un joven Shibata tirado por ahi, y de vez en cuando tenias a luchadores Junior como Taiji Ishimori o el "bishonen" Kota Ibushi dando vueltas por ahi. En DDT tenias el peak estetico en MIKAMI, un luchador que se veia como un cantante de J-Rock promedio, y que era un Jeff Hardy pasado a Asian Kung-Fu Generation.
En NOAH tenias a KENTA, que se veia y actuaba como un joven rebelde, pero emanaba aura por ser tan cool como era. Entonces, por que me puse a hablar de la belleza de los luchadores al hablar de este combate? Creo que es porque al mismo tiempo que pasa con las Joshis, las empresas en esta epoca buscaron invertir mucho en las figuras de sus luchadores, y en lo que importaba que tengan looks marcados. Hayato es un luchador muy cool durante los 2000, pero quiero destacar lo extremadamente hermoso que se ve Sawa en este combate, porque en el momento de ver este combate lo mas estetico es como ambos emanan personalidad y agresividad.
BattlArts paso por una especie de reboot donde los luchadores como Hayato y Sawa buscaron formar parte de la generacion que representaria a la marca, y lo lograron con creces porque este combate es fantastico. En el 15 Aniversario de la promocion, Hayato y Sawa querian dejar en claro quien demonios eran, y durante menos de 10 freneticos minutos se aseguraron de que los recuerdes. No solo por lo lindos que son, si no por lo fuerte que pegan.
Es satisfactorio, es violento, y es hasta estetico, si se me permite decirlo. Hay algo muy "cool" de esta lucha, y creo que pasa por el hecho de que ambos luchadores comparten una clase de rivalidad- hermandad bastante marcada, y estan dispuestos a matarse el uno al otro para vencer a su rival. Vi esta lucha en stream, y bromee con el hecho de que su dinamica se parecia a la de Naruto y Sasuke, no solo porque ambos tenian cierto aire a ellos dos, si no porque la clase de rivalidad que tendrian seria exactamente igual si fueran reales.
No se si "esta lucha es como si Naruto y Sasuke pelearan en la vida real" es la mejor manera de vender un combate, pero si te puedo decir que nada condensa lo que fueron los mid-2000s en el Puroresu como esta gran lucha llena de patadas, golpes directos y una atmosfera unica que solo BattlArts te puede dar. Te lo recomiendo, esta gratis en YouTube.
Chris Brookes vs. HARASHIMA (King of DDT 1st Round)
Que squash hermoso.
El King of DDT es el torneo mas importante y prestigioso de la empresa. Es el que mas luchas increibles nos dio, y el mas longevo que hicieron. Es en si, parte importante de la fundacion de DDT como la conocemos, y como no serlo, si ese torneo fue ganado por Kenny Omega, Kota Ibushi, Konosuke Takeshita, Daisuke Sasaki, Tetsuya Endo, y recientemente, Chris Brookes. Pero de entre todos esos nombres, me parece increible como el que menos credito tenga sea HARASHIMA, el indiscutido Ace de DDT. Cuando se mira para atras en la historia de la empresa, tenes multiples nombres que se han ganado el cariño del fan de wrestling promedio.
El caso de HARASHIMA es tan extraño porque es hasta ahora, que tiene 50 años de edad, que la gente se esta dando cuenta del talento tan unico que es y la calidad que tiene. Durante los 2020, HARASHIMA se encargo de demostrar que tenia tiempo para un reinado mas con el Campeonato KO-D, pero toda ocasion que tenia se veia frustrada. DDT logro construir varias estrellas sacrificando el gran momento del Ace de todos modos, como Ueno, MAO o Brookes, que en la nueva generacion de DDT cargan con la bandera de la promocion. Por eso es que entrando al torneo como Campeon KO-D, Brookes piensa que lo va a ganar y va a decidir contra quien se enfrentara. El definitivamente quiere su revancha contra Masa Takanashi despues de lo que sucedio en su combate, entonces se une al King of DDT con la esperanza de pasar por toda la competencia (a la cual ya le ha ganado)
Es un tramite, algo rapido, que va a hacer y en lo que va a tener exito por ser el campeon. Por eso es que antes de sonada la campana ataca a HARASHIMA, y trata de tener la ventaja rapidamente. El tema es que los 50 años de edad de nuestro Ace no son en vano, porque el sabe perfectamente que Brookes hizo esto para tomarlo por sorpresa. Por eso, cuando Chris se intenta lanzarse en un tope, el agil y rapido HARASHIMA la de una enzuigiri que lo saca del sistema. HARASHIMA le cambia las piezas de lugar a Brookes y este aun asi busca terminar el combate rapido con un Praying Mantis, pero de nuevo, el Ace le da una cucharada de su propia medicina y lo revierte para encestar un Somato fantastico, y luego preparar el otro, cubrirlo y enganchar tanto la pierna como la truza para que no se salga del pin. Asi, y en menos de un minuto, HARASHIMA consigue la victoria y avanza a la siguiente ronda del torneo.
ESTA LUCHA ES GENIAL. El shock del publico, el shock de Brookes, y la expresion de HARASHIMA nos demuestran que el eterno Ace se canso de esperar, y quiere su reinado con el Campeonato KO-D. Yo solo puedo decir de este combate que vi a Dios y a los ojos, pero no era Dios, si no HARASHIMA.
Fujita Jr. Hayato vs. Tama Tonga (NJPW Best Of The Super Junior XVII ~ Strike Gold ~ - Tag 4)
Creo que esta lucha es la que menos me esperaba encontrar en YouTube, pero es muy interesante ver este choque, y como Tama Tonga lucha bien en este combate.
Ahora que estamos en epoca de Best of the Super Juniors, queria volver a ver lo que se cocinaba en la New Japan de los años 2000 entrando a los 2010, porque su division Junior estaba llena de grandes luchadores, y habia un rejunte bastante poblado de diferentes promociones. Creo que el BOSJ del 2010 justamente es uno de los mas variados, y de los que mas potencial tenia por sus diferentes combates. No solo tenias la participacion de luchadores de DDT, si no que otros invitados de empresas como Michinoku Pro, como el protagonista de este combate: Fujita Jr. Hayato.
Creo que estoy siendo muy molesta con Hayato, pero es porque el nivel que tenia en esta epoca lo pudo hacer el mejor luchador del mundo facilmente porque no hay nadie a quien le crea mas lo que me vende que este demonio de pelos parados que llego a donde llego a punta de patear a cualquier condenado que se le cruzara. Volvi a ver alguna de sus luchas en este torneo, el que tuvo que dejar porque tuvo una lesion.
Despues de ver su nivel me convenci de que definitivamente podia ganarlo, porque la clase de luchas que dio parecian que querian probar un punto: que el era el mejor Junior del momento. Y si, se nota mucho la diferencia de nivel, y de agresividad. Entonces, encontre este combate que no habia visto antes, y mas que nada lo que me llamo la atencion fue el junte de dos luchadores tan opuestos uno con el otro, de los cuales tengo opiniones completamente diferentes.
De paso, me entro morbo y curiosidad de ver si pasaba lo mismo que paso con Karl Anderson, pero con Tama Tonga. La verdad este combate me sorprendio gratamente, pense que iba a ser algo decente pero termino siendo bueno y entretenido pero mas que nada por el perfil de Hayato, y como justamente le daba patadas sin asco a un Tama que intentaba hacer sus cosas. El dominio del combate en su mayoria es de Tama porque el piensa que va a ganar solamente por fisico, pero si algo caracteriza a Hayato es que es un tipo que saborea la sangre cuando la ve, y si Tama tiene una venda enorme en la rodilla, obviamente que Hayato la va a usar a su favor.
Progresivamente la ventaja de Tama se vuelve de Hayato, ya que este lo subestima, y luego se da cuenta de su error. La verdad es que su papel como el powerhouse me gusto mucho, mas que cualquier otra cosa que hacia en el Bullet Club, y afirmo mi teoria de que cada luchador americano que haya pasado por el Bullet Club se ha visto diluido de una manera u otra. Algunos se recuperaron, y otros siguen teniendo el mismo sintoma. Esta lucha es intensa, rapida, y corta, por ende se pasa facil y la disfrutas hasta cierto punto por el choque de estilos, y porque el final, con Hayato reventandole la cabeza de un rodillazo, es ciertamente satisfactorio. Asi que si, supongo que es una buena lucha, y si tenes un tiempito podes mirar lo que era Tama Tonga antes del "estrellato".
John Cena vs. Randy Orton (WWE Backlash 2025)
La ultima John Cena vs. Randy Orton de la historia se uso para un buildup de un bookeo slop de Reddit.
John Cena y Randy Orton son indudablemente las estrellas mas grandes de los ultimos 25 años de pro wrestling. Estrellas mas grandes no significa mejores, pero en el caso de Cena si podemos decir que es uno de los mejores de la historia. Esta lucha siento que te pega mucho si tenes nostalgia de la epoca del Cena-Orton, o si tenes una conexion emocional con estos dos luchadores. Eso asumo que le suma puntos a este combate, independientemente de la accion en el ring y el ritmo que pueda llegar a tener. Yo sinceramente no siento ningun tipo de conexion grande con estos dos luchadores porque simplemente no veo WWE con tanta frecuencia y sinceramente no siento que alguien como Randy Orton pueda estar a mi mismo nivel de idolatria que un KENTA o un Katsuyori Shibata. Antes de ver este combate, existia un debate muy grande y era el de que podian hacer un Cena y un Orton al borde del retiro en 2025, y la respuesta la tuvimos y fue bastante inesperada.
Los unicos luchadores que tienen el beneficio de envejecer como el vino son los mexicanos y los japoneses, a no ser que tu nombre sea Terry Funk. En WWE es dificil agarrar luchadores que mientras mas grandes se hacian mejores eran, o al menos no perdian tanta habilidad y calidad. Estamos en una epoca extraña de la lucha libre, donde los Aces de los 2000 finalmente se estan deteriorando y llegando a un punto de no retorno. Hiroshi Tanahashi, Naomichi Marufuji, John Cena, y muchos otros mas se estan encontrando con la pared del envejecimiento, por ende las expectativas que puedan haber de combates que los involucren a ellos son menores. Este ultimo combate de Cena y Orton es un fenomeno extraño, porque comparado a todo lo que fue el Campeonato de WWE en los ultimos años, con sus epicas larguisimas, esta lucha fue justamente una lucha tradicional a mas no poder, con segmentos de control y un ritmo equilibrado entre uno y otro.
Los primeros minutos de este combate me fascinan porque tenemos tanto a Cena como a Orton haciendo el gran tributo a Akira Taue con piquetes en los ojos e intercambios de candados, algo tan extraño que ya siento no existe en una empresa convulsionada como WWE, quitando que existe CM Punk todavia. Cuando vi este combate no pude evitar pensar en los grandes combates de los 80s o incluso 70s, que priorizaban un uso de la expectativa de los fanaticos y buscaban llevarlos a un viaje con destino, mas que un "veamos que pasa" como las defensas del campeonato este acostumbran a hacer. El problema es que WWE tiene que hacer un WWE y todo este esfuerzo de ambos por construir una lucha que sorpresivamente no baja de buena visto y considerando el contexto que presente termina desapareciendo en cuestion de segundos, cayendo de nuevo en la formula de la epica sin sentido convulsionada, y llena de un overbooking que busca repetir el efecto "WrestleMania 40" y que ha infectado a las defensas titulares de este campeonato de tal manera que ahora lo unico que les queda bookear es slop de Reddit, con R-Truth salvando a Cena por un chiste de 2019 que llego demasiado lejos y que quieran o no le baja el precio al Campeonato de WWE por una cuestion de rangos. Me encanta R-Truth, es el unico apice de comedia real en WWE que no raya en el chiste malo o directamente ofensivo, si no que es enteramente inocente, pero no puedo sentarme y ver como Orton hace 5 RKOs a 5 personas distintas, pero luego llega R-Truth y Orton duda en hacerlo.
Independientemente del bookeo, independientemente de la historia que vayan a contar en el futuro, llevamos dos luchas titulares de John Cena con finales malos o que dejan mucho que desear. Por lo menos ahora esta mejorando el nivel de la lucha en si, siendo una demostracion mas que decente de lo que tanto Cena como Orotn pueden hacer fuera de su situacion, pero el final en si sigue siendo ridiculo no importa cuantas veces lo vea. Me gusta hacer enfasis en la parte de "chiste de 2019" porque esto es directo del libro de la WWE de 2019 que tanto gustan criticar, y que ven con malos ojos por ser el pico del mal booking en la compañia. No, esto no se supone que tiene que ser malo, ni es una cuestion de "long-term" si no una cuestion de que el tour de retiro de la estrella mas importante de la lucha libre a nivel mundial no puede tener una visual como la del final de este combate. Me da mucha pena que sea asi, porque este combate me estaba gustando mucho, pero por este tipo de bookeos siento que WWE esta mordiendo mas de lo que puede masticar, y esta estructura de "hype moments y aura" eventualmente se va a gastar, porque no va a haber aura de donde agarrar, al bookear a R-Truth por el campeonato mundial de WWE en contra de John Cena.
El Desperado vs. Jun Kasai vs. Masashi Takeda (Barb Sasaki Produce Barb Sasaki Refereeing Life 25th Anniversary CRAZY FEST)
Living beyond death.
The main thing about the El Desperado vs. Jun Kasai is that, as a series of matches, it obviously tells a story. A tale of Desperado pursuing death but learning to live in the process by facing he who has tricked death countless times and stands as the purest form of a death match wrestler, just because he continues to live on. Kasai is death match wrestling, and not because of his trajectory, but because of his philosophy towards death match.
What makes Kasai so special to me is something that I can't find in the likes of Nick Gage or Nick Mondo. This feeling of fighting through thick and thin to continue breathing and continue doing the sport they love the most is what makes Kasai so legendary.
Desperado vs. Kasai in 2019 was somewhat of a promise that failed to be fulfilled. Desperado wanted Kasai more than anything in the world, because facing such a legendary wrestler would be the litmus test of his own worth as an individual, yet he couldn't achieve that.
Desperado vs. Kasai in 2022 was a poem, a declaration of how important is to live, and how foolish is to search for death, or stating you're going to die if needed. The match itself is Desperado atoning for his sins, as we see Kasai giving him a taste of what he wishes or thinks he does. Kasai's monologue continues to resonate as the mantra of this rivalry/friendship/bond they share.
They share, and they shed blood. After 2022 though, Desperado and Kasai were more of a unit. They worked as an occasional tag team, and in those matches we found a new version of the masked wrestler. He was free from the chains and limitations of the junior heavyweight division and was going all in on every single occasion.
Desperado built a resume of fantastic matches in every promotion *but* New Japan Pro Wrestling. After watching a sick tag team match between him and Kasai against Rina Yamashita and Masashi Takeda, I was kinda disappointed on the way Desperado wrestled in NJPW. He was remarkable, that's for sure, but something was missing.
I don't want to use the word “soul” because Desperado's wrestling style has that in every single part of what constitutes his persona and the enigmatic presence he carries wherever he goes, but it's a concept akin to that. So, when this match appeared in front of me, I was excited for it, because I wanted to see what was the next chapter in Desperado's story with death match wrestling.
I'm going to try to be brief with my review: this match fucks.
I was not hoping to use vulgar terms to explain my liking of this match, but I think it's the most honest way to portray my feelings towards this and how much I loved every single second of it. In this current state of wrestling where I'm more radicalized by the minute in terms of how my taste continues to develop, this match is the definition of fresh air.
It's a match that, on the surface, doesn't seem to care about telling a story. But the story of the match is the match itself and how it is a celebration of everything that made death match wrestling in Japan so characteristic in the 2000s.
At one point it becomes nonsensical violence. The one that doesn't need an explanation more than the nature of the human being and the most timeless form of entertainment and artistic expression: this being pure violence for the sake of it. You stop watching a match, and you start seeing a test of endurance.
A fight for the ages, and the most empiric proof of the indomitable human spirit. Desperado's presence in this match also tells a story of a man who was a fan of death match wrestling but never had the chance to explore it in its finest form, up until this night.
Yes, you could make an argument that Desperado wrestled “death matches” but nothing close to this. The context of this match is what makes it special, as Desperado squares up against the “Crazy Monkey” in Kasai, and the “Crazy Kid” in Takeda. Both individuals synonymous with death, but preachers of life in every single aspect.
We know what Kasai did in 2022, and we know the kind of impact it had on Desperado, but Takeda is also a wrestler that shares that philosophy of “living beyond death”. When he became King of FREEDOMS Champion, he stated that his late wife was watching him somewhere, as he achieved his dream. He used death match wrestling to learn how to live, facing the death of his loved one, and I think that's beautiful and one of the main reasons I adore this match.
This is a fight for survival. These are warriors. This is the thing that makes wrestling so pure to me. The raw emotion, and the universal language that is violence when done the right way. The nature of great death match wrestling. A match so good, so emotional, that exists as a life lesson. A lesson on how to live.
Kyle Fletcher vs. Will Ospreay (AEW Dynasty 2025)
Si la lucha libre no es gay, no es lucha libre.
Si me seguís desde hace tiempo, sabes mi opinión de Will Ospreay: de hecho creo que en este punto es como el chiste de Los Simpson donde dicen “Macbeth” y cae un relámpago. No es sorpresa para nadie que no me gusta su manera de luchar, y que no es que no me gusta porque se fue a AEW y no a WWE como unos cuantos imbéciles en Twitter, sino porque durante 6 años he sufrido a Ospreay como no se lo imaginan.
¿Saben lo difícil que es invertir tiempo en un luchador que esperas que mejore, pero se ve obligado a hacer eso que te cae tan mal porque es la fórmula que le sirve?
Ahora entiendo a la gente que en 2016 y 2017 criticaba a Kenny Omega después de haber visto su paso en DDT y AJPW donde, de manera consistente, se robaba el show. Me sucede lo mismo con Ospreay, por el hecho de que cuando era Junior me parecía un luchador fantástico, y porque estaba dispuesta a aceptar sus falencias en pos del estilo dinámico y frenético que tenía.
Cuando Ospreay hace la transición de Junior a Heavyweight, es cuando estas exigencias que tenía subieron su nivel y deje de perdonar ciertos elementos de su estilo, elementos que hasta el día de hoy ha cargado y llevado al máximo en ocasiones.
Este blog, o al menos la versión canon, comenzó con una reseña de una lucha de Will Ospreay en New Japan Pro Wrestling: una tipo War Games entre el United Empire y el Bullet Club que había dejado una opinión mixta, donde muchos decían que había sido increíble, y otros que había sido una perdida de tiempo.
Yo me encontraba en el medio de eso, con una reseña que hablaba del concepto de la “casa de cartas” para referirme a Ospreay, y para referirme a la estructura de sus combates donde hacia todo de manera extremadamente “flashy” para no dejarte entender lo que veías y que te quedes con la idea de que es el mejor luchador del mundo. La reseña se basó en la frustración que tenía con Ospreay.
No podía comprender el hecho que este tipo inhumanamente atlético y capaz de hacer cualquier cosa, no entienda el privilegio absurdo que tiene con el estilo que plantea, y como puede construir expectativa con movimientos o spots que valdrían muchísimo más si no los repitiera constantemente. Me daba pena que un luchador que deje tanta sangre en el ring no fuera capaz de conmoverme, o darme a entender los efectos de esa violencia que practicaba a través del selling de lo que pasaba en el combate.
En sí, el pico de este Ospreay flashy llego en 2021 y 2022, donde a través de esta fórmula (y aprovechando que el fan de wrestling necesitaba una inyección de serotonina por los efectos secundarios de la pandemia) escalo en New Japan hasta llegar a ser Campeón IWGP Peso Pesado, y luego ser campeón en RevPro, y Warrior Wrestling, fomentando una clase de “Belt Collector”.
No lo identifique en su momento, pero el tiempo me dio a entender que Ospreay fue (y en momentos es) un luchador que se sostiene en el hecho de que los receptores de dopamina del público están reventados, y la idea del “highlight wrestler” ya no es un chiste, sino una realidad y algo en lo que muchos luchadores se basan para formar sus combates.
Por todo esto, es que la idea de que luche contra Kyle Fletcher me parecía la oportunidad perfecta para que me guste Ospreay de una buena vez. Si no has sido capaz de ver el trabajo de Fletcher o analizarlo en profundidad, te sorprendería saber lo estructuralmente distinto que es a Ospreay, y la verdad es algo que nadie esperaba que sea así por los comienzos de Fletcher y como siendo parte de Aussie Open tenía ese condimento “flashy” en sus luchas también.
En una época donde todos los luchadores eran “Ospreay clones” Fletcher decidió cortarse el pelo, sí, pero decidió cortar con esta visión del wrestling sobre estimulada a más no poder. En sus luchas empezó a introducir elementos más tradicionales, empezó a priorizar el selling, tuvo un cambio físico abismal y de a poco se fue volviendo uno de mis luchadores favoritos por todo esto y mucho más.
Este enamoramiento por Fletcher se intensificó a partir del Continental Classic, y su lucha con Daniel Garcia, donde las dinámicas presentadas eran mucho más simples y efectivas. Fletcher se hacía odiar naturalmente, y por las razones por las cuales la gente amaba a Ospreay. Siempre me pareció algo extraño que un héroe te diga constantemente que es el mejor luchador del mundo y no admita espacio a discutirlo: más extraño cuando el mismo discurso lo hace el villano y es justamente odiado.
La palabra y el concepto clave detrás de Fletcher era el odio. Tanto el odio que tenía él, como el odio que teníamos por él. El emparejamiento de Ospreay con Fletcher me parecía agridulce, porque, por un lado, Fletcher buscaba limitar los errores de Ospreay, pero este estaba predispuesto a hacerlos de todos modos. Sentía una desconexión entre las propuestas que ambos traían a la mesa, por eso, y por la experiencia que tuve viendo a Ospreay en luchas de este estilo, me daba mucho miedo la Steel Cage.
Ver este combate en vivo para mí al menos fue una experiencia interesante, porque entre con expectativas bajas a medias, y salí con el culo para arriba. Asumí que iba a ser violento, asumí que iba a tener este tipo de spots y momentos, pero siempre me mantuve con la idea de que no se me iba a demostrar la violencia de esta lucha: comparándola con la War Games de hace un año.
Me alegra mucho decir que mis sospechas fueron solo paranoia, y que mis críticas fueron calladas de manera exitosa. Este combate es una maravilla, la mejor Steel Cage que vi en mucho tiempo, y algo que aprecié más viendo la seguidilla de luchas que Revolution había tenido y el nivel de consistencia que alcanzo (hasta el Main Event)
Ospreay vs. Fletcher III, justo como Mariah May vs. Toni Storm III se trata acerca de la relación de ambos, pero a diferencia de Mariah vs. Toni que se presenta como un momento de reflexión final y despedida, esta lucha se presenta como el lado más desagradable y violento de ambos, que no tiene interés alguno en mantener viva la llama del vínculo. Esto es odio puro, y cuando se llega a transmitir ese odio a través de lo que pasa en el ring, es cuando una lucha llega a un nivel abismal, y su valoración se transforma en algo universal.
Cuando se puede transmitir el odio de manera correcta, es cuando cualquiera puede conectar con la lucha, independientemente de su perspectiva o gustos. Eso lo compruebo yo, que no soy fan de Ospreay y que mientras todo el mundo le tiraba flores a su combate con Danielson me dio sueño. Así de bueno me parece este combate.
Ahora, algo que me sucedió es que mientras lo veía sentía que estaba haciendo todo bien como para que me guste, incluso el enfoque de la violencia y su presentación, de la cual yo hice gala en Twitter cuando dije que era extremadamente gay. En la euforia del momento, habrá parecido un chiste, pero en esta reseña puedo explicar por qué dije lo que dije, y que es a lo que me refería con ello.
Que esta lucha sea extremadamente gay es necesario, porque el wrestling cubre de manera muy pobre un aspecto de la violencia indiscriminada que es la perversión: la idea de romper con una idea de algo preestablecido. Las luchas más violentas de la historia, y las más recordadas, siempre se han escudado en esto: en cambiar la manera en la que se entiende la violencia en el wrestling.
Justo como lo hizo una lucha como Swerve Strickland vs. Hangman Page en Full Gear 2023, esta lucha no le teme a explorar otras avenidas para que la violencia se sienta íntima y profunda. Puedo listar varios de los momentos gays en esta lucha, como Fletcher lamiendo un destornillador ensangrentado con una expresión de placer, o metiéndole en la boca un brazalete del United Empire a Ospreay, jugando con el vínculo que tuvieron alguna vez.
Hay una observación que si voy a hacer de esta lucha y es que Fletcher desde el segundo 1 tiene en la mente este enfoque, pero Ospreay no y va liberándose progresivamente de sus cadenas para ya al final abrazar la violencia como parte de él, y ganar la lucha. En un momento donde lo que más se discute en el wrestling es la representación de la violencia, y donde se habla de “excesos”, esta lucha es un fiel recordatorio de que tenerle miedo a lo violento es tenerle miedo a lo humano, y por ende, a lo real.
No tengo palabras para el combate, y no tengo interés en analizarlo desde la perspectiva cansina y usando los mismos argumentos que todo el mundo. Quería hablar del uso de la violencia en este combate, y como AEW ha estado implementando estos elementos en sus rivalidades para hacerlas más personales, teniendo éxito y demostrando que cualquier forma de la lucha libre, tiene que ser gay de vez en cuando para llegar a su máximo potencial.
Katsuyori Shibata vs. Kazuchika Okada (c) (NJPW Sakura Genesis 2017)
Sacrifice.
Katsuyori Shibata to me is one of the most inspirational wrestlers to follow. Not because of what happened in this match, and how he succeeded in overcoming the effects of *that* headbutt, but because he always gave his 120% in every single outing he had since the beginning of his career. And that's something that we need in modern days. I found myself going back and watching old Shibata matches from his early NJPW era, and I'm not talking about the famous matches with Hirooki Goto or Tomohiro Ishii. When you talk about Shibata's sacrifice for pro wrestling, you need to talk about his early 2000s matches, where he wrestled people like Jun Akiyama, Kazuyuki Fujita and Kazunari Murakami. Those are the matches I tend to go back to and say: this is real.
Not because those matches have insane striking exchanges or sick neck bumps, but because of what I see in them. I see struggle, I see fight and I see suffering. Three universal feelings many can connect to, and much fail to portray successfully in modern wrestling. I think we're in a weird period for the sport. While some of the best wrestlers in the world actually give their all, the self-proclaimed “goats” of this era have been found rehashing old formulas that work for them, and give them relevance. Bloodline-type booking, WWE-type producers, AEW-type structure, and even NJPW-type epic have been the things I complained and hated the most in this last tenure as a fan because to me, they don't feel as real as this.
It's ironic, because we live in a world where most wrestling fans would rather say that what they've spent their lives following is fake and stupid just so they can get approval from normal individuals. Wrestling fans are accepting of mistreatment towards wrestling as a concept if that means their favorite thing stops being a niche. So many people have participated in building this idea of wrestling that I don't subscribe to, and I hate with all my heart, an extreme opposite of the match that I'm about to review.
See, it's hard to talk about this one without highlighting what everyone already says: This is one of the best matches of all time, that's for sure, but why is it so good? Is it because of the action? The strikes? The atmosphere? All could be great answers, but to me, the definitive one is the concept of sacrifice. All great art must come with a bit of blood and suffering. Not because it needs to be “edgy” to be credible, but because you need to *feel* what you're doing. If you don't *feel* what you're doing, you're making a mere product, and you're hoping to sell it to anyone who's willing to buy it. A product tends to be marketable. A product tends to be *safe* and choreographed, like the last years of American wrestling with some great and needed exceptions.
When talking about pro wrestling being an art form, one must not forget the essence of any type of art. This match is not a product, BUT a product of the magic that can come out of giving your all for this. This match helps you understand the importance of wrestlers being compromised enough with their craft to throw their lives away for what they love the most. If a wrestler is not willing to do this for the sport he's been born to do his whole life, then your favorites should learn a thing or two about honesty. What's more honest than Shibata headbutting Okada so hard his blood falls from his hair into his mouth, making him taste the flavor of adrenaline pumping through his veins, forcing him to continue fighting?
I can't think of something that specific yet special for the structure of a match. There's a morbid nature in watching this one knowing exactly what's going to happen, but as some things in wrestling, you're still not prepared for it. You'd think the headbutt would happen later in the finishing stretch, but it does not. Shibata is willing to go in for more than 20 minutes because this is his life flashing through his eyes. From the second he entered the NJPW dojo, from the moment he busted himself open while fighting the IWGP Heavyweight Champion. Just as Mozart did his “Requiem” in the last moments of his life, or just like Jesus gave his body and blood to his disciples days before being crucified, Shibata gives us his blood too and makes us witnesses of the last flame of true Fighting Spirit NJPW has seen for a long time. This match is a masterclass. I have nothing to say more than thanking Shibata for all the things he has done for this sport, he's one of the best wrestlers of all time, and this match of course is one of the best too.
Fujita Jr. Hayato vs. Keita Yano (Battlarts Young Generation Battle 2008 - Tag 3)
GOD BLESS.
The best type of wrestling to me always stand out from the rest for two simple reasons: the first one being the kind of violence displayed, and the second one being the understanding of violence.
2000s Battlarts is always a promotion I go back to because of this premise: even if its final years were kinda grim, the amount of talent coming out of their pools is one that would go and shape the foundations of Japanese pro wrestling in the 2010s, with the exception of Keita Yano because he would kill some DDT guys and get banned from everywhere.
Nonetheless, his work in this match is outstanding because here he is fighting the young killer in Fujita Jr. Hayato, who is making waves thanks to his rapid, aggressive and brutal style that one could only compare to that of an early 2000s KENTA. One could also argue Hayato being infinitely better, but I'll leave it at that.
The way this match and all of Battlarts matches are recorded and presented during this era makes me think this kind of intimate atmosphere builds what we're about to see too. It's a welcoming presentation, that makes us realize wrestling is not defined by a big budget, but whatever we see in the squared circle.
To some of us that's blatantly obvious and unnecessary to bring to the discussion, but to other people it seems that wrestling can't be enjoyed without flashing lights. This match to me is essentially the purest form of pro wrestling. A simple dynamic with absolutely breathtaking action. Yano eats some of the sickest strikes ever hit by a human being, and Hayato is basically himself delivering said strikes.
It's not a 50/50 match and it shouldn't be because it would kill so much of it, and if you want to watch a different type of wrestling from the usual you consume, this match is 10 minutes long. I tend to re-watch it whenever I feel down or sad because it's an injection of adrenaline provided by two of the best wrestlers (and most underrated wrestlers) to have ever do it.
Chris Brookes (c) vs. Shuji Ishikawa (DDT New Year, New Hero 2025)
I thought I "knew" how this match was going to go.
The more I consume wrestling, the more I find myself stuck in this idea of "knowing" the outcome of a match. It's like one of the most special things about the sport, because in the supposed predictability a match could get, you find somewhat of an unexpected outcome. To me, saying wrestling is scripted takes from the dramatic nature of a match in which you actually don't know what's going to happen.
Yes, you can argue wrestling is indeed scripted, but you don't know said script at all, you just try to understand it and see where does it go from point A to point B. You can predict the outcome of a story and see if you can connect all the dots, but you'll never "know" how a match will develop.
As there are examples of matches falling down piece by piece like a house of cards, there are examples of matches that understand you're taking them for granted and show you how wrong you can be, succeeding in their mission, as you watch your screen thinking "Well, that was awesome."
That's the appeal of a "match" to me in terms of telling a story. Yes, I know this is scripted, but predicting the outcome of a match to me is a great way to see how a match treats suspension of disbelief and how does it make you feel a part of it.
If you read this blog, it's no secret DDT is one of my favorite promotions. I made various reviews of DDT matches that gave its flowers to a company that to me stands out as the best example of what "modern" pro wrestling should be in all of its glory, and this match I bring you today is a great example of this I'm preaching.
Chris Brookes vs. Shuji Ishikawa is built around the idea of Ishikawa being this big, mean monster that will surely take Brookes by storm.
A similar idea was the backbone of that fantastic King of DDT final between Kazusada Higuchi & the current KO-D Openweight Champion. While this is enough to catch my eye, the implications of this match for Brookes were big, if not immense.
If you don't know what happened with Ishikawa these last months, I can give you a quick recap.
Ishikawa left All Japan Pro Wrestling and entered a DDT built around junior-heavyweights. A DDT that had just lost Yusuke Okada, Yukio Sakaguchi and Yuji Hino but had both Brookes and Yuki Ueno as flag bearers of a new era in the company, seconded by the oh so charming and charismatic stable of 37KAMIINA.
Ueno, as former KO-D Openweight Champion, had his reality check when he faced Shinya Aoki, a legit shooter that made him understand the flaws around his game and humiliated him in both a technical sense and a psychological sense. Ueno's defeat was something unexpected to me, but the more Aoki continued his title reign, I understood the purpose of it.
Therefore, when taking into consideration that both Ueno and Brookes were the flag bearers of the company, and both had careers certainly connected to one or each other, the idea of the same scenario happening was at least intriguing. DDT tends to work like that. When a champion faces every talent in the company or at least every single potential threat to his title reign, a new contender emerges and dethrones him.
For me, Ishikawa was that guy. It was not only his in-ring prowess that made me contemplate the idea of a KO-D reign from him, but other things like another match with HARASHIMA on the horizon, or Ueno's redemption being beating this big bad monster in Judgement or something like that.
I never considered Brookes as a legit threat to Ishikawa.
And this is what I meant when I brought out the idea of "knowing" the outcome of a match. When a match shuts you up and makes you doubt if you know anything about wrestling is when said match hits a higher level, and when you can actually believe what you're looking at. Brookes is no stranger to these kinds of showings.
As I said before, the King of DDT final in 2023 is a great example of this type of matches where he just gets destroyed but continues fighting, while bloody and battered. A type of match where you just don't see the miracle of Brookes actually winning, and you just simply accept what will come.
I think Brookes has been fantastic for a while, and some people will still refuse to give him his flowers because of some things he does that don't align with people's tastes in wrestling, but to me, it's all about the heart and the emotions he evokes. He's definitely one of the best foreign wrestlers in Japan right now, but the work he's been putting on DDT has been nothing but outstanding to me.
If you didn't realize by now, I love this match. Ishikawa is great as always, but Brookes pushes all the right buttons to make you believe he's actually going to defeat this monster standing in front of him. In the first minutes of this match, Brookes' offense is useless against Ishikawa, who using his brutal headbutts puts him in a hurry over and over. The size difference also tells a story of Brookes' natural and evident limitations against his opponent.
He may be tall, but he's not as powerful as Ishikawa, so he has to pull every trick out of his book and stand against everything that gets thrown at him. This match is violent and aggressive, but I don't think it's necessary to clarify this when you consider the hardcore aspect surrounding it too, because yes, this is also a hardcore match, and a great example of the stories you can tell when bringing weapons into the equation. It seems like this match hits all the strides, and maybe it does because if not, I wouldn't write this. Brookes' victory feels satisfying in a way few matches make me feel.
Because it's not just about the idea of him winning, but him overcoming the odds and the presumed idea he's going to fail, welcoming a new year, and standing tall as DDT's new hero.