día 24.
hoy es una noche especial. no es navidad aún, pero es nuestra primera nochebuena juntos, tanto como pareja como familia.
no sé si alguna vez te lo he comentado, pero la época decembrina es especial para mí. es un mes cualquiera, pero también la excusa perfecta para ser más niños que adultos.
no tengo palabras para expresarte lo que significa el que hayamos llegado hasta acá. la partecita de mí que no creía tener oportunidad contigo debe estar retorciéndose de alegría, porque ese chico tan raro, lindo e inteligente, se convirtió en la persona que besamos bajo el muérdago.
tú sabes que yo soy de buscar coincidencias [a veces] descabelladas para explicar que lo nuestro, además de labrado por nosotros, fue testificado por el universo. estos días había estado pensando en que la primera navidad de Pechan estaba cerca y que habría sido lindo si fuese también la primera para Sami, pero según mis cálculos, ya tuvo que haber vivido una. lo mío son los números como concepto, no como operación. cuando me enteré que, en efecto, era la primera navidad para nuestros hijitos, una vocecita en mi cabeza ratificó lo que yo siempre he creído: tú y yo estamos atados por el destino.
claro, no es que tenga lógica alguna hacer esa relación, pero quiero creer que detalles tan 'insignificantes' son una prueba de que debíamos ser.
verás, hoy no habrá una carta larga o muy emotiva, porque sabes que tu novia se desquicia con facilidad y, ahora mismo, está luchando a capa y espada por que su pequeño plan salga como es debido. tú, tan impaciente, tendrás que esperar vaaarias horas más, porque hoy es nochebuena, no navidad.
eres la persona que me hace sentir tan niña como adulta y te amo por eso.


















