“No, no quiero ver” dijo la castaña en una de las torres más altas, no tenía idea de donde estaba pero aquella persona que le hacía compañía le decía que mirara hacia abajo, las alturas no eran lo suyo así que se negaba “No, no, voy a vomitar, voy a… ¡pero que bonito!” dijo una vez que abrió los ojos asombrándose por la vista.














