“A mi también, me encantará tener tu ojo critico en esto” Confesó. Sabía que juntas podrían lograr algo impresionante con aquel proyecto, por eso se lo había mencionado, aprovechando la oportunidad. Por un lado admiraba que reconociera su error, no cualquiera tenía el valor de reconocer que se había equivocado en lo que había hecho, sobre todo por orgullo. Lana era una de esas personas, le costaba bastante reconocer cuando se equivocaba, pero lo hacía cuando era necesario y con la persona correcta. “Estoy de acuerdo con eso, Lizzy, pero ambos actuaron con impulso y eso fue lo que hizo que su relación finalizara” Comentó desde su punto de vista. Observó en silencio a su aún cuñada, no iba a obligarla a contarle lo ocurrido si no quería, pero le había dejado claro que no sabía lo que había pasado realmente entre ellos. Solo lo que había escuchado y le habían contados personas externas, y por supuesto la prensa. Bebió un poco más del vaso que tenía en las manos y comenzó a escucharla. Era el típico, ‘te pago con la misma moneda’ lo cual Lana consideraba lo peor que se pudiera hacer con una persona. “No estoy muy segura si se pueden llamar amigos después de eso” Se encogió ligeramente de hombros y volvió a guardar silencio para seguir escuchándola. “¿Y qué? ¿las cosas se dieron?” Preguntó con un ligero toque de ironía. “Mira Elizabeth, yo no voy a juzgarte, ni voy a hacerlo con Augusto, creo que ambos son mayores como para saber lo que hicieron, y aceptar lo que esas acciones trajeron como consecuencias.” Comenzó. “Admito que Augusto hizo mal en tomar venganza en tu contra, porque aunque lo niegue, fue venganza, si tú podías,¿por qué el no? ¿me entiendes? Estuvo mal de su parte y creo que muy en el fondo el lo sabe, no puedo decir que se arrepiente, porque solo él sabe lo que siente. Una infidelidad es muy difícil de perdonar, pero no imposible, sobre todo si aun existe ese cariño por la persona que se ama o se amó. Pero por otro lado… no creo que solo sea eso lo que orilló a Augusto a alejarse de ti, entiendo que lo amenazaste cuando pidió el divorcio, querías quitarle todo, ¿por qué no simplemente fuiste sincera? ¿por qué no solamente le dijiste que no querías perderlo?”
Asintió al oír lo que decía, estaba consiente de que su relación con Augusto había terminado porque ambos habían sido impulsivos, pero quería creer que habían madurado en estos últimos años luego de su separación definitiva. Torció los labios ante la ironía, quizás podía admitir que se había equivocado pero decir 'me acosté con él y engañé a mi esposo' le parecía algo crudo. Escuchó a Lana con atención, sabía que ambos eran culpables y habían causado un desastre con su relación, sin mencionar lo que había dicho la prensa. Siquiera pensar como empezarían a lidiar con todo esto hacía que le doliera la cabeza, pero no podía rendirse. Había pasado casi una década con Augusto, no iba a dejar que se acabara sin pelear por ellos al menos. --La mitad.-- respondió, y luego negó con la cabeza, levantando las manos en señal de paz. --Augusto llegó con los papeles de divorcio, yo aún estaba furiosa por lo que había hecho con mi amiga y le dije que se fuera al infierno. Supongo que mientras no estaba lista para perdonar lo que había hecho, un divorcio parecía tan definitivo... no quería perderlo pero tampoco quería tenerlo cerca.-- volvió a negar con la cabeza. --Sabía que si pedía más de lo que debía, Augusto jamás me lo daría. Supongo que pensé que cuando ambos nos calmaramos entonces podríamos hablar... sé que no fue la idea más inteligente, y ahora Augusto no me responde las llamadas pero esta es una conversación que no se puede tener entre abogados.-- suspiró. --Mira, yo... si al final resulta que Augusto realmente no me quiere más en su vida, me retiraré y no les causaré más problemas pero necesito saber que hicimos todo lo posible.