Amary:
“Oh, no. Como dije, ya comí demasiados dulces por un día” le quitó importancia con un encogimiento de hombros. “Y, de todos modos, puedo comprar más cuando vayamos al puerto mágico” insistió. Formó un puño con su mano libre y lo alzó con una sonrisa orgullosa. “Unicornio” informó a la vez. “Creía que acabaría en Cygnus o Aquila, como mis padres, pero Monoceros no está nada mal. ¿Qué hay de ti?”.
En ese caso, no me queda de otra más que aceptarlos.-Bromeó con un tono dramático, regalando una sonrisa agradecida a la joven, era amable por si quiera ofrecérselos. Soltó una corta risa cuando alzó el puño, él, por su parte, infló el pecho y se dio un golpecito a éste con la palma de la mano- Cisne.-Respondió en el instante- Y por mi parte, no tenía idea de dónde acabaría.












