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Escritores en el ZAGUÁN
Tomo I
Soy Borracha
José Emilio Pacheco | Alta traición [en «Fin de siglo y otros poemas» 1984] https://tinyurl.com/25o6c9rc
Post by @locagonia
Francisco Javier Olea y sus "oleismos" [web] [instagram] [twitter]
Dicen...
Dicen que nadie viene a salvarnos, que es algo que debemos hacer por nosotros mismos.
¡Qué gran mentira!
He sido salvada por la sonrisa de mis seres queridos, el chocolate caliente en la mañana, las palabras que rebosan de los libros, el consuelo a través de la música; la belleza de las flores, la mirada de un extraño en la calle, el abrazo de un recuerdo y los colores resplandecientes de un atardecer.
Muchos vendrán a salvarnos aun sin saberlo, sin la intención de hacerlo.
Sara Belman
Muy cierto.
(via Home / X)
Leo libros antiguos porque prefiero aprender de quienes construyeron la civilización que de quienes la destruyeron.
Enrique de Hériz
Unicorn Bookshop poster
Gene Vincent
«El amor es una quimera de un solo sentido como la flecha, que sólo tiene una punta, no dos. ¿Cuándo ha visto usted una flecha que vaya y venga? El amor es para darlo, no para pedirlo. No pida amor. Delo, si tiene. Y si no, pues no.»
—Pero dígame una cosa, maestro: ¿cuando usted dice «yo» en sus novelas es usted?
—No, es un invento mío. Como yo. Yo también me inventé.
Y aquí me tienen en estas bancas de viejos desocupados de este parque de mendigos y prostitutos hablando con el viento o con quien sea y al borde del negro abismo.
Fernando Vallejos
“La mayoría de los hombres, el rebaño nunca han experimentado la soledad. Dejan a papá y mamá, pero sólo para gatear hasta una esposa y silenciosamente sucumbir a un nuevo calor y nuevos vínculos. Nunca están solos. Nunca se comunican con ellos mismos .Y cuando un hombre solitario cruza su camino, lo temen y lo odian como una plaga; ellos le tiran piedras y no encuentran paz hasta que estén lejos de él.”
Hermann Hesse
47 años de Low.
Hoy toca escucha acompañado de Ivy.
Sabemos amar a nuestra manera
No te tomes tan en serio...
Relájate no eres el ombligo del mundo.
Sin ti... sin mi... sin él... sin ellos... la tierra seguirá girando.
Despreocúpate y ocúpate... Ríete de ti mismo... Sé compasivo... Abrázate cuando te equivoques y cuando aciertes también.
Vístete de libertad... Atrévete a desplegar tus alas...
tomando tus propias decisiones... Se firme y aprende a decir “no” y cuando te plazca también di “sí”.
Haz lo que más te apasiona... pésele a quien le pese.
Amígate con el dinero... se amable y agradecido en la abundancia y cauteloso cuando falte.
Acompáñate de aquellos... que sepan tocar tu alma...
y de quienes hagan sonreír tu corazón... y de verdad... escucha:
No Te Tomes Tan En Serio...!!!
Aurora Orozco
Esto es sabiduría: amar el vino, la belleza y la vida. Éso es lo primordial, el resto no tiene valor.
Théodore de Banville
Marisa Paredes
Fotografía de Manuel Outumuro
Descansa en paz, Marisa.
“El gran error es adaptarse. El matrimonio destruye el amor, la posesión mata el deseo, el conocimiento aniquila el placer; el hábito, la novedad; la destreza, la consciencia. Ser el eterno forastero, el eterno aprendiz: he allí la fórmula para ser feliz”.
Julio Ramón Ribeyro
Callejero, viejo y solo, pensé que un perro iba a colmar mi existencia. Lo encontré; callejero, sucio, hambriento; le acaricié, me siguió sin temor.
Ahora es mi perro, yo soy su dueño.
Hablo con él, él me responde lamiéndome las manos.
“Fido, mañana no tendremos para comer, la jubilación se acabó, tendremos que esperar.”
Llega ese día bendecido, en la fila, con los demás jubilados; la cartilla destrozada por el tiempo, estrechada entre las manos; espero mi turno. Fido menea el rabito contento.
Él sabe que hoy comeremos más y un poco mejor. Ya es invierno, está fría mi casa, sin fuego. Él está cerca y me calienta.
El comienzo de la primavera nos encuentra unidos, agradeciendo al sol, mientras del corazón, me nace una oración:
“Gracias, Señor, por haber creado al perro.”
“Sueños de luna”
Charles Bernal
Paulo Freire: "El mito, por ejemplo, de que el orden opresor es un orden de libertad. De que todos son libres para trabajar donde quieran. Si no les agrada el patrón, pueden dejarlo y buscar otro empleo. El mito de que este “orden” respeta los derechos de la persona humana y que, por lo tanto, es digno de todo aprecio. El mito de que todos pueden llegar a ser empresarios siempre que no sean perezosos y, más aún, el mito de que el hombre que vende por las calles, gritando: “dulce de banana y guayaba” es un empresario tanto cuanto lo es el dueño de una gran fábrica. El mito del derecho de todos a la educación cuando, en Latinoamérica, existe un contraste irrisorio entre la totalidad de los alumnos que se matriculan en las escuelas primarias de cada país y aquellos que logran el acceso a las universidades. El mito de la igualdad de clases cuando el “¿sabe usted con quién está hablando?” es aún una pregunta de nuestros días. El mito del heroísmo de las clases opresoras, como guardianas del orden que encarna la “civilización occidental y cristiana”, a la cual defienden de la “barbarie materialista”. El mito de su caridad, de su generosidad, cuando lo que hacen, en cuanto clase, es un mero asistencialismo. El mito de que las elites dominadoras, “en el reconocimiento de sus deberes”, son las promotoras del pueblo, debiendo éste, en un gesto de gratitud, aceptar su palabra y conformarse con ella. El mito de que la rebelión del pueblo es un pecado en contra de Dios. El mito de la propiedad privada como fundamento del desarrollo de la persona humana, en tanto se considere como personas humanas sólo a los opresores. El mito de la dinamicidad de los opresores y el de la pereza y falta de honradez de los oprimidos... Todos estos mitos, y otros que el lector seguramente conoce y cuya introyección por parte de las masas oprimidas es un elemento básico para lograr su conquista, les son entregados a través de una propaganda bien organizada, o por lemas, cuyos vehículos son siempre denominados “medios de comunicación de masas”, entendiendo por comunicación el depósito de este contenido enajenante en ellas.