JONAH:
no sabe si entender el cambio de disposición en la contraria como algo bueno o algo malo, pero quiere creer que de algo ha servido la conversación. regala una sonrisa tímida, permite que la contraria termine de hablar antes de continuar, algunas ideas de cómo podría iniciar conversación con el tercero, pero todo aquello se interrumpe por agradecimiento seguido de amenaza. “uh…” no tiene idea de cómo reaccionar a los dichos, demasiado extrañado como para decir algo. “mi vida ya está arruinada.” suelta en broma. “tranquila, todo esto es secreto.” pues probablemente se olvidaría de la conversación rápidamente.
suspira una vez más, y poco después deja que su cabeza descanse en hombro contrario. un gesto pequeño, pero un gran paso para ella en general. —de verdad. no voy a dudar en romperte la otra pierna. —voz es suave, pero palabras son totalmente sinceras. —estoy cansada. —de hablar, de pensar, y sentir en general. el alcohol sólo hacía que todo esto fuese más intenso. —¿quieres que te acompañe a tu dormitorio? o puedes pasar la noche en el sofá. realmente necesito descansar.










