El arte de soltar y dejar ir.
Es difícil salir de una relación en la que diste todo de ti. Se el vacío que se siente, créeme, pues he estado ahí. Conozco esa impotencia que se apodera de nosotros, de querer saber de esa persona; como esta, si hay algo nuevo en su vida, si todavía piensa en nosotros o incluso si todavía nos ama.
Se que muchas noches no puedes evitar llorar al recordar todos aquellos momentos que pasaron juntos. También que sientes un dolor que va más allá de lo emocional, que puedes incluso sentirlo físicamente y eso te a llevado a cuestionarte si siempre te sentirás de esa forma; con un vacío en el pecho.
Todo eso que sientes en esos momentos, es normal. Estás en una especie de luto al haber perdido a una persona tan importante para ti.
Pero también, quiero que entiendas algo...
Las relaciones son ciclos que a veces toca cerrar, por más que nos duela. Las personas cambian, y los sentimientos van de la mano con ese cambio. No significa que esa persona nunca te amó, solamente significa que en algún punto, dejó de hacerlo. Y duele, claro que duele, pero debemos aceptarlo. No podemos obligar a otra persona a que corresponda a nuestros sentimientos ni forzar una relación que ya marchitó.
No te pido que olvides a esa persona de un día a otro, a veces toma mucho tiempo arrancar a alguien por completo de nuestro corazón. Tampoco te pido que vayas en busca de un nuevo amor para sentirte pleno, recuerda que un clavo no saca a otro clavo. No te pido que hagas de cuenta que esa persona nunca existió, pues cada relación nos deja una experiencia. Tampoco te pido que le odies o que guardes rencor, eso solo marchita tu alma.
Te pido que te elijas a ti. Te pido que decidas transformar todo el amor que le tienes a esa persona, a un amor que debe ser todavía más grande; el propio. Al final del día solamente nos tenemos a nosotros mismos, somos nuestra mejor compañía.
Deja ir a ese amor, deja que extienda sus alas y se vaya, no lo necesitas. Te necesitas a ti.












