Las propuestas que ambos formulaban en sus cabezas y en el mejor de los casos externaban el uno al otro, entretenían más que el caminar continuo de todos los campistas. La planta de sus pies comenzaban a sentir el paso de los kilómetros así como todas las pequeñas piedras que aplastó sin darse cuenta, era un recuento acumulado de un malestar tan diminuto que solo podía quejarse a través de suspiros, uno que su amiga ahora podía calmar si seguían hablando. “Deberíamos hacer volviendo un cartel que diga: ‘te pago por la abducción’ así nos vamos por rato de acá” bromeó. Marlon estiró sus piernas y también sus brazos, pensando si ya era tiempo de comenzar a buscar el camino o descansar un poco más; según se guiaba por la luz solar aun faltaba mucho para el anochecer. El muchacho dejó escapar una carcajada. “¿A quién planeabas matar primero? ¿A mi o a Ailee?” recordó a su antigua compañera de cabaña con la que no se llevó tan bien. “Deberíamos esperar al destino que nos vuelva a juntar, entonces si pasa, creeré en él.” Aseguró buscando en su mochila su termo de agua. Le dio un largo sorbo para luego buscar su brújula. Tragó saliva, quizás era hora de sacar los conocimientos que adquirió con su padre. “¿Tienes hambre?” Quiso saber antes de cerrar su mochila, había traído un par de frutas y comida energética para cualquier emergencia.
El imponente olor del bosque le recordaba a la casa de su tia Judy, no era un olor desagradable sino más bien demasiado familiar, era como esas tardes de domingo en la que iban a comer con ella y terminaba rendida por la cantidad de comida que había ingerido, el recuerdo la fuerza a expresar una sonrisa triste, no pensaba extrañar su casa con tanta prontitud, no obstante, sabía que su decisión había sido la mejor, por ahora, debía mantenerse lejos de su hogar. ‘ ¿Un rato? ¿Qué tal un siglo? ’ Bufó con irritación, estaba lista para dejar el planeta si fuera posible. ‘ No era personal, de hecho, creo que quería asesinarlos a todos pero no tienes nada de que preocuparte, ahora estás a salvo, moviste tus piezas correctamente ’. Comentó sonriendo, todavía encontraba inesperada la manera en que había conectado con el chico, y ahí estaban, teniendo una conversación con él como si fueran amigos desde hace años. ‘ Bien, si vuelve a juntarnos voy a aferrarme a tu pierna como si fuera un salvavidas, tanto cambio me está dando jaqueca ’. Soltó en un quejido, a la próxima mudanza definitivamente haría una huelga. ‘ No es por empezar la tensión pero, ¿sabes dónde estamos exactamente? ’ Cuestionó con un leve deje de preocupación, no iba a empezar a angustiarse mucho menos se sentía en peligro, si no el contrario, si iba a perderse en el bosque, estaba satisfecha de que fuera con Marlon. ‘ Oh, pensé que jamás preguntarías ’. Con un gesto de diversión, abrió su mochila, el orgullo sobre toda la comida que había empacado seguía latente. ‘ ¿Quieres algo? Tengo frituras, caramelos, lunchables, gatorade... ’