“Sabía que nunca me amarías y me tratarías como a ella, y aunque dolía, tuve el autoestima para irme y poder sanar.”
— Espero y tú también te encuentres bien; Cristel.
DEAR READER

#extradirty
No title available
No title available

@theartofmadeline

Origami Around
Alisa U Zemlji Chuda
ojovivo

if i look back, i am lost
$LAYYYTER
"I'm Dorothy Gale from Kansas"

JVL
Sade Olutola
🪼
Stranger Things
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
Acquired Stardust

No title available

oozey mess
No title available

seen from Spain
seen from United States
seen from Malaysia

seen from Malaysia

seen from Germany
seen from Germany

seen from Malaysia
seen from Lithuania
seen from United Kingdom

seen from South Korea

seen from Spain
seen from Türkiye

seen from Netherlands

seen from El Salvador
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Malaysia

seen from South Korea
seen from Romania

seen from United States
@sarcasticos
“Sabía que nunca me amarías y me tratarías como a ella, y aunque dolía, tuve el autoestima para irme y poder sanar.”
— Espero y tú también te encuentres bien; Cristel.
El problema es que quise desahogarme hablando pero terminé ahogándome con mis palabras.
-Galimatías
"Verdades incómodas y dos mezcales" / Emmanuel Zavala
Cartas que lloran:
He vuelto aquí para escribir sobre ti. Apenas te he visto, y cuando me encuentro contigo, te noto distraído, distante, un contrapunto a tu forma de ser enérgica y agitada. Pareces preocupado, aprensivo por algo.
Capto tus señales mirándote de reojo, leyendo tus gestos lentamente, con el habitual temor a invadir tu espacio. Porque actuamos así entre nosotros, como si cada uno tuviera un espacio inaccesible para el otro.
Lo jodido es que acercamos constantemente nuestros espacios, en un coqueteo natural que fluye entre lo espontáneo y lo ensayado. Nunca podemos avanzar. Hay algún acuerdo, un contrato silencioso que nos impide avanzar...
Podemos preocuparnos el uno por el otro, desahogarnos, flirtear, reirnos, quejarnos e incluso analizar la carta astral del otro, pero no se nos permite mostrar ningún sentimiento.
Es un ímpetu reprimido, velado, que se nos escapa a través de las miradas pero que llena el ambiente en el que estamos. La energía, la química, se hace palpable, se cuela en el aire, nadie se reprime. Al contrario, la gente se da cuenta, comenta, pregunta. Una pequeña sonrisa en la comisura de los labios, un brillo en los ojos, la emoción estampada en tu rostro cuando me cuentas algo trivial, la sinergia que intercambiamos al charlar de nimiedades en los cortos espacios de tiempo en los que nos encontramos.
Este ciclo se repite semana tras semana, desde que descubrí tu nombre. En medio de una charla casual, lo pronuncié accidentalmente delante de todos y me di cuenta de tu extrañeza, ya que no necesitabas presentarte formalmente.
Desde entonces, has mostrado cierta confianza, te has vuelto cada vez más íntimo, conversación tras conversación, broma tras broma, charla tras charla.
Confieso que al principio estaba encantada, me concentraba en cada palabra que salía de ti, no podía apartar la mirada. Hablabas y hablabas, y mis ojos recorrían tu rostro como los agudos ojos de un crítico analizando una obra de arte. Te dabas cuenta y te gustaba, veía los pensamientos que se escapaban de tu cabeza. A veces te veía embotado, te veía sonrojarte, apartar la mirada, tragarte tus palabras. Mientras tanto, yo me podaba, intentaba no mostrarlo tanto, sin embargo ya se me notaba. La gente empezó a relacionarme contigo, hasta el punto de que me preguntaban dónde estabas cuando me veían sola.
Y yo no lo sabía, no lo sé. Ese no es el tipo de relación que tenemos. Al vernos juntos, notan la intimidad, el aprecio, la química. Esto se ha vuelto dinámico, se ha convertido en un hábito, se ha vuelto cotidiano. El otro día alguien comentó que éramos un buen "equipo". Yo estaba confusa sobre lo que eso significaba, pero tú estabas más preocupado por lo que significaba sobre ti. Llegados a este punto, ya no tengo argumentos para defenderme, no puedo fingir que no me gustas, que no alimento esta narrativa tópica y anticuada de romance platónico unilateral.
No puedo esconderme de la sugestiva problemática que provoca nuestro baile silencioso. Quería definirlo como un baile, porque así es como lo siento. Algunos días damos pasos hacia adelante, luego pasos hacia atrás. Nuestros intercambios tienen una cadencia casi musical, nuestro contacto crea una melodía silenciosa pero armónica que me deja suspendida en el aire. Esta gestión nos mueve según el sentimiento, como si los acordes produjeran, día tras día, pasos rítmicos en una pista de baile, donde no hay nadie más que nosotros dos. Como sospechaba, algo está pasando en tu vida, me diste indicios de cambios, pistas de lo que podría pasar a partir de ahora.
Como un buen equipo, ensayábamos pasos repetidos, casi sincronizados, y con tal armonía, que parecía que lo hacíamos todo a imagen y semejanza. En un momento dado, nuestras manos se tocaron, pero a diferencia de antes, no repelimos el contacto, ya habíamos superado esa fase. Seguimos ensayando. Con lo que no contábamos era con que alguien lo viera y, como le parecía gracioso, lo filmara: "Mira en ese momento, parecía que os estabais cogiendo de la mano". Vi la desesperación en tu cara. Parece que pronunció las palabras que nunca podrían decirse. Nos llamaron la atención. No es que sea la primera vez, pero cada vez que pasa algo así, es un recordatorio. No para mí, pero se siente como si retrocedieras dos pasos, te alejaras un poco más.
No sé cuál es ese sentimiento que reprimes, pero sé que nos bastó con no mirarnos más ese día. Confieso que a mí también me dio vergüenza, después de todo, ¿cómo podría alguien suponer o siquiera insinuar alguna relación romántica entre nosotros? Cada uno ocupamos nuestro espacio, esforzándonos por no invadir el del otro. Pero, ¿cómo lidiar con ese instinto casi salvaje de acurrucarme en su espacio y ver por fin sus ojos de cerca? A pesar de mantener una distancia necesaria, mi deseo siempre ha sido estar en el centro de tu universo, en algún lugar tan cercano que fuera posible rozar mis pestañas con las tuyas. Cómo desearía que fuera posible derribar las barreras que nos separan acabar de una vez por todas con las vallas que nos aprisionan a cada uno en su rincón.
Después de esto, como un acto final que anuncia el final de un espectáculo, aún sin mirarme a los ojos, me revelas el motivo de tu aprehensión: No sabes la próxima vez que nos veremos. Tus horarios han cambiado, y esta vez, en lugar de un adiós, nos despedimos, en medio de una mezcla de sensaciones que me deja confusa, sin una reacción lógica. Te vi darte la espalda y marcharte, y sólo me quedó la colección de palabras encajadas, frases sueltas, párrafos programados y todo ese texto torpe al que me esforcé en dar vida para intentar expresar mínimamente esta relación, se que tienes que llegar más lejos, pero nunca me preguntaste si yo quería ir contigo.
Seguen ¸ . ★ ° :. :. . ¸ . ● ¸ ° ¸. * ● ¸ °☆
Estoy cansada de preocuparme por las opiniones de los demás, de sentirme inferior a algo que digan de mí y de empequeñecerme ante ello. Sé que no soy perfecta y que tengo muchos defectos, hasta podría regalar. Pero, ¿qué sería de nosotros si todos fuéramos perfectos? Soy lo que soy. ¡Yo no vine al mundo para complacer a nadie! Así es conmigo, con compromiso, no escondo nada a nadie. O me aceptas como soy o te vas. Son pocos los que quedan, los que no juzgan ni tratan de cambiarme. Pero esos pocos son los que marcan la diferencia y me motivan a seguir adelante. Porque no soy para muchos, soy para pocos y esos pocos me bastan.
Seguen ¸ . ★ ° :. :. . ¸ . ● ¸ ° ¸. * ● ¸ °☆
Muchas veces las personas se sorprenden de mi manera de sentirme tan profunda y dispuesta. Lo que muchos no saben es que, así como las emociones llegan, se van. Las personas para mí, duran temporadas, meses, días y se sentía bien al comienzo, porque cumplían con su ciclo, pero luego fue pasando el tiempo y me fui dando cuenta de que había una sensibilidad. Un día simplemente se va, deja de estar, ya no quiero regresar. Tránsito por periodos, algunos más largos que otros, pero conmigo no existe el “para siempre” a menos que te hayas encargado de entrar, ¿miedo a amar? Nunca he tenido problemas en dar, en dar el amor que tengo dentro. Es más, diría que en toda mi vida me he encargado de dar todo lo que soy, pero llega el momento donde toca recibir, donde toca cumplir la ley que hace que todo funcione de cierta manera: dar y recibir. El famoso balance del que tanto hablan, pero que yo no comprendía, ¿Les ha pasado? Me levanté con un espasmo en el corazón, que no sé llamarlo hueco. Yo lo llamaría una extraña sensación de no saber. Necesitaba escuchar música para poder tratar de ponerle palabras y sonido a todo lo que mi cuerpo sentía. A veces es difícil querer controlarlo todo. Hay cosas que simplemente no se pueden controlar, como los sentimientos. A veces siento que no tengo permiso para vivirlos. Siento que es, como si no fuera para mí. A veces pienso que el amor es un sentimiento del cual prefiero correr y alejarme. Me da miedo, me da miedo, amar y aferrarme. Me da miedo no ser amada de vuelta. me da miedo sufrir. — Francesca Peri, «Cartas que nunca se dieron»
Adicta a tus besos, a la forma incondicional en que me amas, a esa sonrisa con la que me despiertas cada mañana.
Adicta a tus manos que me acarician el alma y tus abrazos que me llenan de calma.
Eres droga que me alucina y que mi cuerpo desea; Ritmo acelerado, pupilas dilatadas, eres risas a carcajadas entre nervios y placer.
Eres droga que me hace bien, eres paz y tranquilidad, nunca antes conocida.
Adicta a ti, a tu risa, a tus caricias, a tu buena y sana forma de amar, de cuidar y de vivir. Soy sencillamente adicta a ti.
Eternamente tuya.
Nana Ciruela
Estoy enamorada de ti, pero amarte es como una especie de laberinto, cuando siento que más me acerco a ti es cuando mas lejos pareces estar, y cuando quiero desistir de amarte entonces eres tú quien se acerca a mi, cuando creo que he encontrado el camino a tu corazón alguien ha llegado primero que yo, y cuando tú crees llegar al mío cierro la puerta con doble llave, parece que somos un laberinto sin salida ¿Algún día encontraremos el camino para amarnos sin tantos enredos y tapujos?
Overthinker♓
No puedo hacer nada con estos fragmentos rotos en los que me convertí. Todas mis partes rotas me están cortando las manos mientras intento reconstruirme y sangro, sangro tanto que el cielo se tiñe rojo y llueve. No hay nada que pueda hacer, estaré roto y seguiré sangrando mientras mi esperanza se marcha y mi deseo de vivir se agota.
Harvester Of Sorrow.
Nunca volví a ser como lo fui contigo, nunca volvi a hablarle a alguien mas de lo que hable contigo, nunca más volví a ser tan feliz como lo fui contigo.
-Cyn
Que cuando la rama cruje el pájaro no teme porque la confianza está en sus alas, no en la rama a punto de romperse. Yo no tengo ni rama, ni alas, ni confianza. En mi caso el ave se rompe antes que la rama.
Guerrera Lunar
“Y me sentía triste porque todos se iban. Y yo… yo ya no sabía cómo quedarme.”
— Lya
Algún tipo de sombra me persigue
La sombra de tu recuerdo
O la sombra de lo que fuimos
-Anne.
“Hay partes en mí que sólo han existido cuando estuve contigo.”
— Ron Israel
vívanlo y miren su proceso sin juicios, llegará un día en que enserio lo habrás superado 🤍
No quiero pasarme el día esperando el mensaje de alguien, no quiero estar triste por no tener la atención que me merezco. Por eso estoy cuidando mi mente, mi cuerpo, aprendiendo a disfrutar estar de sola para no volver a mendigar cariño.
Seguen
Creo que estaba jodida, y seamos realistas, no jodida del tipo poético que te hacía sentir algo más, estaba tan mal que creía que el final no hacía más que llegar.
Estaba lista para ese final | Babi PM