annakng:
Negó ante la pregunta del coreano, llevando un mechón rubio detrás de su oreja. Asintió luego, mirando al piso y tragando saliva.
— “¿Tienes alguna idea de adónde podría ir?”
Asintió con la cabeza. “Trabajo en una clínica y me dirigía hacia allí. Seguro habrá algo con lo que curarte” Carraspeó, extendiendo su mano por si necesitaba ayuda alguna; tal vez no parecía demasiado fuerte, pero tenía la fuerza necesaria para vivir en aquél barrio.













