—Créeme que he probado con todo. —Aseguró, aunque le parecía dulce de su parte soltar aquel consejo. —Pero son más que nada flashbacks de un accidente que tuve hace unos años. —Dijo sin más, ya que por suerte, esa parte de su vida la había enterrado metros bajo tierra y no le dolía ni un poco sacarla de vez en cuando. —Puede ser, sobre todo si dices que no es nervios. —Una tonta sonrisa se dibujo en su rostro. ¿Hablaba de ella, sería ella quien lo ponía nervioso? "Claro que no", se regañó a sí misma. —No, no te preocupes, no pasa nada. —Hizo un además con sus manos, intentando quitar peso de encima al asunto. Después de todo, era algo importante el motivo de haber cancelado y lo entendía completamente. —¿Cómo fue eso? ¿Están viviendo en el mismo apartamento?
Frunció el ceño ante la mención de el contenido de las pesadillas - ¿En serio? Oh, bueno, ya sabes que puedes contármelo, quiero decir... - Se relamió los labios mientras pensaba en las palabras correctas - No es que tengas que, pero siempre puedes llamar si alguna noche te dan demasiados problemas - Ofreció con una sonrisa tímida, después de todo, ya que ninguno de los dos podía dormir bien, al menos podrían hacerse compañía vía teléfono o algo por estilo. Claro, siempre en cuando ella quisiera, y no tuviera alguien mejor a quién llamar. Volvió a concentrarse en el asunto de su hermano, intentando salir un poco de su vergüenza - No exactamente, creo que soy un tanto aburrido para él. Vivir con el profesor de Lengua no es algo que esté 'a la moda' - Rodó los ojos en plan de broma.

















