Salir a las calles es peligroso por culpa de las feministas, ya que andan sensibles, por ejemplo:
- Hoy me fui al mercado para comprar algo de frutas y le pregunté a la frutera. ¿Cuánto por un mamey? Y la tía empezó a gritarme e insultarme de enfermó sexual. Ahora ni fruta se puede comprar. Y me fui de lo asado, la tía no entendía maneras.
- Para colmo, me voy a pagar los arbitrios y me piden sacar copia a mi DNI, me voy al frente de la Municipalidad y le digo a la señorita de las fotocopias: CUANTO POR LOS DOS LADOS. La chica llama a su jefe para acusarme de pervertido y al final me tuve que retirar porque empezaron a llamar a la policía.
- enojado de tanta humillación me voy a shopping a comprar unas cosas pero no tenía mucho dinero. Y la cajera me pregunta ¿hasta dónde? para cobrarme e inocentemente le digo ¡hasta los huevos! Y la cajera llama a su supervisora a quejarse de mí y tuve que ir a la comisaría para que tomen mi manifestación por hostigamiento y acoso sexual.














