Libertad
Cautiva de mis propias alas, encamino un sol de pura clemencia Presa en la luz disipada en el silencio, con cerrojos de soledad y tristeza
Quiero mantener vivo el aliento, a una brisa que me arrastre sin cadenas Mas nunca a la voluntad del infinito, ceñida a los campos y veredas
Quiero bordar flores en los lamentos, con idéntico compás hacia el destino Quisiera ser río para la aurora, aire perfumado en las aceras y caminos
Quiero un césped de pies sin huellas, de cristal con matices de espejos Para ceñir perfiles y miradas en el reflejo de los rostros sin recelos
Como agitados puñales afilados, cae lluvia de perlas que amenazan Las mañanas de lluvia y tormento, de este vivir con las ideas encadenadas.
Ann (VK) Para Blog (siir-poesia)

















