Fire Pit.
Después de un largo primer día, reacomodandome y poniéndome al tanto con lxs chicxs sobre como estuvieron sus vidas durante el año, después anduve por ahí en los establos dándole un poco de dulces a los pegasos y caballos del campamento. El día se fue volando y la fogata empezaba a reunir un poco de gente, como todos los veranos, solo me acerqué a una orilla y me senté ahí a escuchar a un chico recién llegado hablando sobre como había llegado, era interesante verlo hablar tan impresionado y aún con miedo, vaya ¿Así fue mi primera fogata? me pregunté a mi misma tratando de recordar pero lo dejé ahí, no era momento de cosas tristes. Se escuchan unos pasos y un grupo de campistas se acerca y se sienta justo en frente de mi, me limité a sonreír hacía ellos en busca de algún saludo…
Se encontraba sentado en el suelo, escuchando fascinado el asombroso y aterrorizante relato de la llegada de aquel grupo de chicos que habían tenido que enfrentar a un grupo de Empusas ( al parecer unas especies de vampiros según lo que Ernesto, un hijo de Hermes, le había comentado ) cuando repentinamente Peanut; su gigante perro que hacia tan solo unos días se había enterado que se trataba nada mas ni nada menos que un Hellhound; decidió que el piso ya no era lo suficientemente cómodo y creyendose que se trataba de un cachorro con peso de pluma se abalanzo sobre él causando asi que el castaño cayera de espaldas con un sonoro golpe que logro quitarle todo el aire de sus pulmones.- Off.. Peanuts - exclamo a forma de protesta con su voz entre cortada mientras sentía como sus mejillas comenzaba a arder con fuerza al darse cuenta que ahora la gran mayoría de las miradas se encontraban sobre ellos, pero el perro infernal en vez de captar el mensaje ( o posiblemente ignorandolo ) lo único que hizo fue acomodarse mas sobre su pecho y volver su rostro hacia su dueño para darle una gran lamida en el rostro causando que una pequeña sonrisa se formara en los labios de este.- Te amo, pero estas aplastándome.- murmuro con el poco aire que quedaba en sus pulmones y luego de una pelea de tire y empuje logro sacar la gran mayoría de su cuerpo de debajo del animal dejando simplemente la cabeza del can sobre su pecho. Luego de darle un beso en el hocico volvió su mirada hacia un lado con la intención de volver su atención hacia aquella historia, pero en su lugar se encontró con un par de ojos color chocolate observandole y dejo que una sonrisa tímida se formara en sus labios.- E-eh... es bastante cariñoso.- fue lo único que logro decir luego de un largo silencio e internamente se golpeo a si mismo.«Vaya forma de comenzar una conversación Edrick.»

















