Quiero viajar contigo en un auto viejo, viejo pero confiable, ese auto que compramos juntos donde se fueron la mitad de nuestros ahorros. Quiero ir en ese auto, escuchando tus canciones favoritas y cantarlas a todo pulmón por que también se convirtieron en mis canciones favoritas, quiero hacerme bolita en el asiento del copiloto, llenar el tablero de nuestras frituras preferidas, darte de comer en la boca mientras me cuentas historias, y manejas.
Quiero hacer paradas en los restaurantes baratos del camino, y probar toda su comida, bajar en las gasolineras y comprar bebidas energizantes, solo para durar mas en el trayecto, solo para poder escucharte un poco más, y finalmente parar en un hotel de esos de mala muerte, y acostarnos en una cama que sera nuestra momentáneamente.
Quiero perderme contigo en viajes hasta el infinito, ir hasta pueblos lejanos, los cuales no podemos pronunciar, ser entrejeros en una tierra lejana y experimentar la libertad, pero contigo, ser una alma indomable, un espíritu libre pero a tú lado.
Quiero que me cuentes las estrellas, los lunares, mientras acampamos en una playa de una ciudad recondita en el fin del mundo, mientras te cuento que mi celular esta saturado de fotografías, y que mi cámara se muere sin bateria, y solo me ves, me ves diciéndome que la mejor cámara son nuestros ojos, y que el mejor ordenador nuestra memoria. Y lo sé, se que nada nunca se comparara con ése momento y por eso mi desesperación de tomar fotografías.
Quiero visitar cada una de las grandes ciudades y vivir en ellas aun que solo sean días, quiero fingir que somos japones mientras comemos salchichas como alemanes en Tokio, quiero fingir que somos granjeros en un pequeño pueblo, a las orillas de Estambul, quiero hacer todo eso contigo y volver a lo familiar de nuestro auto viejo, y hacerlo de nuevo, otra ciudad, otra vida aun que solo sean días, y quiero que te des cuenta que en cada vida, fingida o no, siempre te eligire a ti. Siempre será a ti.