❝ Oh por favor, sabes a lo que me refiero. ¿No recuerdas la charla en mi habitación? ❞ Trató de refrescarle la memoria, ella podía recordar, pero no quería. ¿Acaso no entendía que podía utilizar la información adquirida recientemente?.
❝ Estas a mi merced, ¿No recuerdas?❞ Sonrío cínicamente. ❝ Paso en falso y todo se descubre. ❞ Termino la frase, su sonrisa aún permanecía en su rostro. ❝ Enamórate de mi, Onee-san ❞
{ ❅ } – Por más que lo odiara admitir, tenía razón. Su mirada siguió perforándolo. Pedía demasiado, y ella sabía perfectamente que no podía cumplir sus demandas así como así. No tenía otra opción que seguirle el juego... Por ahora.
– Las órdenes no funcionan así, Hisame, – trató de buscar una salida con excusas baratas, – ¿no querías reemplazar a Shigure? No puedes saltarte tantos pasos. – Tenía que comprar tiempo, y eso haría.










